Domingo, 19.08.2018 - 15:54 h
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Siete claves para conseguir un bronceado perfecto de manera segura

Pese a que queremos lucir el tono de piel ideal, es necesario tomar una serie de precauciones a la hora de exponerse al sol.

Llega el Sol
 

Con la llegada del buen tiempo, queda oficialmente inaugurada la temporada de bronceado. Un ritual con el que buscamos conseguir el tono de piel perfecto y que siempre nos plantea muchas preguntas. ¿Por qué es importante la protección solar? ¿Puedo conseguir el moreno ideal sin crema? ¿Existe algún producto que mantenga el bronceado? Estas son solo algunas de las cuestiones que vuelven a nuestra cabeza una y otra vez, por eso te proponemos de la mano de El Corte Inglés siete claves para conseguir un moreno más saludable y cuidar así nuestra piel, el órgano más grande que tenemos (de aproximadamente dos metros).

1) No todo vale por conseguir el tono perfecto

Aunque en ocasiones no seamos plenamente conscientes de la importancia de usar protección solar, esta es esencial para proteger nuestra piel. El sol puede propiciar la aparición de manchas y es uno de los causantes del envejecimiento cutáneo. Diversos estudios han demostrado que a partir de los 25 años la piel va perdiendo colágeno y elastina, las células se estiran y se daña el ADN, de ahí su complejidad y dificultad de regeneración. Por eso, es esencial protegerse de esta radiación UV. Además de utilizar crema, los sombreros, pamelas y gorros son los mejores aliados para proteger la cabeza, una de las partes del cuerpo más olvidadas durante el bronceado.

Pamela tejida bicolor a rayas en color natural y azul de El Corte Inglés.
Pamela tejida bicolor a rayas en color natural y azul de El Corte Inglés.

2) Basta de mitos sobre la protección solar

Con el inicio del verano llegan los pantalones cortos, las camisetas sin mangas o las prendas de colores claros, y todos queremos lucir el moreno perfecto. Por ello, recurrimos a cualquier mito que nos asegure un bronceado instantáneo, como el que afirma que al no utilizar crema se consigue el tono deseado antes. Sin embargo, esta concepción es completamente falsa y peligrosa. El bronceado es una respuesta de la piel. Las células de esta (denominadas melanocitos) al estar expuestas al sol producen melanina, un pigmento marrón que protege de la acción de las radiaciones, pero el tono de bronceado depende directamente del fototipo de piel. Por eso, al no utilizar protección lo único que conseguimos es estar menos protegidos. Un riesgo que también afecta a las pieles oscuras que, aunque se bronceen más fácilmente y sufran menos quemaduras, tendrán más manchas. Ante este riesgo es importante que cada persona adquiramos los protectores solares que mejor se adaptan a nuestra piel y que cuidemos también nuestra vista con unas gafas de sol adecuadas.

3) Los mejores cuidados para los pequeños de la casa

Si un adulto debe protegerse, pongámonos en la piel de un niño. La responsabilidad de protegerlos de las agresiones del sol depende de nuestra responsabilidad, ya que si fuera por ellos irían directos al agua. Es necesario tomar conciencia de que la piel tiene memoria y una quemadura puede producir daños complejos en un futuro, por ello a nuestros pequeños debemos aplicarles los mayores cuidados con solares específicos. Siempre con pantallas altas del 50 +.

4) Vigila las horas en las que te expones al sol

El sol no tiene la misma influencia durante todo el día. Debemos evitar exponernos a él durante las horas centrales de la jornada, aproximadamente entre las 12.00 y las 17.00, ya que se encuentra en su momento más elevado y sus radiaciones son mucho más fuertes.

5) Que esté nublado no significa que no te quemes

La presencia de nubes atenúa la sensación de calor, pero las radiaciones solares siguen actuando. Por eso, también es esencial utilizar protección en los días nublados para evitar perjudicar nuestra piel. Es importante elegir los productos específicos tanto para el cuidado corporal, como para el facial.

6) Elegir la protección adecuada es clave

La elección del protector solar depende directamente del fototipo de piel que cada persona tenga. Por ejemplo, alguien con piel clara y cabello rubio, con mayor sensibilidad solar, tenderá a quemarse con mucha facilidad y apenas se bronceará, por lo que necesitará un SPF alto, el más indicado sería del 50.

Pero, además del tipo de piel, otro aspecto decisivo son los filtros solares del protector. Estos son los que reflejan, absorben o dispersan los rayos, protegiendo la piel de los efectos dañinos. Existen diversos tipos:

- Por un lado, los físicos o minerales son sustancias inertes que al aplicarse sobre la piel reflejan la luz solar como un espejo. Estos aportan un color blanquecino, que son las muestras más visibles de su eficacia, ya que conforme van desapareciendo, la protección va disminuyendo. Por ello, estos filtros son perfectos para los más pequeños. Unas características que podemos encontrar en el spray Protección Solar 50+ de Avène, que además tiene un formato de dispensación mucho más cómodo

- Los químicos u orgánicos destacan por ser más ligeros y frescos que otros filtros, como spray protector solar cuerpo The Ritual of Karma 50 de Rituals. Además, estas sustancias reaccionan con la piel y absorben la luz, por lo que son más prácticos, pero tienen un punto débil y es que no están pensados para todo tipo de pieles.

- Por último, los biológicos son los filtros anteriores a los que se les añaden antioxidantes como el regaliz o las vitaminas C y E. Unos extras que preservan la piel de algunos factores como el envejecimiento y las manchas, una propiedad que se encuentra en el protector solar antimanchas SPF 50 Even Better de Clinique.

7) Mantener el bronceado no es misión imposible

Conseguir el tono deseado a veces parece imposible, sin embargo, existen diferentes productos que ayudan a mantener la hidratación de la piel y, por lo tanto, favorecen un bronceado más duradero. Para conseguir que el moreno aguante es importante utilizar ‘aftersun’ y lociones después de cada exposición al sol.

También existe la nutricosmética que mediante betacarotenos (precursores de la vitamina A antioxidante) consigue un bronceado gradual, que se mantiene por más tiempo. Además, otra opción pueden ser los productos naturales, como los alimentos que te ayudan durante el proceso de bronceado. Los más conocidos para este fin son las zanahorias, sin embargo, podemos conseguir el mismo efecto con el mango, la papaya, la calabaza, las espinacas o el brócoli.

Siete claves para conseguir un bronceado perfecto de manera segura

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