Martes, 21.11.2017 - 07:42 h

El Castro de las Merchanas (Salamanca), una huella con 2.500 años de historia

A orillas del río Camaces descansa uno de los yacimientos arqueológicos más destacados de la provincia de Salamanca, el Castro de las Merchanas, un enclave que permite remontarse casi 2.500 años atrás.

El Castro de las Merchanas (Salamanca), una huella con 2.500 años de historia

Para llegar a él, es preciso viajar hasta Lumbrales, un municipio en el Abadengo, próximo a la frontera con Portugal. Una vez allí, hay que coger la carretera que comunica con Bermellar y, una vez recorridos cuatro kilómetros, girar a la derecha por un camino señalizado.

Tras varios kilómetros sobre tierra, un aparcamiento da paso a un sendero, por el que ya hay que pasar a pie. Al inicio, una escultura de metal recuerda la cesión de sus propietarios, que vendieron los terrenos por el módico precio de un euro. Allí, el lema 'Somos lo que damos' agradece esa muestra de generosidad.

Posteriormente, al entrar ya en el itinerario a pie, sin apenas tiempo, aparecen los primeros castros, acompañados de explicaciones de lo que fueron y de su utilidad; y, después llegan los otros atractivos del yacimiento, como un mirador que ofrece una panorámica de las más de cinco hectáreas de historia.

No faltan los paneles, en varios idiomas, para conocer cómo era la vida allí del siglo II a.C. hasta el siglo V, hasta tiempos del Imperio Romano, de los que quedan en pie importantes vestigios, como un muro de piedra de unos tres metros.

Así, el visitante puede conocer los dos tesos y el río Camaces, que dieron protección a un poblado en el que vivieron los vetones, dedicados fundamentalmente a la ganadería pero que no tenían inconveniente en coger las armas cuando era necesario.

Es el Castro de las Merchanas, la huella del territorio Vetón, un paraje atractivo para los amantes de la historia pero también para los que disfrutan de la naturaleza, pues esconde un bello paraje para disfrutar de su silencio, solo interrumpido por la vida de la fauna que allí descansa.

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