Miércoles, 12.12.2018 - 11:23 h
El número más bajo de corneados desde 1984

Los Sanfermines dejan 381 actuaciones del servicio de urgencias, un 16% menos

Por su parte, casi la mitad de las 339 atenciones de urgencia no relacionadas con el encierro se deben a intoxicaciones etílicas, que suman 161.

Miles de personas despiden los Sanfermines de 2018 con velas encendidas y entonando el tradicional "Pobre de mí". EFE/Jesús Diges
Miles de personas despiden los Sanfermines de 2018 con velas encendidas y entonando el tradicional "Pobre de mí". EFE/Jesús Diges

Los servicios de urgencias hospitalarias y extrahospitalarias del Servicio Navarro de Salud (SNS-O) han prestado durante los Sanfermines 2018 (entre el mediodía del día 6 y la medianoche del día 14) un total de 381 atenciones directamente relacionadas con las fiestas, lo que supone un 16,63% menos que las dispensadas en 2017, cuando se contabilizaron 457 actuaciones, mientras que en 2016 fueron 427 y en 2015 sumaron 382.

En lo que se refiere al origen de las heridas, 42 corresponden a los encierros, lo que supone un notable descenso con respecto al año pasado, en el que se produjeron 64 traslados al Complejo Hospitalario de Navarra, y otras 339 a otras atenciones propias de la fiesta, frente a las 390 de 2017.

Cabe destacar que tras el incremento de los lesionados por las carreras ante los toros registrado en 2016, un total de 87 que duplicaron con holgura la cifra de 2015 (41), su número desciende hasta valores similares a la media de los últimos años. También se han reducido en un 13,07% las atenciones por otros motivos (339 por las 390 de 2017).

Encierros con menos heridos

Un total de 42 personas han sido atendidas en el Complejo Hospitalario de Navarra tras resultar heridas en los encierros de 2018, cifra que supone un descenso del 34,4% con respecto a las 64 del año pasado y que no llega siquiera a la mitad de las de 2016 (87). El número de personas atendidas por el SNS-O tras los encierros de los pasados Sanfermines se sitúa en torno a los números que venían registrándose anteriormente, porque en 2015 fueron 41 los corredores heridos, 47 en 2014 y 50 y 38 en los años precedentes.

Los corredores corneados en 2018 han sido únicamente dos, todos ellos varones, cuando en 2017 fueron siete y 12 en 2016. Se trata del número más bajo de heridos por asta de toro desde el año 1984. El resto presentaban otro tipo de lesiones, fundamentalmente traumatismos y contusiones.

No ha habido un encierro que haya destacado por la accidentabilidad. En tres, los de los días 10, 13 y 14, fueron siete las personas atendidas en el CHN, y en los tres primeros días de las fiestas los traslados ascendieron a 5. El día 12 fue el más tranquilo, con sólo 2 corredores trasladados a los centros asistenciales, y el día 11 hubo 4 heridos. Del total de pacientes, 6 han precisado ingreso hospitalario.

Solo dos de todas las personas trasladadas a los servicios de urgencias del SNS-O a consecuencia del encierro eran mujeres. Fueron atendidas de traumatismos tras los encierros de los días 8 y 9. En 2017 únicamente fue atendida una mujer y en 2016 fueron dos las heridas.

Por tramos, el de Telefónica figura como el más accidentado, con 16 personas heridas, seguido a gran distancia por Estafeta (6), Mercaderes, Ayuntamiento y Santo Domingo (con cinco en cada uno de ellos), Espoz y Mina (3) y el Callejón (2 heridos). Las dos cornadas de este año se han producido en Santo Domingo y en el Ayuntamiento.

El alcohol, en cabeza

Por su parte, casi la mitad de las 339 atenciones de urgencia no relacionadas con el encierro se deben a intoxicaciones etílicas, que suman 161 (el 47,49%), una cifra que multiplica por cuatro a la del año pasado (39). En cuanto a los asistidos por traumatismos y heridas, que han sido 86, se reducen en un 56,12% sobre los 196 de 2017. El resto de atenciones se ha debido a intoxicaciones por otras drogas (16), agresiones (10) y otras atenciones (66).

Además de en el encierro, Cruz Roja y DYA han colaborado en la asistencia sanitaria con unidades de primera atención de atención, para atender patologías leves propias de la fiesta (pequeños traumatismos, cortes, desvanecimientos, caídas, mareos o intoxicaciones) y filtrar la derivación al siguiente nivel asistencial. 

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