Grecia, con menos esperanza tras la caída del PIB y cancelación del Eurogrupo

  • Grecia ha recibido hoy dos duros golpes: primero, la noticia de que su PIB cayó un 6,8 % durante 2011, y luego, que el Eurogrupo considera que no cumple aún las condiciones para recibir el nuevo préstamo que debería evitar la quiebra del país el próximo mes.

Andrés Mourenza

Atenas, 14 feb.- Grecia ha recibido hoy dos duros golpes: primero, la noticia de que su PIB cayó un 6,8 % durante 2011, y luego, que el Eurogrupo considera que no cumple aún las condiciones para recibir el nuevo préstamo que debería evitar la quiebra del país el próximo mes.

Los griegos esperaban que, tras aprobar su Parlamento el doloroso paquete de austeridad exigido por los acreedores internacionales a cambio del rescate financiero, mañana los ministros de Finanzas de la eurozona dieran la luz verde al rescate de al menos 130.00 millones de euros.

Además, Atenas confiaba también en que mañana se concretara en Bruselas el plan de quita de unos 100.000 millones de euros de deuda griega en manos privadas.

Pero el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha decidido hoy desconvocar el encuentro previsto para mañana en Bruselas y celebrar en su lugar una teleconferencia.

Según Juncker, aún falta más trabajo técnico entre Grecia y la "troika" -la Comisión Europea, el FMI y el BCE- en varias áreas.

Además, estaba también pendiente el compromiso por escrito de los líderes de los partidos de la coalición gubernamental de que aplicarán el programa de ajustes y reformas estructurales acordado.

No parece haber servido la reunión de última hora de este martes del gobierno griego para "cerrar" la propuesta de recortes por valor de 3.300 millones de euros este año, tal y como exigen el BCE, la CE y el FMI.

Antes de conocerse la cancelación de la reunión del Eurogrupo, el portavoz del gobierno Pantelis Kapsis, había asegurado al canal Antenna que respecto a los 325 millones de euros que faltaban concretar en el paquete acordado, se había llegado un acuerdo para retirarlos de los "gastos ministeriales".

El acuciante asunto de la grave crisis de Grecia ha quedado así pospuesto hasta el lunes, cuando el Eurogupo celebra su reunión ordinaria.

Ya por la mañana los helenos recibieron una "ducha de agua fría" con los datos publicados por el Instituto de Estadística Griego (ELSTAT), según los cuales la economía se quedó muy lejos de cumplir el objetivo previsto por la troika, de mantener la contracción del producto interior bruto (PIB) en un 5,5 %.

Todos los trimestres del año pasado cerraron en rojo, con unas cifras de recesión muy superiores a las del resto de la zona del euro: -7,3 %, -8,0 %, -5 % y -7,0 %.

En los últimos dos años, las draconianas medidas de austeridad exigidas por la troika provocaron un estancamiento de la economía.

El número de desempleados se duplicó hasta el 21 %, los salarios se redujeron entre el 20 % y el 30 % hasta final de 2011, y los precios acumulan un incremento en una media del 10 %.

Todo ello redujo drásticamente la capacidad adquisitiva de los griegos, provocando el cierre de más de 60.000 negocios en 2010 y 2011.

Y las perspectivas no son mejores para 2012, como critican patronal y sindicatos, que se oponen a los nuevos recortes aprobados por el Parlamento el pasado domingo, pues consideran que alimentan la recesión.

Mientras tanto, continúan los actos de protesta contra la dolorosa austeridad, y esta mañana en Atenas varios centenares de jubilados rechazaron el recorte de las pensiones.

En la localidad de Agrinio (oeste) se han reproducido los disturbios que el domingo asolaron el centro de Atenas con el ataque durante la pasada noche a varias tiendas, oficinas bancarias y la sede del partido ultraderechista LAOS.

La Confederación Nacional del Comercio Griego (ESEE) ha hecho hoy una primera valoración de los daños causados por la revuelta del domingo en Atenas y especificó que 153 negocios sufrieron daños, de los que 45 quedaron totalmente destruidos.

Esta asociación ha condenado el "vergonzoso vandalismo" del que fueron objeto varias tiendas y oficinas bancarias del centro de la capital griega, pero también ha hecho un llamamiento a manifestarse contra las medidas aprobadas por el gobierno que "profundizarán la recesión" y obligarán a cerrar más negocios.

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