La campeona olímpica Brianna Rollins, suspendida un año por ausentarse en tres pruebas antidopaje


NUEVA YORK|

La atleta estadounidense Brianna Rollins, campeona olímpica de 100 metros valla en los Juegos de Río, ha sido suspendida durante un año por no presentar la información adecuada sobre su paradero durante la realización de controles antidopaje, según ha informado la Agencia Antidopaje de Estados Unidos este jueves.

Rollins, de 25 años, no se presentó a tres controles durante el 2016, lo que supone una violación a las reglas de dopaje, según informó la USADA en un comunicado. Sin embargo, sí pasó ocho fuera de competición en 2016 y no dio positivo en ninguna de ellas y también pasó otros ocho exámenes el año pasado.

A pesar de este incidente, Rollins mantendrá su medalla de oro olímpica ya que la USADA dijo que sus resultados competitivos sólo serían anulados a partir del 27 de septiembre, fecha del tercer test al que no se presentó. Los otros dos fueron el 27 de abril y el 13 de septiembre. De todos modos, la suspensión supone que la estadounidense se perderá el Campeonato del Mundo al Aire Libre que se celebrará en Londres en agosto.

"Acepto plenamente mi responsabilidad por los errores que han llevado a mi suspensión, y estoy decepcionada por tener que perderme esta temporada al aire libre, como resultado de mi confusión sobre cómo funcionaba el programa", apuntó Rollins en un comunicado.

Para la atleta, lo sucedido ha sido una experiencia "muy desagradable", pero ahora es capaz de ver los "errores" que cometió. "Comprender esto evitará problemas similares en el futuro. Acepto la sanción y me prepararé para mi regreso en 2018", indicó.

Su agencia de representación, Stellar Athletics, señaló que Rollins había recibido la suspensión mínima posible después de una audiencia ante la American Arbitration Association (AAA).

"Los árbitros estuvieron de acuerdo en que Brianna Rollins nunca trató de evadir las pruebas de dopaje de ninguna manera y que al menos una de las pruebas a las que no se presentó fue resultado de su confusión creada por el programa en el que ella tenía que identificar dónde estaba durante todo el tiempo, lo que dio lugar a que la lista de sus 'paraderos' indicase que tanto su residencia como una reunión en la que debería estar compitiendo eran su localización para controles en algunos días", explicó la agencia.

A pesar de todo, la AAA indicó que no había pruebas de que Rollins hubiera tratado de evitar los controles. "Es un caso difícil porque implica la imposición de una sanción grave a un atleta brillante que no está acusada ni es sospechosa de usar sustancias prohibidas de ningún tipo. Ella no muestra evidencia de evitar las pruebas o enmascarar el uso de drogas", subrayó.