La Segunda República: una radiografía económico-social en su 86 cumpleaños


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  • La economía española entre 1931 y 1936 estuvo marcada por la crisis de la gran depresión y por el atávico retraso industrial de un país en el que la agricultura suponía cerca del 50% de la renta nacional.

  • Los avances de la sanidad y la educación públicas y la mejora de las condiciones laborales fueron sus grandes logros y el aumento del paro, la fallida reforma agraria y la caída de las exportaciones, sus grandes fracasos.

Proclamación de la II República en la Puerta del Sol de Madrid

Proclamación de la II República en la Puerta del Sol de Madrid

La Segunda República española cumple ahora 86 años desde su proclamación el 14 de abril de 1931. Mitificada por unos y denostada por otros. Con el régimen previo a la guerra civil no hay término medio, quizás, precisamente, por una visión contaminada por tres años de guerra civil y los cuarenta años de dictadura posteriores.

El 'crash' del 29 y la Gran Depresión

La República navegó en las aguas revueltas de la mayor crisis económica que ha vivido el mundo moderno hasta la que se inició el año 2008: La Gran Depresión. Una crisis económica mundial, la que comenzó con el 'crash' del 29. que dicho sea de paso y según la mayoría de especialistas, no atacó a España con la virulencia que a otros países de nuestro entorno.

Precisamente por el atraso industrial que sufría nuestro país (excepto a algunas zonas no había llegado todavía la revolución industrial de finales del XIX) y por el escaso comercio exterior de una economía todavía cerrada y, en buena medida, caracterizada por su autarquía.

La Gran Depresión se inició en Estados Unidos en 1929. Se difundió al resto del mundo mediante la disminución del comercio y los flujos internacionales de capital y la inversión de las corrientes migratorias. España no fue una excepción y fue golpeada, aunque con menor intensidad que otras economías europeas más desarrolladas. La adversa coyuntura internacional intensificó la desaceleración de la actividad económica española, ya visible en 1928, y agravó los desequilibrios estructurales.

La caída de la dictadura de Primo de Rivera y de la monarquía

Lo cierto es que la crisis económica desencadenó cambios políticos e inestabilidad social. Los problemas económicos contribuyeron a la caída de la dictadura de Primo de Rivera, que arrastró consigo a la monarquía. Ello despejó el camino al establecimiento pacífico de la Segunda República. La inestabilidad política y social fue general en Europa. 

Pero el atraso atávico de España fue un escudo frente al contagio internacional. La crisis coyuntural fue breve y liviana, como señaló José María Zumalacárregui (1934). Esta moderación de la Gran Depresión en España tiene su explicación en que se trataba de un país atrasado, cuya agricultura ocupaba más del 40% de la población activa. Según Antonio Flores de Lemus (1929), la tendencia y los ciclos anuales del PIB venían marcados por la producción agraria.

La mala cosecha de 1930 arrasó el PIB

Ambas variables alcanzaron el máximo en 1929. La mala cosecha de 1930 arrastró al PIB. La crisis industrial y de la construcción empezó al año siguiente. El sector servicios no sufrió la recesión, pero su crecimiento se ralentizó. El PIB solamente disminuyó un 6,4% durante 1930 y 1931, según las estimaciones de Leandro Prados (2010). Sectorialmente, la agricultura y los servicios atemperaron las crisis sufridas por algunas industrias y la construcción. La recesión no afectó a las industrias de consumo (textil), cuya producción aumentó gracias al crecimiento de los salarios reales.

La salida de la crisis española fue rápida porque la excelente cosecha de 1932 elevó el PIB. Tras una recaída en 1933, su recuperación se consolidó en 1934 por otra gran producción agraria. Al año siguiente volvió a alcanzarse el nivel del PIB previo a la crisis gracias al buen comportamiento de la agricultura y a la mejoría de la industria y la construcción. Técnicamente, la crisis coyuntural había acabado en 1935.

Proclamación de la II República

En este contexto, el 14 de abril de 1931 se proclama la II República después de unas elecciones municipales en las que los partidos republicanos ganan en las grandes ciudades, aunque no en el campo ni en el conjunto de España. El rey Alfonso XIII huye al exilio. La monarquía cae y en España hay cambio de régimen.

La sociedad española de los años treinta era fundamentalmente rural: un 45,5 % de la población activa se ocupaba en la agricultura, mientras que el resto se repartía a partes iguales entre la industria y el sector servicios. Estas cifras describen una sociedad que aún no había experimentado la Revolución industrial.

