Rubalcaba alertó hasta quince veces en dos años del peligro de ETA


Rubalcaba advierte de la posibilidad de un secuestro de ETA

Rubalcaba advierte de la posibilidad de un secuestro de ETA

Rubalcaba advierte de la posibilidad de que ETA intente cometer un secuestro próximamente

Rubalcaba advierte de la posibilidad de que ETA intente cometer un secuestro próximamente

Echando mano de lo publicado por los medios se pueden encontrar hasta 15 advertencias de Alfredo Pérez Rubalcaba en los últimos dos años y medio sobre las intenciones de ETA de atentar que van más o menos en la línea de la que lanzó este lunes: ETA puede atentar en cualquier momento. El ministro del Interior avisa sobre la peligrosidad de la banda terrorista cada vez que se produce alguna detención, con cada hallazgo de un zulo o, sencillamente, cuando se acerca un parón vacacional.Rubalcaba, ministro del Gobierno de Zapatero desde 2006, advirtió, siete meses después de asumir la cartera de Interior y en pleno proceso de paz, de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "no bajan la guardia ni un milímetro". "ETA lo va a volver a intentar", dijo en verano de 2007. "ETA atentará cuando pueda", insistió. Efectivamente, se descubrió una furgoneta bomba en julio, se registraron tres explosiones sin consecuencia en septiembre, un escolta herido en octubre y dos guardias civiles asesinados en diciembre.El año pasado fue el que más advertencias del ministro concentró: "ETA intentará atentar antes del 9M", pronosticó justo antes de que asesinaran a Isaías Carrasco. En mayo volvió a advertir tras el asesinato del guardia civil Juan Manuel Piñuel ("nos pueden hacer mucho daño"), en junio recalcó la idea ("ETA es dañina") tras dos explosiones en Euskadi y en julio más de lo mismo ("ETA tiene la capacidad de hacernos mucho daño") once días después de hacer estallar cuatro explosivos en CantabriaYa en septiembre reinicidió ("cuanto más débil, más miedo hay que tener") antes de que colocaran tres coches bomba en tres días -uno de los cuales mató al militar Luis Conde de la Cruz , en octubre lanzó otra advertencia ("ETA puede dar sustos" porque "el peligro de atentados persiste") pocos días antes de que detonaran una bomba en la Universidad de Navarra... y así muchas otras veces.¿Atentado o secuestro?En la oposición vinculan lo dicho por Rubalcaba a las acusaciones del diario El Mundo acerca del presunto chivatazo que se hizo desde el Gobierno a militantes de ETA para evitar una operación judicial comandada por Grande-Marlaska en pleno proceso de paz.Al margen de la información de primera mano con la que pueda contar Rubalcaba, a nadie se le escapa que una banda terrorista en activo desde hace 50 años, con 828 asesinatos a sus espaldas, es una amenaza constante por debilitada que se le presuponga. Pero, ¿existe riesgo real de que ETA lleve a cabo un secuestro, algo que no ha hecho en los últimos 12 años?Según los expertos, los terroristas buscan tres cosas con un secuestro: notoriedad -algo que se busca incluso cuando un atentado falla-, dinero -por medio de los rescates que piden a cambio de la liberación- y triunfos para sus causas -acercamientos de presos, liberaciones o aspectos similares en el caso de ETA-. En el actual escenario político, el hecho de que España vaya a presidir la Unión Europea les daría notoriedad, pero parece complicado que el Gobierno contemplara otorgar concesión alguna a ETA tras el atentado que dinamitó el proceso de paz hoy hace tres años y que ha cambiado la estrategia antiterrorista de los socialistas hasta el punto de pactar con el PP para echar de la lehendakaritza al PNV. Además, por mayor necesidad económica que pudiera tener la banda, mantener un secuestro resulta muy caro.Durante los años '80 y '90 el secuestro fue una técnica muy utilizada por los terroristas, llegando a retener a José Antonio Ortega Lara durante 532 días, a José María Aldaya durante 343 y a Emiliano Revilla durante 249. Pero el último intento les salió mal: el secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco el 10 julio 1997 hizo que la sociedad española en general y la vasca en particular se levantaran contra ETA como nunca lo habían hecho. En aquel verano fueron atacadas sedes de la entonces legal Batasuna, se destrozaron herriko tabernas, las manifestaciones que recorrieron el país congregaron a millones de personas y los proetarras tuvieron que huir en varias ocasiones de los ciudadanos por las agresiones que recibieron.Aquel fue el último secuestro de ETA, la acción que más debilitó su imagen hasta el atentado de la T4. Y mucho ha cambiado la situación de la banda terrorista en estos 12 años: cada vez hay más voces discrepantes entre el colectivo de presos, grupo con una gran influencia entre los círculos proetarras, incluso el propio Otegi ha dado pasos tímidos para pedir el fin de la violencia. Batasuna parece más preocupada por activar un frente político abertzale, al que se han unido históricos nacionalistas como Xabier Arzalluz, que en apoyar a ETA en un secuestro a la desesperada que, según fuentes de la lucha antiterrorista, "sería como jugársela a doble o nada". En cualquier caso, lo que hace peligrosas a las serpientes, además de su veneno, es que son imprevisibles.