Viernes, 15.12.2017 - 11:26 h

Aumenta un 8,1% el aporte de fuentes renovables al consumo final bruto de energía en Andalucía

El análisis de la situación energética de Andalucía realizado por el Informe de Medio Ambiente (IMA) muestra una recuperación del consumo que se ha satisfecho en buena parte por una mayor presencia de las energías renovables, biomasa fundamentalmente, lo que ha supuesto que se reduzcan las emisiones de CO2 asociadas al uso de combustibles fósiles. Este repunte tiene como protagonistas a los sectores industrial y del transporte, los más afectados por la crisis económica en el periodo 2008-2013.

Según el IMA, en 2014 el consumo de energía primaria experimentó un incremento del 3,2 por ciento respecto de 2013, situándose en 18.258,2 miles de toneladas equivalentes de petróleo (ktep), debido principalmente al aumento del consumo de biomasa térmica en industria, el consumo de productos petrolíferos para uso no energético y el de gasóleo en transporte, así como a la mayor importación de electricidad. Frente a dichos aumentos, se registró un nuevo descenso del consumo de gas natural en las centrales térmicas de ciclo combinado.

En este sentido, si se analiza en líneas generales la estructura del consumo de energía primaria por fuentes en 2014, destaca el hecho de que, por fuentes renovables, este consumo ha crecido en un año un 8,1 por ciento, alcanzando los 3.668,1 ktep.

En concreto, la biomasa es la fuente renovable que más ha aportado en términos cuantitativos a la estructura primaria del consumo energético, registrando en 2014 un crecimiento del 17,7 por ciento. También el aporte de energía procedente de centrales termosolares se ha incrementado un 9,7 por ciento respecto al valor del ejercicio anterior, mientras que la energía eólica y la hidráulica han reducido su contribución en 46,4 ktep y 30,3 ktep, respectivamente.

De atenderse al consumo de energía primaria por fuentes convencionales, se concluye que el consumo del gas natural en 2014 es un 8,3 por ciento inferior al año anterior, situándose en 3,776,4 ktep, mientras que el consumo de carbón y el de petróleo se incrementó un 4,2 y 4,4 por ciento, respectivamente, subraya el informe. En 2014, las importaciones de electricidad superaron a las exportaciones, suponiendo aquellas el 3,1 por ciento del consumo total de energía en la comunidad.

Respecto a 2013, el consumo de energía final creció un 4,2 por ciento para situarse en 12.286,4 ktep. Dicho crecimiento se ha debido al fortalecimiento del consumo en los sectores industria y transporte. Por fuentes, crece el consumo de biomasa y derivados del petróleo y se reduce el de gas natural y la electricidad. En concreto, el aporte de las renovables al consumo final de energía crece un 54 por ciento, y supone un 9 por ciento del total (1.103,7 ktep). Por sectores de actividad, el sector transporte continúa siendo el mayor consumidor de energía final (35,5%) seguido de la industria (32,9%), que registra un notable incremento respecto a 2013.

En la distribución del consumo de energía final por provincia, Cádiz ocupa el primer lugar, seguida de Sevilla y Málaga. Entre las tres acaparan el 53,2 por ciento del consumo de energía final en 2014.

Así pues, en términos generales, en 2014 la mayor demanda tanto de energía primaria (en especial la mayor demanda de biomasa) como de energía final ha propiciado un aumento de la producción de energía en territorio andaluz para consumo interior, lo cual ha permitido un aumento en el grado de autoabastecimiento energético del 0,9 por ciento entre 2013 y 2014, hasta alcanzar el 19,9 por ciento.

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