Los autónomos ganan fuerza, pese a que España da menos incentivos que en la UE


  • Nuestro país ya es el tercero del continente con mayor peso de los autoempleados en el mercado laboral, pero deben afrontar mayores adversidades que en otras naciones.

  • En Francia, el primer año no pagan nada. En Portugal no abonan cuotas ni IVA, la cuantía en Holanda es de 50 euros anuales, y en Reino Unido es de hasta 58 euros. 

Los autónomos ganan fuerza, pese a que España da menos incentivos que en la UE

Los autónomos ganan fuerza, pese a que España da menos incentivos que en la UE

La cifra de autónomos en España sorprende. Ya son casi tres millones, por lo que nuestro país integra el podio de las naciones de la UE con mayor número de autoempleados. Solo en Italia (22,9%) y Portugal (18,8%), en ese orden, se produce un mayor peso de los autónomos en el mercado laboral que en nuestro país, según cifras de la consultora Randstad.

En España, 17 de cada 100 trabajadores son autónomos. El número es similar al de Irlanda, que comparte con nuestro país la tercera posición. De este modo, superamos ampliamente el promedio europeo (15,1%) y adelantamos con creces los registros de las tres motores del Viejo Continente (Reino Unido, Alemania y Francia) y de los países nórdicos.

Para comprender el alcance y el peso específico de los autónomos, la proporción nacional más que duplica a la noruega (que cierra el ránking con un peso del 7,3%). Según los expertos consultados, esta cifra se explica porque el autoempleo ha supuesto un refugio en el mercado de trabajo, según Ranstad. Sin dudas, se presenta como una modalidad laboral que ha permitido a los profesionales seguir desarrollando su actividad sin tener en cuenta a un empleador directo, tras años severos de crisis.

El informe de la consultora destaca que hay una proporcionalidad directa entre el paro y el autoempleo. Así, cuanto mayor es el número de desempleados mayor es la tasa de profesionales que trabajan por cuenta propia. Este es el escenario que se vislumbra en España.

Cada vez hay más profesionales que, al no encontrar otra puerta de entrada al mercado laboral, optan por el autoempleo como llave para desarrollar su actividad laboral. Para la consultora, esta relación que se cumple en países que han pasado un difícil periodo en sus mercados laborales, como "España, Portugal, Italia o Irlanda".

De todas formas, no solo por la crisis se explica esta tendencia. Además, la mentalidad de autónomos y emprendedores en la sociedad española está ampliamente arraigada. Se da la circunstancia de que en los últimos años está cambiando el perfil de autónomo tradicional, que todos asimilábamos como el del clásico tendero o responsable del pequeño comercio, en el que trabajaba parte de su familia. Una importante proporción de los autónomos son profesionales, y cada vez más los jóvenes y las mujeres son protagonistas de este colectivo.

Las diferencias con otros países

España es el tercer país europeo con mayor peso de los autónomos en el mercado laboral, pero... ¿qué diferencias hay con el resto de países? La revista Forbes analizaba recientemente el coste de ser autónomo en algunos países europeos y Estados Unidos, y España no salía bien parada en la comparación.

En Portugal, los autónomos no pagan cuotas ni IVA, aunque a cambio abonan al Estado el 24,5% de lo que ingresan anualmente. En Italia, los trabajadores autónomos solo pagan en función de las ganancias (un 20%). En Francia, las cuotas de los autónomos dependen de la profesión elegida y de los ingresos que obtengan, pero el primer año no tienen que pagar nada.

En Holanda, los autónomos pagan una cuota de 50 euros anuales y un seguro que les cuesta 100 euros mensuales. En Reino Unido tienen establecida una cuota fija de entre 13 y 58 euros y no tiene declaraciones trimestrales de IVA, sino que paga al final del ejercicio fiscal en función de las ganancias conseguidas.

En Estados Unidos tampoco hay cuotas para los autónomos, aunque están obligados a hacerse un seguro médico, y los impuestos se pagan en relación a lo que se produce. En Alemania se paga una cuota de 140 euros siempre que se superen los 1.700 euros de ingresos netos mensuales y hay obligación de suscribir un seguro médico.

¿Y qué pasa en España? La cuota mínima que pagan los autónomos es de 263,55 €/mes (para el año 2015), cuya base de cotización es de 884,40 €/mes. Dependiendo de la edad que se tenga se podrá elegir unas bases mínimas y máximas, determinándose para cada año en los Presupuestos Generales del Estado. La base máxima de cotización en 2015 era de 3.606 euros al mes. 

Tarifa plana de 50 euros

En los últimos años se han tomado algunas medidas para que hacerse autónomo salga más barato. Así, existe lo que se conoce como 'tarifa plana' a la Seguridad Social, válida únicamente para los nuevos autónomos.

Esta medida consiste en una reducción de la cuota a la Seguridad Social. Para los mayores de 30 años, esta rebaja dura 18 meses, mientras que para los menores de 30 años se extiende hasta los 30 meses. En ambos casos, durante los primeros seis meses se paga a la Seguridad Social una cuota fija próxima a los 50 euros.

Impuestos y trámites

Además de cotizaciones sociales, los autónomos pagan impuestos, como cualquier hijo de vecino, y lo hacen a través del IRPF y del IVA. Otro de los tributos que tendrá que afrontar es el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), que grava las actividades empresariales o artísticas que se ejerzan. El alta es obligatoria pero lo normal es estar exento de este impuesto al inicio de la actividad porque solo deben abonarlo aquellos negocios que facturen más de un millón de euros al año.

Qué demandan los autónomos españoles

Según Celia Ferreros, vicepresidenta de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos-ATA, las medidas que deberían adoptarse para facilitar el trabajo de autónomos, son las siguientes: ampliar los 50 euros de 6 a 12 meses y que se puedan acoger a ella los societarios, rebajar el IVA a aquellas actividades que vieron subir el mismo en 13 puntos porcentuales pagar por lo que realmente se trabaja pudiendo darse de alta y de baja en la Seguridad Social el día real en el que se empieza o deja de trabajar como autónomo y poder cambiar la periodicidad del pago de las cotizaciones para que el abono pueda hacerse trimestralmente previa notificación y no mensualmente como ahora.

Además, solicitan el acceso a la ayuda de 426 euros para autónomos que hayan agotado la prestación porcese de actividad, tolerancia cero contra la lacra de la morosidad y que las Administraciones Públicas exijan obligatoriamente un certificado de pagoefectivo a toda la cadena de subcontratación por parte de la contrata en los casos de contratación pública, entre otros.