Domingo, 20.10.2019 - 04:06 h
Tensión en Oriente Medio

Trump prepara el terreno para la primera ciberguerra contra Irán... lanzada en 5G

El presidente de EEUU sopesa intervenir en Irán mediante ciberataques, en lugar de llevar a cabo una intervención militar tradicional.

Donald Trump
Trump prepara el terreno para la primera ciberguerra contra Irán... en 5G. / EFE

Conforme crece la tensión en el Golfo aumenta el riesgo de una escalada militar en Irán. Especialmente, después de que esta semana Arabia Saudí presentase pruebas que presuntamente vinculan al Gobierno de Teherán con el ataque a dos refinerías de la mayor petrolera del mundo, Aramco. El presidente estadounidense, Donald Trump, se ha alineado con la tesis saudí y ya amenaza con una intervención en Irán, tras aumentar las sanciones al país. Sin embargo, parece poco probable que EEUU inicie una operación militar... Al menos, no una al uso, ya que Trump prepara el terreno para la primera ciberguerra moderna... en 5G.

En el conflicto en el Golfo, EEUU y Arabia Saudí acusan a Irán de financiar y armar a los insurgentes de Yemen, mientras que la coalición militar liderada por Arabia Saudí contra los hutíes informaba esta semana de que el armamento empleado en los ataques a Aramco es iraní. Sin embargo, los hutíes reivindicaban (de manera exclusiva, sin ayuda de Irán) la semana pasada los ataques contra Aramco, que redujeron en un 50% la producción de la mayor petrolera del mundo. En cualquier caso, Riad mantiene que los ataques fueron efectuados con 18 drones y 7 misiles de crucero iraníes, reiterando que el ataque contra las plantas de Abqaiq y Khurais se produjo desde el norte y no desde el sur.

De manera similar, EEUU también acusaba a Irán hace unos meses de varios sabotajes a petroleros y buques cisterna en el estratégico golfo Pérsico, por el que cruza una quinta parte del crudo mundial, de los que Teherán también se desvinculó. En cualquier caso, para garantizar la seguridad en esta zona, la Administración estadounidense trata de crear una coalición naval, a la que Arabia Saudí anunciaba este miércoles que se ha unido, un paso que solo puede incrementar las tensiones. El presidente iraní, Hasan Rohaní, respondía horas más tarde en un discurso, acusando a EEUU de basar su política en "crear guerra" y en traer "inseguridad" a la región.

Ciberataques y guerra en 5G

Sean fundadas estas acusaciones o no, lo cierto es que esa guerra no sería una intervención militar al uso, sino que se contemplaría más un ciberataque, tal y como señalaban este lunes a la 'CNBC' algunas personas presentes en la reunión de emergencia sobre Seguridad Nacional con la cúpula del Pentágono y Donald Trump presentes. De hecho, la postura de Robert C. O'Brien, el nuevo asesor de Seguridad Nacional tras el despido fulminante de John Bolton, apuesta más por intervenciones remotas o basadas en la tecnología que sobre el terreno, que era lo que sugería su predecesor.

Sobre todo, porque es una estrategia ya se ha usado y que ya ha funcionado en el pasado: justo después de los petroleros presuntamente atacados por Teherán, Estados Unidos lanzó un ataque cibernético contra Irán a finales de junio que interrumpió con éxito la capacidad de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) para atacar a sus petroleros, según un informe de 'The New York Times' basado en discusiones con altos funcionarios estadounidenses.

El ataque cibernético se produjo el mismo día en que el presidente Donald Trump suspendió los ataques aéreos en el último momento, en represalia por el derribo de un avión no tripulado por parte de Irán. Trump dijo entonces que los ataques no habrían sido proporcionales al derribo de un avión no tripulado.

El ciberataque "destruyó una importante base de datos" utilizada por el IRGC, una fuerza paramilitar que opera por separado del ejército convencional de Irán, para planear ataques contra los petroleros, según el informe. El ataque también afectó a la capacidad de Teherán para controlar el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico. La base de datos ayudaba a Irán a "elegir a qué tanques apuntar y dónde", según The New York Times. Pero, ¿cómo puede afectar una ciberguerra a un país y a la población? ¿Existen más peligros en un contexto 5G?

5G, caldo de cultivo perfecto para una ciberguerra

En 2018, el Centro Criptológico Nacional (CCN) gestionó un total de 38.029 incidentes de ciberseguridad, un 43,65% más que en 2017. Y, en todo el mundo, el ransomware fue el principal tipo de ataque utilizado el años pasado, ya que registró más de 35.000 incidentes al mes solo en Estados Unidos. Sudáfrica y Portugal también fueron los países preferidos por los atacantes para desplegar virus que secuestran la información a cambio de recompensas en bitcoin.

Quizás por eso, el CCN ha alertado de cara a 2019 sobre la llegada de las redes de datos 5G, ya que "la adopción del 5G ampliará la superficie de ataque", según la agencia, que cree los dispositivos conectados directamente a la red móvil en lugar de a WiFi son "más vulnerables al ataque directo". Si a ello le sumamos el creciente número de dispositivos interconectados mediante el llamado 'internet de las cosas' (IoT), los efectos de una ciberguerra a gran escala podrían ser devastadores para la población.

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