Jueves, 09.04.2020 - 04:08 h
Telediaria

Telecinco ha vuelto a liderar noviembre con un 15,8 por ciento de cuota de media. En segunda posición, Antena 3  se distancia con un 10,9 por ciento de cuota de pantalla, su dato más bajo desde julio de 2011. La cadena naranja de Atresmedia sufre un problema ante la revolución de nuevos consumos al que asistimos: no consigue crear acontecimientos de su programación en un momento en que proyectar citas que calen socialmente es vital para que la audiencia se quede en un canal tradicional. ¿Cómo debe Antena 3 lograr este reto?

La televisión-evento, esa que acompaña al espectador en el día a día, será la que sirva de motor a las cadenas generalistas de siempre. Las que consigan este paradigma sobrevivirán, las que no: desaparecerán.

Atresmedia lo logra con La Sexta, un carrusel de referencia informativa. Ahora debe alcanzar este objetivo con Antena 3 en lo que se refiere a entretenimiento. El fuerte de Antena 3 sigue siendo la ficción, que no sólo rentabiliza en emisión tradicional: también vende sus producciones a otros países y plataformas. Por eso mismo, su tarde tiene una doble acción de negocio que preservar: series como 'El Secreto de Puente Viejo' cuentan con un público fiel para el canal para el que están concebidas pero, a la vez, se venden a terceros. Así sucede con el éxito en Italia de este serial.

Incluso el telefilm de Antena 3 en las tardes del fin de semana es una marca consolidada, interiorizada socialmente. Esta emisión gana en audiencia casi siempre porque ha cimentado esa ansiada cita de tele-evento.

También para la cadena están consolidados los concursos. Tiene muchos y diversos: 'La Ruleta de la Suerte', 'Ahora Caigo' o 'Boom'.  Y, por supuesto, 'El Hormiguero' se mantiene como un emblema de la televisión. Más allá de Antena 3. Y ahí surge el problema: Antena 3 necesita más programación en directo que aúne toda esa oferta bajo la misma marca. Porque, en este momento, cada producto casi se consume como separado sin favorecer un sentimiento de cadena. El espectador no está continuamente en Antena 3 como pasa con Telecinco o La Sexta. Sólo va a su emisión cuando existe algo que realmente le interesa. Si le da tiempo a descubrirlo, claro.

Este pasado mes de noviembre, por ejemplo, Antena 3 no ha logrado colar ninguna emisión en el top 30 de programas más vistos (donde sí están Telecinco, La 1, La Sexta y Cuatro). Difícil de digerir este ranking siendo la segunda cadena más vista y contando con los derechos de un formato tan supuestamente poderoso como 'La Voz Kids'. La Voz con la espontaneidad de los niños  era un producto rompe-audiencias infalible y que, sin embargo, en Antena 3 está siendo un rotundo fracaso. Ya no por datos de audiencia que pueden superar la media de la cadena, sino porque el programa es casi invisible. No ha logrado generar un acontecimiento, cuando tiene todos los mimbres para ser 'El Acontecimiento'.

El montaje del programa no ayuda, confunde ritmo con velocidad, pero tampoco el guion ha sabido proyectar un evento social que asombra porque rompe clichés con los mimbres que cuenta el programa. Muchos ni siquiera asocian Antena 3 a La Voz. Una curiosidad: mientras que las entradas de los concursantes en 'La Voz' de Telecinco se realizaban bajo un gran logotipo de Mediaset; en Antena 3, a pesar de que el programa se realiza en su mítico teatro que acogía a 'Sorpresa, sorpresa' -uno de los platós más legendarios de la historia de nuestra televisión-, se ha retirado cualquier imagen de marca del canal de la fachada del emblemático estudio. Es más, las entradas de los concursantes se realizan con el tiro de cámara mostrando de fondo a un feo fondo de un edificio de oficinas vecino, cuando si giraran la cámara y apuntaran para el otro lado se vería la icónica antena de Antena 3 y el skyline de sus platós, que tan bien utilizó la cadena como sello identificable en su edad de oro.

No se construye con destreza la asociación del talent show con el canal para fidelizar espectadores. Todo huele a enlatado. Tampoco los programas cuentan con una conexión entre ellos de forma orgánica: transmiten que son de una productora más que de un mismo canal. Lo que dificulta más el lanzamiento de estrenos ahora mismo en Antena 3. Un hándicap que se supera con más horas en directo. Pero no vale cualquier directo: el género del magacin debe hablar con la complicidad que el público de hoy merece. Sin eufemismos, sin medias tintas, con conchabanza e incluso con un punto de picardía. 

La televisión es de los que se atreven, no de los que tutelan a la audiencia. De ahí el brío de 'El Hormiguero': Pablo Motos y su equipo arriesgan. Todo el rato. No quieren dejar de sorprende. No sucede lo mismo con 'Espejo Público'. Las mañanas de Antena 3 deben refundarse con un tono más próximo y menos impostado. Esa es su debilidad.

Atresmedia necesita para Antena 3 un magacin con más personalidad propia a nivel narrativo. Que no parezca intercambiable y que incorpore más los trucos escénicos de la televisión clásica para marcar la diferencia. Por la tarde, también se podría abrir un espacio creativo en directo -con tiempo para asentarse-, que complementara a las series y concursos. La actualidad cuenta con una oportunidad para hacer pupa a 'Sálvame', que esconde un desgaste que no se siente porque no tiene competencia. Se podría repetir la historia que sufrió 'Qué me dices' en Telecinco con la llegada de 'Extra Rosa' a Antena 3.

Atresmedia debería intentar recuperar pulso en otras franjas para multiplicar su relevancia. Es más, podría intentar hacer marca en el late night aprovechando que en abierto nadie hace late night. Aunque digan que ese trasnochado tramo no es tan rentable porque a esas horas existe menos publicidad , podría ser un trampolín para recuperar influencia y arrastrar espectadores en el cómputo global del día.

Porque el porvenir de la televisión en abierto está en definir bien un armazón de programación con ejes estructurales en directo -mañana, tarde y noche- que siembran vínculos con un público fiel que está ahí, no falla. Estos programas, ligados a franjas horarias bien ordenadas, terminan siendo engranajes que retroalimentan el resto de oferta. Hasta los estrenos de series, donde la televisión tradicional sigue siendo clave para que la producción llegue a las audiencias masivas a través de grandes premiers en organizados prime times en los que se sabe la hora en la que comienza el capítulo y, también, la hora en la que acaba.

Para crecer como canal generalista en abierto, Antena 3 necesita ampliar su oferta en directo con formatos que hablen un lenguaje a pie de calle, que vuelvan a jugar con el entretenimiento sin medias tintas y sin demasiados eufemismos. Es sólo dar unidad a la emisora potenciando y unificando lo que que ya hace con 'El Hormiguero', con 'Tu cara me suena', con 'Boom' y con 'Ahora Caigo'. El secreto está en atreverse, en creer en el espectador.

@borjateran

Ahora en Portada 

Comentarios
NOTRACKING