Canadienses Barrick y Kinross logran permiso para abrir mina de oro en Chile

  • Un organismo estatal chileno aprobó hoy la tramitación ambiental de un megaproyecto de las compañías canadienses Barrick Gold y Kinross Gold para explotar una mina de oro y cobre en la desértica región de Atacama, en la que esperan invertir 6.000 millones de dólares.

Santiago de Chile, 3 ene.- Un organismo estatal chileno aprobó hoy la tramitación ambiental de un megaproyecto de las compañías canadienses Barrick Gold y Kinross Gold para explotar una mina de oro y cobre en la desértica región de Atacama, en la que esperan invertir 6.000 millones de dólares.

La Comisión de Evaluación de la región de Atacama dio el visto bueno al estudio de impacto ambiental del proyecto Cerro Casale con algunas condiciones que no han sido precisadas, ya que falta por redactar el informe oficial, según dijeron autoridades locales a medios chilenos.

"Ahora que la aprobación ha sido recibida, revisaremos acuciosamente los condicionantes impuestos en la resolución de calificación ambiental", confirmó en un comunicado el vicepresidente de Asuntos Corporativos de Barrick, Rodrigo Jiménez.

El proyecto, cuyo estudio de impacto ambiental se presentó en julio de 2011, está impulsado por la Compañía Minera Casale, en la que son socias las mineras Barrick Gold, con un 75 %, y Kinross Gold, con el 25 % restante.

Estas compañías esperan invertir unos 6.000 millones de dólares para explotar una mina situada a unos 145 kilómetros al sureste de la ciudad de Copiapó, emplazada a su vez a 800 kilómetros al norte de Santiago.

Se estima que se necesitarán tres años para construir el yacimiento, que tendrá una vida útil de veinte años.

Las mineras calculan que este yacimiento alberga unas reservas de mil millones de toneladas de mineral y que la producción promedio anual alcanzará un millón de onzas de oro y unas 110.000 toneladas de cobre fino.

En esa misma zona, Barrick Gold está actualmente inmersa en la construcción de Pascua Lama, un yacimiento de oro que se levanta en la frontera entre Chile y Argentina, en una zona plagada de glaciares, lo que le ha valido el rechazo de vecinos y ecologistas.

Las autoridades chilenas ordenaron el 31 de octubre la suspensión temporal de esas obras hasta que se tomen medidas para evitar la abundante presencia de partículas en suspensión.

Barrick ha invertido hasta el momento 3.700 millones de dólares de los 8.500 millones que requiere el proyecto.

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