Finlandeses fallecidos pertenecían a un grupo de pilotos asiduos al Pirineo

  • Los dos finlandeses que perdieron la vida ayer tras estrellarse la avioneta sin motor en la que volaban en Borau (Huesca) formaban parte de un grupo de pilotos de esta nacionalidad que cada año viajan hasta el aeródromo de Santa Cilia para pasar en el Pirineo aragonés sus vacaciones.

Jaca (Huesca), 3 oct.- Los dos finlandeses que perdieron la vida ayer tras estrellarse la avioneta sin motor en la que volaban en Borau (Huesca) formaban parte de un grupo de pilotos de esta nacionalidad que cada año viajan hasta el aeródromo de Santa Cilia para pasar en el Pirineo aragonés sus vacaciones.

Los dos pilotos fallecidos, P.P., de 65 años y T.H.A.K., de 59, volaban en una aeronave biplaza de su propiedad que despegó del aeródromo de Santa Cilia a las 14.10 horas remolcada por una avioneta con motor.

Al menos uno de ellos "había volado ya en la zona", según han informado a Efe fuentes del aeródromo, que han apuntado que el grupo se encuentra en sus instalaciones "desde hace unos diez días" y son pilotos que vienen "desde hace varios años".

Las aeronaves sin motor son remolcadas por otra avioneta con motor y, una vez en el cielo, "vuelan con masas de aire ascendentes y se mueven por donde hay térmica", según las citadas fuentes, que han destacado que las condiciones meteorológicas de ayer "eran muy buenas para la práctica de esta modalidad".

Fue un piloto francés que volaba en un monoplaza el que avisó por radio al aeródromo del accidente que había visto, alrededor de las 16.15 horas, y desde estas instalaciones llamaron al 112, que trasladó su helicóptero hasta el lugar del siniestro, ocurrido en el conocido como camino de Las Blancas.

También volaban a esas horas "otros planeadores", por lo que será la comisión de investigación de accidentes de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, antigua aviación civil, la que determinará las causas del siniestro.

Técnicos de esta comisión se encuentran ya de camino hacia el lugar, en el que permanece la avioneta siniestrada, para investigar las causas y elaborar un informe "que puede tardar varios meses".

Por su parte, el alcalde de Borau, Daniel López, ha informado a Efe de que el lugar en el que se produjo el accidente es "un puerto de alta montaña" que se encuentra a unos "diez o doce kilómetros" de la población.

Según el alcalde, el suceso ha causado conmoción en esta pequeña localidad altoaragonesa en la que "no estamos acostumbrados a estas cosas", ha concluido.

Los cadáveres se encuentran en el tanatorio de Jaca a la espera de la conclusión de la autopsia para su repatriación a su país de origen.

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