Fortalezas y debilidades de las empresas españolas en las nuevas rutas de la seda


  • España, por su posición geoestratégica, se ve en condiciones de sacar ventajas por ser puerta de acceso a los mercados europeo, latinoamericano y mediterráneo.

  • Nuestro país ya cuenta con empresas líderes mundiales en infraestructuras, operando en diferentes países del mundo.

Imagen de la línea férrea Yixinou, que enlaza Madrid con la ciudad de Yiwu/ AFP

Imagen de la línea férrea Yixinou, que enlaza Madrid con la ciudad de Yiwu/ AFP

En el siglo XIII viajeros como Marco Polo viajaban desde el Este del mundo hasta el Oeste a través de los desiertos y montañas de Asia Central y Oriente Próximo. Un largo y complicado viaje hacia territorios completamente desconocidos para la mayoría de sus contemporáneos con un único objetivo: conseguir telas exquisitas, especias exóticas y piedras preciosas. Esa ruta cayó en desuso con la caída del Imperio Bizantino y el descubrimiento de América. Ahora en el siglo XXI China busca simbólicamente resucitar esa ruta, sustituyendo camellos por trenes bala. Ahora el que viajará en busca de proyectos no será Marco Polo... será Rajoy.

En 2013, el presidente chino Xi Jinping presentó la iniciativa de acción exterior más ambiciosa de su gobierno, “Una franja, una ruta”, también conocida como las nuevas rutas chinas de la seda o por sus siglas en inglés OBOR “One Belt, One Road”. El proyecto impulsado por las autoridades chinas busca abrir seis rutas por tierra y mar para dar salida a sus exportaciones hacia el resto de Asia y Europa.

Cuenta con dos instrumentos financieros básicos. El primero de ellos es el Fondo de la Ruta de la Seda, con una dotación de 40.000 millones de dólares (36.800 millones de euros) y cuyos accionistas principales son el fondo soberano CIC, el Banco de Desarrollo de China y el Eximbank. El segundo, el Banco Asiático de Inversiones e Infraestructuras (AIIB), que cuenta en la actualidad con 70 miembros, entre ellos España, y un capital de 100.000 millones de dólares (92.000 millones de euros).

España, por su posición geoestratégica, se ve en óptimas condiciones de sacar ventajas de esta iniciativa, por ser puerta de acceso a los mercados europeo, latinoamericano y mediterráneo. Sus posibilidades económicas han sido analizadas por el consejero comercial de la embajada de España en Pekín, Javier Serra en un documento La estrategia china de una franja, una ruta, posibles consecuencias para España, y oportunidades para las empresas españolas. 

Fortalezas de España 

Entre las fortalezas de nuestro país para hacerse con algún contrato de ferrocarril, puertos u oleoductos figura que España cuenta con empresas líderes mundiales en infraestructuras, operando en diferentes países del mundo. Sirva como ejemplo la construcción de grandes infraestructuras como el canal de Panamá o el AVE de La Meca.

Además, nuestro país es socio fundador del AIIB, una de las fuentes de financiación de las nuevas rutas de las seda. Y contar con vías de financiación es clave para poner en marcha estos grandes proyectos.

Otra baza posible para nuestras empresas es su experiencia y fortaleza en proyectos PPP (Participación, Pública, Privada), dado que para la ejecución de OBOR no sólo se consideran proyectos financiados vía créditos oficiales, sino que también se pretende movilizar capital privado.

Nuestro país ya se ha beneficiado de la línea férrea Yixinou, que enlaza desde hace un año Madrid con la ciudad de Yiwu, en la provincia de Zhejiang.

Debilidades de España 

Entre las debilidades se encuentra la elevada competitividad de las empresas chinas, su más fácil acceso a financiación, su mejor adaptación al entorno institucional, y la ausencia, por el momento, de disciplinas internacionales que garanticen igualdad en el acceso a las licitaciones públicas. Las empresas españolas tendrán que proteger y conservar su ventaja competitiva frente a las empresas con las que colaboren, si no tienen esos conocimientos aún adquiridos. 

Mariano Rajoy viaja a China 

La importancia de este mercado explica que el presidente Mariano Rajoy haya viajado este fin de semana a China para participar  en el gran evento diplomático o puesta de largo de este ambicioso plan estratégico lanzado por China. Se prevé que el presidente se reúna el presidente  Xi Jinping y el primer ministro Li Keqiang ya que el foro es una gran oportunidad para promocionar el liderazgo de las empresas españolas de infraestructuras.