Sábado, 17.02.2018 - 22:15 h
Philadelphia Eagles y New England Patriots

Anuncios millonarios y toneladas de comida rápida... todo por la Super Bowl

Pese a que en los últimos dos años la NFL ha sufrido una caída en las audiencias televisivas, se espera que haya 160 millones de espectadores.

Vista de los cascos de los Eagles de Filadelfia (d) y de los Patriots de Nueva Inglaterra (i) (EFE/ Tannen Maury)
Vista de los cascos de los Eagles de Filadelfia (d) y de los Patriots de Nueva Inglaterra (i) (EFE/ Tannen Maury)

El mayor espectáculo deportivo del planeta ya está aquí. Como todos los años, el primer domingo de febrero llega la Super Bowl, la gran final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL). Un show que traspasará el U.S. Bank Stadium de la ciudad de Minneapolis donde Philadelphia Eagles y New England Patriots lucharán por hacerse con el trofeo Vince Lombardi.

Pero antes de que arranque el encuentro, ya circulan cifras que ayudan a hacerse una idea de la enorme magnitud del evento. Pese a que en los últimos dos años la NFL ha sufrido una caída en las audiencias televisivas, se espera que haya 160 millones de espectadores en los momentos más interesantes del partido. Esto la situaría como una de las diez emisiones más vistas de la historia de Estados Unidos. Las otras nueve, también son Super Bowls. El mejor dato histórico de una Super Bowl fue en 2015, con un promedio de 114,4 millones de espectadores. Al evento no serán ajenas las redes sociales y se esperan 25 millones de tuits relacionados con el partido.

Otro de los grandes atractivos de la Super Bowl es la publicidad. La NBC, cadena responsable de emitir la final de este año, cobrará por la emisión de los anuncios de 30 segundos más de cinco millones de dólares. Una inversión rentable, tomando en cuenta que según un estudio de la consultora Gallup el 33% de las personas que ven la Super Bowl dicen estar más interesados en la publicidad que en el propio partido.

En este sentido, la mayoría de las campañas publicitarias están diseñadas e ideadas exclusivamente para este evento. El año pasado la campaña publicitaria que más impacto generó en Twitter fue la de Pepsi, marca que este año promete volver a sorprender con la participación de Cindy Crawford en un homenaje al icónico anuncio de 1982 en que también apareció la modelo.

Mejores anuncios de la SuperBowl 2017

Homenaje a la comida rápida

Pero si alguien va a salir ganador de la Super Bowl LII, sin duda van a ser las empresas de comida rápida. Se espera que durante el evento los pedidos de pizzas aumenten un 350% con respecto al domingo en que más pizzas se venden en el año. Además, se estima que las patatas que se comerán superarán los 14.000 millones y el guacamole consumido será superior a las 3,5 toneladas. A estas cifras hay que añadir las 1.035 millones de alitas de pollo que serán consumidas. Todo ello sin perder de vista a la bebida, ya que se espera que se vendan 52 millones de cajas de cerveza.

Dentro del campo

Las entradas para presenciar el partido en el estadio, que tiene capacidad para 66.200 espectadores, salieron a la venta con unos precios que va desde los 950 hasta los 5.000 dólares, con cifras aún más altas en la reventa. A horas del partido, se pueden comprar tickets en sitios autorizados con precios que van desde los 2.900 a los 100.000 dólares.

Para los jugadores, disputar el Super Bowl también representa un logro económico. Este año, cada uno de los integrantes del equipo ganador recibirá un cheque de 112.000 dólares, mientras los perdedores tendrán que conformarse con 56.000 dólares. A su vez, la final de la NFL dispara el número de apuestas que se realizan. Según estimaciones de la American Gaming Association, la edición 52 del Super Bowl movilizará 4.760 millones en el sector

El día después

La influencia de la Super Bowl es tan potente en la sociedad americana que afectan incluso a la productividad. Se espera que un 10% de los norteamericanos llamen a sus trabajos el lunes para decir que no pueden ir a trabajar. De ellos, un 15% se encontrarán con que su jefe tampoco habrá ido a trabajar.

Cabe destacar que este fin de semana es el que menos bodas se celebran en EEUU. Algo lógico teniendo en cuenta que un 20% los americanos aseguran que se saltarían bodas o bautizos de familiares por ver la Super Bowl. E incluso un 14% de los americanos subrayan que se perderían el nacimiento de su propio hijo por ver a su equipo in situ en el gran partido.

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