Veiroj retrata a un hombre atrapado por las normas en "El apóstata"

  • El director uruguayo Federico Veiroj presentó este martes en el Festival de San Sebastián "El apóstata", una comedia con la que compite por la Concha de Oro del certamen.

La película gira en torno a Gonzalo Tamayo (Álvaro Ogalla), que un día decide apostatar, por lo que emprende el farrogoso proceso para abandonar la fe católica y que la Iglesia le borre sus datos de los registros.

A lo largo de todo este viaje, Gonzalo, que hasta ese momento prácticamente abandonaba todo lo que emprendía, irá repasando su vida y mostrando una gran determinación por primera vez para llegar a su objetivo.

La inspiración para la película viene de la vida personal del propio Álvaro Ogaya, que conoció a Veiroj trabajando en una filmoteca madrileña.

"Luego me volví a Montevideo. Nos mandábamos e-mails (...) y un día me contó que estaba comenzando el intento de apostatar", relató el director uruguayo en la rueda de prensa posterior al pase de la película en la sección oficial del certamen donostiarra.

"Enseguida me quedé enganchado", añadió Veiroj, para quien "pensar en hacer una película sobre un personaje que quiere dejar atrás una cantidad de cosas imposibles, me parecía una premisa preciosa" para un filme de ficción "con toques de fantasía y de fábula".

Durante la película, el protagonista se ve atrapado en el proceso, por lo que el propio Ogalla la considera una crítica a la burocracia y al exceso de normas.

"Es una crítica que se puede extender a la Iglesia Católica o a toda la estructura rígida de mecanismos legales que son demasiado tupidos para que podamos penetrar en ellos", explicó Ogalla, quien entre risas reconoció no haber logrado apostatar en la vida real.

"No es una crítica de tipo filosófico. Es simplemente un retrato irónico que se puede permitir una película", añadió Ogalla, que no es un actor profesional.

La película "juega con flash-back poéticos, de fantasía" para retratar algunos personajes como la madre del protagonista principal.

El tercer largometraje de Veiroj tras "Acné" y "La vida útil" compite por la Concha de Oro a la mejor película en San Sebastián, que se entregará el próximo sábado en la ceremonia de clausura del certamen.

Por el galardón pugnan también las otras dos películas presentadas este martes en la sección oficial: "High-rise" del británico Ben Wheatley y "El niño y la bestia", una cinta de animación de Mamoru Hosoda.

"Hig-rise" es una delirante historia basada en una novela de J.G Ballard sobre un rascacielos, en el que sus habitantes se distribuyen por clases y que caerá en la anarquía cuando empiecen las averías.

"El niño y la bestia" explora a través de un niño que vive en el mundo real y en otro imaginario el tema de la búsqueda del lugar de uno en el mundo y del crecimiento personal a lo largo de la vida.

gr/eg

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