La población total de España cuando se proclamó la República, según el censo de 1930, era de 23,6 millones de habitantes con una densidad de 46,9 habitantes por kilómetro cuadrado.

Población española en 1930 Población española en 1930

Población española en 1930

De esos 23,6 millones de españoles, solo 3,6 vivían en las 10 principales ciudades del país. España era un estado eminentemente rural, con la población muy diseminada y con unas enormes diferencias sociales y económicas, especialmente en el mundo rural, entre una pequeña oligarquía y la mayoría de la población. Barcelona era la ciudad con más habitantes, 1,05 millones, mientras que Madrid contaba con 955.000.

Las ciudades en la España de 1930 Las ciudades en la España de 1930

Las ciudades en la España de 1930

Lo cierto es que tras el cambio de régimen, el Gobierno Provisional de la Segunda República Española ostentó el poder político en España desde la caída de la monarquía de Alfonso XIII y la proclamación de la república el 14 de abril de 1931 hasta la aprobación de la Constitución de 1931 el 9 de diciembre y la formación del primer gobierno ordinario el 15 de diciembre.

Hasta el 15 de octubre de 1931 el gobierno provisional estuvo presidido por Niceto Alcalá-Zamora, y tras la dimisión de éste, le sucedió Manuel Azaña al frente del gobierno.

El mundo financiero contra el nuevo régimen

El mundo financiero acogió mal el cambio de régimen. Un préstamo holandés privado de 60 millones de dólares concedido al último gobierno de la monarquía fue cancelado, se registró una fuga de capitales, se retiraron el 15% de los depósitos en los bancos (1.000 millones de pesetas) y la cotización de la peseta se depreció un 20% durante el primer mes de la República.

Indalecio Prieto, ministro de Hacienda, amenazó con multas y confiscaciones a los implicados en la fuga de capitales, negoció la compra de divisas extranjeras y cerró un tratado de compra de gasolina con la Unión Soviética a un precio ostensiblemente más barato que los ofrecidos por las compañías británicas y estadounidenses.

El 28 de abril, el Gobierno Provisional dicta su primer decreto de importancia destinado a combatir el paro agrícola. Las reformas, impulsadas por Largo Caballero, continuarían en los meses siguientes con la oposición de la mayoría de alcaldes y terratenientes, afectos a la monarquía.

A grandes rasgos, el devenir de la Segunda República se puede dividir en tres tramos: El bieno reformista (1931-1933); el bienio conservador (1934-1935) y el frente popular (1936). Todos ellos con sus luces y sus sombras. Sus logros, en materia económica, y sus fracasos.

Éstas son algunas estadísticas que reflejan cómo fue aquel periodo en la historia de España que abarcó desde abril de 1931 hasta julio de 1936. Las fuentes han sido el INE (Instituto Nacional de Estadística) y el  Anuario Estadístico (Fundación BBVA). Algunas estadísticas fueron muy positivas. Otras muy negativas.

Algunos de los datos también han sido tomados del artículo de Carlos Salas en www.lainformacion.comAsí fue la II República: estadísticas para refrescar la memoria

1. Elecciones municipales del 12 de abril de 1931. Concejales:

 -Monárquicos: 30.165

 -Republicanos: 8.950

La mayoría de los votos fueron para los concejales monárquicos. Pero en las grandes ciudades arrasaron los concejales republicanos (1.037 contra 552 monárquicos).

2. Golpes de Estado y rebeliones:

Hubo dos intentos de golpe de estado: en 1932 con el general derechista Sanjurjo, y en 1934 con el levantamiento armado promovido por UGT, el PSOE, los anarquistas de la CNT y la izquierda. Los dos intentos fracasaron. Además, hubo una declaración de independencia de una región (Cataluña, aunque dentro de un supuesto estado federal), y la rebelión militar armada que dio un golpe de estado y desató la Guerra Civil (1936).

3. Número de víctimas por la violencia política:

Hubo 2.225 muertos de todas las facciones del espectro político. Solo en la revolución de Asturias de octubre de 1934 murieron 1.500 personas. En las revueltas anarquistas de 1933 murieron 169 personas y durante 1936, en los meses anteriores a la guerra civil, 270 personas.

Una violencia que se intensificó en el verano del 36: El 12 de julio de 1936 el teniente Castillo, de la Guardia de Asalto, de tendencias izquierdistas, fue asesinado. El 14 del mismo mes, y como represalia, algunos de sus compañeros secuestraron y asesinaron al líder del Bloque nacional, José Calvo Sotelo. El día 17 de julio las tropas de Marruecos se sublevaron. Al día siguiente hicieron lo mismo numerosos cuarteles españoles. Comenzaba la guerra civil...

