Sábado, 30.05.2020 - 14:54 h

Celso Albelo asegura que un cantante debe saber claramente cuáles son sus límites

Santa Cruz de Tenerife.- El tenor canario Celso Albelo, que se prepara para debutar en julio en los Proms de Londres, se plantea su ascendente trayectoria operística como una carrera de fondo para la que necesita ser consecuente y no engañarse a sí mismo, sino "saber claramente dónde tienes los límites".

Celso Albelo asegura que un cantante debe saber claramente cuáles son sus límites

Santa Cruz de Tenerife.- El tenor canario Celso Albelo, que se prepara para debutar en julio en los Proms de Londres, se plantea su ascendente trayectoria operística como una carrera de fondo para la que necesita ser consecuente y no engañarse a sí mismo, sino "saber claramente dónde tienes los límites".

Celso Albelo, nacido en La Laguna (Tenerife) hace 35 años, afirma en una entrevista a Efe que un cantante, al final, "es un producto" que tiene que ofrecer "algo diferente o interesante que llame la atención a la gente", pero esto muchas veces no coincide con sus características vocales o con lo que demanda el mercado.

Por ello defiende "la honestidad de saber que vas a presentar un producto interesante y de verdad" ya que, si se sobrepasan los límites personales, por mucho "que te digan que eres fantástico, maravilloso e incluso delgado, sabes que no es verdad".

Albelo, que comenzó su trayectoria internacional en 2006, considera necesario que el artista tenga un equipo asesor "o alguna guía bastante severa y, sobre todo, ser sincero con uno mismo".

Precisa que no siente "pánico o vértigo" por pisar escenarios como La Fenice de Venecia, la Scala de Milán, el Concertgebouw de Amsterdam y la Royal Opera House del Covent Garden londinense, sino que se prepara constantemente y sigue estudiando, y explica que los "pequeños detalles" de recibir el apoyo de grandes maestros "indican que algo estoy haciendo bien".

En su cita de julio en el Royal Albert Hall para los Prom, - el festival anual de música clásica patrocinado por la BBC- tiene previsto participar en la versión en concierto del "Guillermo Tell" de Rossini bajo la dirección de Antonio Pappano con la orquesta de la Accademia de Santa Cecilia.

Este elenco artístico aprovechará la ocasión para presentar, además, la grabación que de la misma ópera ha efectuado EMI durante tres funciones con público, en un registro que ha quedado "muy verdadero", apunta Albelo.

Para septiembre tiene previsto cantar en Pekín "L'Elisir d'amore" de Donizetti, uno "de mis caballitos de batalla", y señala que para él es interesante repetir un personaje porque suelen ser diferentes sus colegas de reparto, el director, la orquesta y el lugar "y siempre puedes aprender algo que enriquezca tu personaje. La evolución es continua".

Albelo afronta su carrera "con calma" y siendo fiel a sus características vocales porque actualmente los cantantes deben ajustarse a unos cánones físicos "en los que tal vez yo no entre" pero, explica, lo importante es el "legato" (la forma de ejecutar las notas musicales".

Apunta el tenor que en la ópera "siempre ha habido una pequeña guerra de egos que se creen con cierto poder y lo peligroso no es llegar a tener poder, sino saberlo gestionar".

A mucha gente "se le escapa de las manos" este poder "y no son demasiado elegantes a la hora de decir ciertas cosas", sobre todo si el director de escena "es un tirano y una persona maleducada que veta a alguien por su condición física", lo que no deja de ser "desagradable".

Sobre este asunto comenta que muchas veces en el ansia de presentar cosas interesantes los directores de escena "se pierden un poco en el camino" cuando la música "consiste en remar todos para el mismo lado".

El tenor, que ha actuado bajo la dirección de maestros veteranos como Rafael Frühbeck de Burgos y nuevos valores como Daniel Harding, considera que todos tienen unas cualidades musicales "espectaculares" pero en los primeros se nota "la experiencia, la calma, la paciencia, que logran de ti cosas que ni tú te das cuenta".

Y con los valores emergentes "ocurre lo mismo pero con el ímpetu de la juventud", indica el cantante, a quien los directores que más le han impresionado son Antonio Pappano, Daniel Oren y Nello Santi, con quienes "la música fluye, trasciende y entienden tus mejores cualidades, te estrujan al máximo".

Añade que canta "exactamente" el mismo repertorio que Alfredo Kraus, "el maestro, el cantante universal al que me enorgullece que me comparen; pero él tuvo su personalidad y yo estoy buscando la mía, aunque voy por buen camino".

"Es un claro referente y no me molesta que me comparen porque para mí, Kraus es un ídolo", añade.

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