Gadafi y los manifestantes se preparan para la última batalla en Trípoli

  • Tras la toma de Zauiya, localidad situada a 50 kilómetros de Trípoli, los manifestantes avanzan hacia la capital libia. Mientras el dictador se atrinchera en su refugio, su hijo afirma en una entrevista a la cadena ABC que el país está "en calma". La oposición formará un Gobierno de unidad nacional integrado por civiles y militares, y anticipó elecciones en tres meses

La oposición libia avanza hacia una transición política con la mirada puesta en Trípoli
La oposición libia avanza hacia una transición política con la mirada puesta en Trípoli
EFE

Muamar al Gadafi y sus fuerzas de seguridad fieles aún controlan tres de las principales ciudades del país: Trípoli, la capital, Sabha, en el sur del país y Sirte, lugar de nacimiento del mandatario que llegó al poder tras un golpe de Estado en 1969.

Por el momento, la oposición libia ha tomado el control de la localidad de Zauiya, a 50 kilómetros al oeste de Trípoli, aunque la ciudad está rodeada por tropas leales a Gadafi y se teme un próximo ataque, según informó la cadena qatarí Al Jazeera.

"Esperamos un ataque en cualquier momento", dijo telefónicamente a la cadena una persona identificada sólo como Ezeldina, residente de esa ciudad, la más próxima a Trípoli controlada por fuerzas de la oposición.

"Estamos formando grupos (de defensa), haciendo rondas continuamente, pero los esperamos en cualquier momento", agregó Ezeldina, que dijo hablar desde la Plaza de los Mártires de esa localidad.

Por su parte, testigos consultados por la cadena emiratí Al Arabiya también confirmaron que las tropas leales a Gadafi quieren recuperar Zauiya porque en esa ciudad se encuentra Mesfat Alzauiya, una de las explotaciones de petróleo más importantes del país.

Tras la toma de Zauiya, los manifestantes avanzan hacia la capital libia. Mientras el dictador se atrinchera en su refugio, su hijo afirma en una entrevista a la cadena ABC que el país está "en calma".

Saif al Islam Gadafi, hijo y consejero del líder libio, aseguraba este domingo que nadie en su familia va a abandonar Libia y que su país "no es asunto de Estados Unidos", en respuesta a la exigencia de marcharse que el presidente Barack Obama dirigió el sábado a su padre.

"Nadie va a abandonar este país. Vivimos aquí, y moriremos aquí. Este es nuestro país. Los libios son nuestro pueblo. Y en lo que a mí respecta creo que estoy haciendo lo correcto", dijo Saif al Islam Gadafi a la cadena ABC desde Trípoli.

"Todo tipo de ayuda"

Por otra parte, este  domingo Estados Unidosha asegurado estar "preparado" para proporcionar "todo tipo de ayuda" que el pueblo libio que se opone al régimen de Gadafi pueda necesitar, según aseguró la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

"Estaremos preparados para ofrecer cualquier tipo de ayuda que cualquiera quiera tener de Estados Unidos", dijo Clinton en una conferencia de prensa previa a su viaje a Ginebra, donde participará en una sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre Libia, según informó el Departamento de Estado en un comunicado.

Clinton no especificó si el Gobierno estaría dispuesto a asistir militarmente a la oposición, como reclamaron los senadores John McCain y Joe Lieberman, que sugirieron la imposición de una zona de exclusión aérea sobre Libia e incluso la posibilidad de proporcionar armas a los rebeldes.

Así, este domingo, el oficial de las Fuerzas Aéreas Mahmud Mohamed Abdorabo, anunció que los oficiales del cuartel Mohamed al Tuhami de Bengasi se unían a la "revolución del 17 de febrero". Asimismo, un comité de consejeros y jueces libios anunciaron en un comunicado leído al canal qatarí Al Jazeera que se sumaban a la revolución.

Entre otras peticiones instaron a "la Unión Africana que adopte una postura clara contra los países que envíen a mercenarios para matar a los hijos de nuestro pueblo", en referencia a los hombres armados de algunos países del África subsahariana reclutados por Gadafi para reprimir las manifestaciones.

Preparación de la transición política

La oposición libia ha dado el primer paso para una transición política"hacia la formación de un estado" con el anuncio de la creación de un Consejo Nacional Transitorio, mientras espera con ansia la caída de Trípoli, uno de los últimos feudos del líder Muamar al Gadafi.

"En Libia no existen instituciones, para que no haya un vacío de poder tiene que haber un ente político que mantenga contacto con el extranjero y con los consejos locales y que se encargue de los asuntos políticos", dijo Abdelhafiz Hoga, portavoz de la denominada Coalición Revolucionaria del 17 de Febrero.

Para ello, las fuerzas de la oposición han anunciado hoy en una conferencia de prensa en Bengasi, la segunda ciudad del país, su intención de crear un Consejo Nacional con representantes de todos las zonas liberadas, además de Trípoli.

Su sede estará en esta ciudad hasta la caída de Trípoli, informó Hoga, que será también el portavoz de dicho Consejo Nacional, cuyos miembros y presidentes aún no han sido anunciados.

Asimismo, el portavoz de la coalición que coordina hasta ahora las acciones políticas en las distintas ciudades ocupadas por la oposición al régimen de Muamar el Gadafi quiso subrayar que "no es un Gobierno de transición, se trata de un Consejo Nacional que tendrá su sede en Bengasi porque Trípoli no está liberada".

"En diez días de revolución hemos podido formar consejos locales y evitar el caos. Ahora comienza el proceso político a través del Consejo", dijo, antes de precisar que su labor será dirigir el periodo transitorio para la formación del estado.

Hoga fue consultado sobre el anuncio realizado anoche por el ex ministro de Justicia Mustafa Abdulyalil, quien afirmó que la oposición formará un Gobierno de unidad nacional integrado por civiles y militares, y anticipó elecciones en tres meses.

"Es responsable de lo que dice, es su punto de vista, no el de la coalición", afirmó el portavoz, desmarcándose claramente de la iniciativa lanzada por Abdulyalil, quien renunció como titular de Justicia por la represión sangrienta de las protestas populares.

"¿Cómo se van a hacer elecciones en tres meses si Trípoli no está liberado?", se preguntó el portavoz de la coalición revolucionaria. "Esa será una cuestión que se analizará más adelante", insistió Hoga.

Además, insistió en que la coalición no ha establecido ningún contacto con el extranjero y subrayó que una de las misiones del Consejo Nacional será dialogar con las organizaciones internacionales y otros estados.

Rechazo de la intervención política y militar

Tras rechazar una intervención extranjera, tanto política como militar, en los asuntos internos del país, insistió en que las fuerzas armadas están reconstruyéndose y apuntó que los militares cooperarán "en completar la liberación" de toda Libia.

Hasta el momento, y según fuentes de los consejos formados por la oposición rebelde, todo el este del país está bajo su control, así como varias ciudades del oeste como Misrata -la tercera del país- Zauiya o Zuara.Mientras tanto, en la plaza de los Juzgados de Bengasi, en el centro de la ciudad, cientos de personas continuaron manifestándose por décimo día consecutivo exigiendo la marcha de Gadafi y celebrando lo que consideran la "liberación" de la ciudad.

"La gente ahora sonríe", asegura el encargado de un restaurante cercano a la plaza en el que ofrecen comida gratuita a todo el que se acerca, como un gesto para apoyar el levantamiento popular, "pero todavía hay que liberar Trípoli".

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