4. Crecimiento económico anual a precios de mercado (PIB):

1930:    -3,87%

1931:   -2,68%

1932:    2,67%

1933:   -2,04%

1934:    3,57%

1935:    2,22%

1936:   -22,57% (incluye la guerra)   

5. Producción agrícola:

España, la economía española, dependía casi en un 50% de la agricultura y en este cuadro sobre la producción agrícola se puede comprobar perfectamente a qué se debe la subida del PIB de 1932 y 1934 y, por contra, la contracción del Producto Interior Bruto en 1931 y 1933. El 32 y el 34 primeros años de excelentes cosechas, mientras que en el 31 y el 33 la producción del campo fue muy inferior. España dependía de la agricultura.

producción agrícola entre 1931 y 1935 producción agrícola entre 1931 y 1935

producción agrícola entre 1931 y 1935

6. Renta nacional y renta per cápita:

Estos son los datos de renta nacional y renta per cápita que aporta el libro La España contemporánea, De 1931 a nuestros días, de Jesús Sánchez Jiménez:

Renta nacional entre 1931 y 1935 Renta nacional entre 1931 y 1935

Renta nacional entre 1931 y 1935

7. Estadísticas de paro

Según los datos del Banco de España, en 1931 había 389.000 parados y en 1935 en España estaban registrados 670.378 parados según el Servicio de Estudios del Banco de España. Un incremento del 70%. El mayor de los países de nuestro entorno.

8. Exportaciones españolas en millones de pesetas/oro (INE)

1930:   2.457,0

1931:   990,3

1932:   742,3

1933:   673,0

1934:   612,5

1935:   588,2

9. Política monetaria. Cambio de la peseta con el dólar:

1930: 9,629 pesetas por dólar

1931: 10,548

1932: 12,450

1933: 9,707

1934: 7,390

1935: 7,351

Tras la depreciación de los primeros años, la política monetaria de la República consistió en reforzar la moneda. Ello supuso un grave error que castigó a las exportaciones españolas. 

10. El sector financiero

En el sector financiero, las cotizaciones de la Bolsa de Madrid cayeron en 1929 y se desplomaron en 1931 y 1932, por influjo de la crisis industrial y de la proclamación de la República. No obstante, la Bolsa madrileña se había recuperado ya en 1935. En Europa y Estados Unidos, los pánicos bancarios de 1931 convirtieron una simple recesión en la Gran Depresión.

Pues bien, el atraso bancario evitó este desastre en España, donde solo quebró un banco (el de Barcelona). La escasa internacionalización de sus operaciones y el reducido peso de sus inversiones industriales explican la resistencia de los bancos españoles al contagio de la crisis financiera internacional, según Pablo Martín Aceña (2004).

11. Política fiscal

La política fiscal moderadamente expansiva. A pesar de sus declaraciones de ortodoxia presupuestaria, los ministros de Hacienda de la República realizaron una política fiscal anticíclica. La política expansiva de la dictadura fue clausurada por su ministro de Hacienda José Calvo Sotelo en 1929, cerrando el presupuesto extraordinario de 1926. Esta política restrictiva fue asumida por el ministro de Hacienda de la 'dictablanda', Manuel Argüelles, en 1930. Pero fue revertida por la Segunda República, cuyos ministros aplicaron una política presupuestaria expansiva.

Entre 1931 y 1934, los ministros de Hacienda incrementaron el gasto público en un 25% para combatir el desempleo e invertir en infraestructuras y educación.

La presión fiscal también aumentó gracias a la reforma tributaria de Jaume Carner de 1932. Esto revela que aquellos ministros no eran keynesianos, como tampoco lo eran en el resto de Europa. Como los gastos crecieron más, del equilibrio en 1930 se llegó a un déficit presupuestario del 1,6% del PIB en 1934.

Billete de 10 pesetas emitido en 1935 Billete de 10 pesetas emitido en 1935

Billete de 10 pesetas emitido en 1935

En cualquier caso, la política fiscal apenas tuvo repercusiones sobre la producción y el empleo, porque el gasto público nunca superó el 13,5% del PIB. Como en otras democracias europeas, los moderados planes de obras públicas no pusieron en peligro las finanzas del Estado. Por ello, en España no hubo una crisis de la deuda pública, cuyas cargas financieras fueron sostenibles durante la República.

