Domingo, 17.02.2019 - 09:54 h
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Regalar dinero no es mala idea: es lo más eficiente (y lo que prefiere la mayoría)

El dinero se sigue viendo como un regalo impersonal, pero en realidad evita los disgustos y la pérdida económica derivada de recibir algo que no gusta

Puede no tener gracia, pero es lo más útil / Pixabay
Puede no tener gracia, pero es lo más útil / Pixabay

Recibir dinero como regalo de Navidad no está nada bien visto. Parece que al entregar efectivo (o, para disimular, uno de esos cheques regalo), nos estamos despreocupando de pensar qué puede hacerle ilusión a esa persona, renunciado a cualquier tipo de sorpresa. Pero en realidad es la mejor forma de no equivocarnos y, sin duda alguna, es el regalo más eficiente económicamente hablando.

Como explicó el economista de Yale Joel Waldfogel en un muy citado artículo publicado en 1993 en la revista American Economic Review, la principal característica de un regalo es que lo elige alguien que no es el regalado. Y esto produce una disfunción.

“Una característica importante del acto re regalar es que la elección de consumo la realiza alguien que no es el consumidor final”, explica Waldfogel. “Un aspecto microeconómico potencialmente importante es que los regalos pueden no coincidir con las preferencias de los destinatarios. En el marco microeconómico estándar de elección del consumidor, lo mejor que puede hacer alguien que compra un regalo con, digamos, 10 dólares es duplicar la elección que el destinatario habría hecho”. Esto es, acertar. Pero esto no ocurre siempre.

“Si bien es posible que escojamos un regalo que el receptor valore finalmente por encima de su precio –por ejemplo, si no está perfectamente informado– es más probable que la elección que hagamos sea peor que la que habría hecho él teniendo el montante equivalente en efectivo. En resumen, regalar es una potencial fuente de pérdida de eficiencia”.

Y, dado que muchos regalos de Navidad no coinciden con las preferencias de los destinatarios, Waldfogel concluye que los obsequios navideños generan una pérdida de eficiencia económica significativa de entre una décima parte y un tercio del valor minorista de los regalos adquiridos.

Joel Waldfogel / Carlson School of Management
Joel Waldfogel / Carlson School of Management

Perdemos entre 25 y 83 euros por familia

Según un informe de Deloitte, España es el país que más gasta en Navidad, con un desembolso medio de 633 euros por familia, de los que 252 se destina a regalos. Si damos por bueno el cálculo de Walfogel esto quiere decir que cada hogar español pierde entre 25 y 83 euros por no regalar efectivo.

Pero es que, además, según el mismo informe, el dinero es el regalo favorito de los españoles (y lo lleva siendo por sexto año consecutivo), por delante de la ropa y el calzado y los viajes. Sin embargo, lo que más se regala es ropa y calzado, libros y cosmética y perfumes. El dinero solo aparece en cuarta posición. Unos datos que confirman la pérdida de eficiencia de la que hablaba el economista de Yale.

Regalos deseados vs. regalos comprados / Deloitte

El dinero se sigue viendo como un regalo impersonal, pero como explica el economista Steven Landsburg en su libro The Armchair Economist, todo depende del cristal como se mire: “No estoy seguro de por qué las personas se dan mutuamente regalos comprados en la tienda en lugar de efectivo, que nunca es del tamaño o color incorrecto. Algunos dicen que damos regalos como muestra que nos tomamos el tiempo para comprar. Pero podríamos lograr lo mismo al dar el valor en efectivo de nuestro tiempo de compra, lo que demuestra que nos tomamos el tiempo para ganar ese dinero”.

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