Los saltos de balcones son un fenómeno social de droga e imitación, según los médicos

  • Palma.- Los responsables de Urgencias de los principales hospitales de Baleares advierten de que los saltos entre balcones son un fenómeno sociológico detrás del cual suele estar un cóctel de drogas, alcohol, juventud e imitación con consecuencias irreparables.

Un turista de 25 años, herido tras caer del balcón de su apartamento en Ibiza
Un turista de 25 años, herido tras caer del balcón de su apartamento en Ibiza

Palma.- Los responsables de Urgencias de los principales hospitales de Baleares advierten de que los saltos entre balcones son un fenómeno sociológico detrás del cual suele estar un cóctel de drogas, alcohol, juventud e imitación con consecuencias irreparables.

Esta práctica de riesgo está provocando en los últimos tiempos "un aumento de la demanda" sanitaria en Baleares, según detalla a EFE la doctora de Urgencias del Hospital Son Dureta, María Alós, que comenta que, actualmente, el 33 por ciento de los ingresados en la UCI con pronóstico muy grave o crítico son "precipitados directos".

Su departamento atendió ayer mismo un joven rumano de 23 años que saltó de madrugada de un balcón a otro en el hotel de Playa de Palma en el que se alojaba y, al chocar contra la vitrina del dormitorio contiguo, se precipitó al suelo y resultó herido leve.

Casos como éste se producen cada verano "desde hace años", reconoce a EFE la responsable del servicio de Urgencias del Hospital Can Misses de Ibiza, Maria Àngeles Leciñena, que recuerda que el último caso que atendieron fue anoche: en la zona de Playa d'en Bossa -donde se reúnen miles de jóvenes de fiesta- un zaragozano de 25 años se precipitó al vacío desde el balcón de la habitación que tenía alquilada. Ingresó en el hospital con pronóstico reservado.

Solo en el último año, según datos aportados por la Conselleria de Interior, han fallecido nueve personas por caídas desde edificios, si bien en esta cifra se contabilizaban todo tipo de inmuebles, e incluso podría incluir algún suicidio.

"(El cruzar de balcón a balcón o tirarse desde ahí a una piscina) es ya un fenómeno, en el sentido de que en esto hay un cierto mimetismo, es decir, hay alguien que empieza y otras personas que lo imitan", responde la ex consellera de Interior del Govern y máxima responsable de Urgencias de Ibiza en una entrevista con EFE.

En el mismo sentido se pronuncia la doctora Alós, que considera que esta práctica de riesgo de saltar de balcón en balcón y sus, a menudo, dramáticas consecuencias son ya un fenómeno sociológico, ligado a una franja de edad determinada, en la que la prudencia o el sentido del miedo es menor.

Lo confirma la doctora Lecinñena que explica que los que ingresan con estas características en el Hospital Can Misses son personas que de por sí tienen un bajo sentido del riesgo, lo que dentro de un contexto de consumo de alcohol y varias drogas hace que el nivel de riesgo sea menor.

A veces, "están bajo efectos de alucinaciones", tanto que "pueden llegar a pensar incluso que son capaces de volar", ha apostillado la responsable sanitaria, que en su departamento ha visto de todo.

"Normalmente los casos se dan en este contexto, pero hay algunos que con poco consumo de alcohol y drogas se lanzan porque tienen una baja percepción del riesgo y que tienen maneras extrañas de divertirse", incide Leciñena, que aclara que el perfil es muy concreto: joven extranjero de unos 25 años que ha consumido drogas.

La doctora Alós aclara que, aunque siempre se hace la prueba de tóxicos y, en muchos casos sí hay sustancias o alcohol, el salto no siempre está necesariamente ligado a ello "porque también entra mucho en juego el factor de querer demostrar un poder físico", más valor que los demás.

La solución a este problema no es fácil, admite Lecineña, quien apuesta por una actuación conjunta de sector hotelero -con más medidas de prevención- y de familia, colegio, amistades, medios de comunicación, etc. Alós ve esta realidad con menos optimismo y cree que no existe la posibilidad de evitar esta práctica por completo.

La forma de evitarlo pasa "porque la gente tenga más sentido común", dice Leciñena, algo en lo que coincide con Alós que remarca que, no obstante, siempre habrá jóvenes que quieran demostrar al resto de su grupo que son mejores o son más capaces.

Ambas coinciden en diagnóstico y receta: información y prevención.

En este sentido, el sector hotelero de Mallorca e Ibiza ya ha anunciado que estudian impulsar nuevas medidas y más colaboración con los operadores turísticos para atajar esta problemática que llena las salas de Urgencias de los hospitales.

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