De hecho, durante los cinco años de la II República, la deuda pública de España se mantuvo estable y apenas aumento, siempre en el entorno del 60% del PIB.

12. La reforma agraria

La agricultura jugaba un papel vital en la economía española de la época, tanto por contribución a la renta nacional como por mano de obra que empleaba. De los 8.5 millones de trabajadores que tenía España, unos 4 millones trabajaban en la agricultura, siendo jornaleros unos dos millones de ellos. En el caso de Andalucía, más del 50% de la propiedad pertenecía a los grandes latifundistas.

La ley más ambiciosa con la que se pretendía encarar y dar soluciones a los graves problemas del campo fue la de Reforma Agraria de 1932, cuyos objetivos fueron fundamentalmente expropiar los grandes latifundios y asentar a los campesinos sin tierras. Las tierras de la nobleza podían ser expropiadas, en parte, sin pagarse indemnización; las tierras mal cultivadas, arrendadas sistemáticamente o no regadas, pudiendo serlo, podían ser expropiadas, pero pagándose una indemnización.

Campesino extremeño cultiva la tierra en 1932 Campesino extremeño cultiva la tierra en 1932

Campesino extremeño cultiva la tierra en 1932

Esta ley, que contribuyó a acentuar la tensión social, tuvo un alcance muy limitado, debido a la complejidad técnica de su aplicación, la falta de presupuesto, la lentitud burocrática y la resistencia de los propietarios.

Fincas expropiadasHectáreasNº Asentados

468                              89.133                8.698

Fincas ocupadas    HectáreasNº Asentados

61                                27.704                 3.651

13. Reformas sociales

La Segunda República impulsó de una serie de medidas destinadas a mejorar las condiciones laborales:

-Ley de contratos de trabajo y de jurados mixtos.

-Establecimiento de la jornada laboral de 40 horas.

-Aumento de los salarios (se calcula que entre un 20 y un 25%).

-Se impulsan los seguros sociales.

-Baja de maternidad.

-Las organizaciones patronales se opusieron a todas estas medidas.

-Se amplia y potencia la sanidad pública...

-Sufragio femenino.

14. La reforma educativa

En materia educativa se potenció la universalización de una educación laica, liberal, mixta, obligatoria y gratuita. El objetivo principal fue la educación primaria. Se levantaron 10.000 nuevas escuelas y se contrataron 7.000 maestros. Asimismo se pusieron en marcha Misiones Pedagógicas, con el objeto de llevar la cultura a las zonas rurales, creando bibliotecas, cines, coros, teatros…

Escolarización. La República consiguió cifras récord de escolarización (de 5 a 14 años, ambos sexos, en porcentaje sobre la población de esa edad):

1930: 55,8%

1931: 58,8%

1932: 62,0%

1933: 65,6%

1934: 69,0%

1935 No Disponible

1936 N.D.

Logró además la tasa más alta de escolarización femenina: en 1930, solo el 53,1% de las mujeres entre 5 y 14 años estaba escolarizada. Cuatro años después, subió a 66,4% de las mujeres, cifra que no se superó hasta 1948.

Institutos Nacionales de Segunda Enseñanza.

Año     Nº    Profesores     Alumnos

1931   80      1.722          105.649

1934   111    2.739          130.752

Institutos Elementales de Segunda Enseñanza

AñoNº     Profesores     Matriculados

1931    21      177                  6.980

1934    56      701                  14.255

Tanto en los Institutos Nacionales de Segunda Enseñanza como en los Elementales, la República incrementó el número de profesores en muy pocos años.  En tres años se duplicó el número de alumnos en los Elementales de Segunda Enseñanza, pero el número de profesores se multiplicó por cuatro. El sueldo anual era de 4.000 pesetas, bastante alto para la época.

15. Tipos de interés para créditos personales

1930: 6,5%

1931: 7,0%

1932: 7,0%

1933: 7,0%

1934: 6,0%

1935: 6,0%

Como se puede comprobar, en los años de la República, el tipo de interés en créditos personales subió muy poco en comparación con los diez años anteriores y se mantuvo prácticamente estable durante todo el periodo. Incluso, en 1935 eran un punto menor que al inicio del periodo en 1931.

Estos son los datos...

Estos son, en fin, algunos datos económicos y sociales a través de los cuáles se puede realizar una radiografía de la Segunda República española, proclamada ahora hace 86 años. Lo que sucedió luego, apenas cinco años, cuatro meses y tres días después de aquel 14 de abril de 1931 es otra historia, una trágica historia...