Domingo, 15.09.2019 - 00:36 h
Ahorra espacio en los camiones de reparto

El contaminante paso atrás de Amazon: un paquete de plástico que no se recicla

En Reino Unido, Amazon Prime ha empezado a usar una alternativa al embalaje clásico de cartón reciclable, desatando críticas de los ambientalistas.

Un embalaje de plástico de Amazon
Un embalaje de plástico de Amazon. / Amazon

La mayoría de las sociedades y las empresas occidentales han emprendido una batalla contra los plásticos, uno de los mayores peligros medioambientales de cara a los próximos años y cuya manifestación más evidente es la famosa isla de plástico de 1,6 millones de kilómetros cuadrados -es decir, tres veces el tamaño de Francia- que deambula por el Pacífico. Sin embargo, Amazon ha empezado a utilizar en Reino Unido paquetes de plástico que no se pueden reciclar, lo que ha desatado oleadas de críticas por parte de ambientalistas y consumidores.

Aunque de momento no está confirmado que Amazon esté usando este tipo de envoltorios en otros lugares, lo cierto es que se trata de una medida que va a contracorriente de la tendencia generalizada: en España, muchas empresas como Lidl han decidido dejar de ofrecer las bolsas de plástico de un solo uso para combatir la incidencia de los residuos en el cambio climático. Algo que, en Reino Unido, el ministerio de Medio Ambiente es capaz de cuantificar: desde que en 2015 se introdujo la obligatoriedad de cobrar 5 peniques por estas bolsas no reutilizables, numerosas compañías han dejado de ofertarlas y, en general, ha caído su consumo en un 90%, tal y como apunta este artículo de 'The Guardian'.

La razón, aparentemente, es que usar sobres de plástico para paquetes pequeños permite que se carguen más unidades en cada camión de reparto, lo que en última instancia supone un ahorro de costes al precisar de menos rutas para transportar los entre 4.000 y 5.000 millones de paquetes que se estima que anualmente realiza Amazon en todo el mundo. Es más, una muestra de que se trata de una política extendida en toda la compañía y en todo el planeta es que el pasado febrero 'The Washington Post' ya informaba sobre cómo los nuevos sobres de Amazon estaban abarrotando los centros de reciclaje de EEUU, ya que los consumidores los colocaban erróneamente en contenedores de reciclaje.

Un aviso legal de Amazon que no convence

Se trata de una práctica aún más paradójica si tenemos en cuenta que el pasado lunes Amazon fue una de las 181 grandes compañías que se suscribieron a una nueva definición de cuáles deben ser los objetivos corporativos en EEUU. En el documento se rechaza que obtener la mayor ganancia posible para los accionistas no debe ser el objetivo fundamental de ninguna empresa, sino atender a otros actores interesados, como los empleados, los clientes, los proveedores y la comunidad. Una de las promesas que se incluyen en el documento es la de proteger el medio ambiente "adoptando prácticas sostenibles". Un punto que también fue firmado por Jeff Bezos, el fundador y jefe de Amazon.

Quizás por eso sorprende que 24 horas después el sitio web Second Chance de Amazon, en el que se detalla cómo los clientes deben reciclar cada embalaje, aconsejase que los sobres de la marca Prime "no se reciclan en todo Reino Unido". Es más, el aviso legal no explica en qué medida Amazon sí reutiliza esos sobres de plástico en sus pedidos futuros, lo que ha desatado una oleada de críticas en todo el país, tanto por parte de organizaciones ambientalistas como de consumidores frustrados porque una de las empresas con mayor número de envíos haya decidido dar este paso atrás en la lucha contra el cambio climático.

Ante las informaciones desveladas por 'The Guardian', Amazon decidió emitir un comunicado afirmando: "Nuestra misión es brindar la mejor experiencia al cliente. Trabajamos con fabricantes de todo el mundo para mejorar continuamente el diseño de los paquetes e introducir embalajes nuevos y sostenibles que gusten a los clientes, eliminen el desperdicio y garanticen que los productos lleguen intactos y sin daños a nuestros clientes".

Es cierto que existen algunas medidas en este sentido. Por ejemplo, Amazon implementó recientemente una política según la cual las marcas y los vendedores serán multados con un recargo de 1,99 dólares si un producto que envían usa más embalaje del que se considera estrictamente necesario, en un intento por reducir el impacto ambiental. De ahí que la introducción de los nuevos paquetes de plástico en Reino Unido aparentemente vayan en contra del supuesto compromiso medioambiental de Amazon.

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