Domingo, 20.10.2019 - 01:09 h
Telediaria

El polígrafo para sustituir al 'rosco' de 'Pasapalabra'

Aunque era una posibilidad cada vez más cercana que Telecinco se viera obligada a retirar de su programación 'Pasapalabra' ante la sentencia del Tribunal Supremo, Mediaset no ha tenido listo un recambio para sustituir a su concurso estrella de Christian Gálvez. Tampoco lo han necesitado, claro, porque tienen un formato comodín: 'Sálvame'. 

Como era de esperar, la cadena ha estirado su magacín-reality de tarde. Y lo ha hecho fragmentándolo en un nuevo segmento con nombre propio, 'Sálvame Banana'. Encima, con guasa. De hecho, el programa no oculta que a las ocho y pico de la tarde el formato modifica su denominación. Lo juega con una sintonía a tono y unos plátanos que entran bailando en imagen. Todo muy kitsch. Es como si 'Sálvame' se estuviera riendo de la baja del famoso concurso del rosco.

Plátanos bailongos 'Sálvame Banana'.
Plátanos bailongos  que introducen 'Sálvame Banana', sustituto de 'Pasapalabra'.

Aunque, en realidad, el programa despierta al espectador con un impacto visual que rompe el ritmo de conflictos vende-humo del espacio. Esta vez son los plátanos bailongos. Y, a partir de ese momento,  se plantea un nuevo objetivo dramático que sustituya al colofón que suponía 'El Rosco' de 'Pasapalabra'. 

Porque el final de 'Pasapalabra' es peliagudo para 'Sálvame', ya que tiene que estirar sesenta minutos más de polémica la tarde. Como consecuencia, 'Sálvame Banana' va perdiendo fuelle mientras avanza su emisión. Justo lo contrario que sucedía con  'Pasapalabra', que tenía su pico de audiencia en los últimos minutos del show y, por tanto, dejaba un altísimo tanto por ciento de cuota de pantalla a los informativos de Pedro Piqueras.

¿Cómo ha intentado 'Sálvame' rellenar el socavón que deja 'El Rosco' a esa hora? Ya tardaban: se han sacado de la manga un polígrafo que marca si los colaboradores del programa mienten o dicen la verdad sobre el futuro que desean a Mila Ximénez en la casa de Gran Hermano. 

El dictamen de verdades y mentiras para sustituir al rosco. Sólo ha faltado decir "con la 'M', afirmación  que Lydia Lozano hace consciente de que no es verdad".  En efecto, no tiene el mismo gancho. Telecinco tendrá que buscar un plan más consistente para esta franja horaria o puede ser contraproducente también para el propio 'Sálvame' al que le puede desgastar este tiempo extra en el que estirar más la rompible cuerda de dar la sensación de que va a suceder en plató algo muy fuerte que, en verdad, no existe. Al final, ni con un polígrafo literalmente ardiendo en el Estudio 1 de Telecinco se cubre el hueco de esa ilusión de que un currante pueda llevarse un bote millonario gracias a su cultura, preparación e ingenio.

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