El 'car sharing' aún no es rentable: Emov, Car2go... todos pierden dinero

Entre todos los grupos que operan con coches compartidos acumulan más de una decena de millones de euros perdidos en dos años.

Car2go alcanza los 100.000 usuarios en Madrid

Eléctrico, autónomo, conectado y compartido. Estas son las cuatro ‘ruedas’ que harán rodar el coche a partir de la próxima década, pero los inicios siempre son complicados por la inversión necesaria para poner en marcha un proyecto. Las grandes marcas están dispuestas a invertir miles de millones de euros en la movilidad del futuro, pero el ‘car sharing’ ya es una realidad desde hace unos meses y todavía está en una clara fase de crecimiento….y pérdidas.

Daimler y Europcar dan servicio a Car2go, PSA y Estacionamientos y Servicios están detrás de Emov, y la alianza Renault - Ferrovial se sumará en octubre a la competencia con Zity. Pero además de grandes consorcios, el coche compartido es un terreno abonado para las empresas emergentes. “Lo más lógico es entrar en cooperación con ‘startups’ por temas de tecnología y de seguridad en los coches. Creo que es algo que no van a hacer los fabricantes directamente, aunque una de las opciones sí pueden ser los grandes clientes para que ahorren en sus flotas”, aseguraba el presidente de Seat, Luca de Meo, durante el Salón del Automóvil de Frankfurt.

En España (Madrid y Barcelona principalmente) operan ya un puñado de sociedades que ofrecen coches por minutos, horas o kilómetros. Solo pagas por lo que utilizas, pero suelen ser pequeños utilitarios biplazas para que el servicio no sea aprovechado por varias personas a la vez. La mayoría de ellos son eléctricos para que el usuario pueda aparcar gratis en el centro de las ciudades. Pero los resultados aún son negativos, ya que todas las empresas perdieron dinero, según consta en las últimas cuentas que cada una de ellas entregaron en el Registro Mercantil.Car2go paga 'caros' los Mercedes

El gran impulsor del ‘car sharing’ en España, Car2go, perdió 1,4 millones de euros en 2016, una cifra idéntica a la que se anotó durante los dos meses que operó en el ejercicio anterior. Sus 5,5 millones de euros en ingresos por ventas no son todavía suficientes para paliar el fuerte coste de la inversión en infraestructuras, tecnología y coches. El servicio ha ido creciendo hasta contar con 500 coches Smart (Mercedes) cuyo precio según se detalla es de 6 millones de euros, un gasto que ahorrará cuando consolide su flota. Además, contabiliza otros dos millones en reparaciones y conservación o medio millón en seguros, entre otros servicios.

Su uso se ha multiplicado (2,2 millones de servicios prestados en Madrid en 2016) y ya alcanza los 150.000 usuarios, pero por el momento no consigue ni abonar el futuro, porque su fondo de maniobra es negativo en siete millones de euros. Car2go Europe GmbH, el Socio Único, se compromete a “prestar el apoyo financiero financiero” para cumplir las obligaciones de pago y “asegurar la continuidad de sus operaciones”. Sin ello, Car2Go se hubiera visto abocado a la desaparición el 31 de diciembre de 2016.

Porque Mercedes ya piensa en el Car2go del futuro. Se llama Smart Vision EQ Fortwo, un coche autónomo, eléctrico y que acudirá a buscar al cliente al punto en el que lo solicite con su móvil. Esta previsto que estén disponibles hasta 2022 y el gasto en su producción será multimillonario.

El caso de Emov es similar, aunque en 2016 solo operó el último mes del año. Días que le sirvieron para acumular pérdidas superiores al medio millón de euros. Aún estaban en ‘pañales’ y apenas ingresó 23.000 euros. La inversión inicial en activos y 500 coches de Citroen C-Zero se elevó hasta los ocho millones de euros.

Una inversión que Emov, con 100.000 usuarios registrados, tardará en recuperar. Las empresas participadas inyectaron 3,5 millones de euros y además se comprometieron a añadir 1,2 millones más en el año 2021.Las 'pequeñas' también pierden

Son los dos buques insignias del coche compartido en España, pero hay más. Una de las empresas con más recorrido en el sector es Avancar (propiedad de Zipcar), que comenzó a operar en 2004 y que ha remodelado su flota con hasta cinco modelos de Hyundai. Ofrece al usuario la opción de elegir dependiendo del número de personas y la capacidad de carga. En el año 2015 su facturación creció, pero mostró un resultado negativo de 1,7 millones de euros, pérdidas que se acumulan a las de años anteriores por un valor superior a los 6 millones.

También compite en el mercado del coche compartido Bluemove, que opera en Madrid, Barcelona y Sevilla. En 2015, las últimas cuentas disponibles, dobló su facturación, pero también sus pérdidas hasta mostrar medio millón de números rojos. Debido a su crecimiento, gastó el doble en personal y en “otros servicios”.

Respiro, que opera desde hace casi una década, también arrojó en 2015 unas pérdidas de 328.581 euros Durante el ejercicio adquirió más de 40 vehículos (Toyota, Renault, Nissan, Lodgy y Fiat) de 'leasing' por valor de medio millón de euros, aunque quedó pendiente de pago el 60% de esta cantidad.

Por último, eCooltra forma parte del vehículo compartido, aunque en su caso con una flota 360 motos no contaminantes en Barcelona (ha llegado a Madrid en 2017 con 280 motos). En el ejercicio 2015 perdió 152.357 euros. Además, acumula una deuda de 781.998,85 euros con su matriz (Cooltra Motos), que tiene como objeto social la compra y venta y alquiler de motos de combustión.

El 'car sharing' es el futuro, pero las marcas deben ser pacientes hasta que sea rentable. Según un estudio reciente, un 25% de los kilómetros realizados en 2030 serán en coche compartido. Pero hasta entonces quedan 13 años y la batalla no ha hecho más que comenzar.

Ahora en portada

Comentarios