Las diez estafas más comunes en España y cómo evitarlas

Se considera delito de estafa cuando la cuantía de lo defraudado excede de los 400 euros. Si el valor de lo estafado es inferior a 400 euros estaremos ante una falta de estafa.

Una de las estafas más comunes en los últimos años es el marketing multinivel o marketing en red. Este tipo de trabajo consiste en un modelo de ventas piramidal. 

La Guardia Civil de Burgos destapa un entramado internacional de estafas a través de Internet

Las estafas de siempre o los nuevos modelos de estafas siguen afectando a los ciudadanos. El Código Penal, señala que comete estafa el que, con ánimo de lucro, utiliza el engaño para producir error en otro, induciéndolo ha realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno.

Se considera delito de estafa cuando la cuantía de lo defraudado excede de los 400 euros. Si el valor de lo estafado es inferior a 400 euros estaremos ante una falta de estafa. En este artículo recopilamos algunas de las estafas más frecuentes.Estafa piramidal

El marketing multinivel o marketing en red es un modelo de ventas piramidal. Los productos y servicios se comercializan al consumidor final a través de una red de vendedores directos independientes. Esta red posee una estructura de diversos niveles entre sus vendedores, pudiendo un vendedor tener otros vendedores a su cargo. Estos vendedores reciben retribución por las ventas de productos o servicios a consumidores que logren, así como por la acumulación de ventas generadas por su propia red interna de vendedores. Sin embargo, la finalidad de este modelo es siempre la venta de productos y/o servicios, y no la simple expansión de la red de vendedores directos independientes.

La estructura de venta piramidal consiste en un negocio en el que la principal forma de retribución se deriva de las cuotas que otras personas abonan para unirse al negocio, en lugar de la venta de productos o servicios a los consumidores finales. Así, los vendedores de los productos o servicios del negocio cobran normalmente un suplemento por cada nueva persona que entra en la organización. También se suele referir a ellas como “cartas en cadena”, “bolas de nieve o avalanchas”, “ventas en cadena”, “juegos de dinero”, “ventas por referencia” y “loterías de inversión”.Timo de la oferta de trabajo

Un atractivo anuncio en las páginas de trabajo de cualquier periódico es suficiente para hacer ricas a algunas personas. Tras contestar a la supuesta oferta se exige a la persona demandante el envío de cierta cantidad de dinero para conseguir información adicional.Estafa método RYP DEAL

Básicamente, consiste en apropiarse, con habilidad, y muchas veces con violencia, de importantes cantidades de dinero en efectivo, a cambio de billetes falsificados.

Mediante anuncios en periódicos o Internet, los timadores buscan ofertas de bienes en venta, de todo tipo, preferentemente de alto valor. A continuación, se presentan como acaudalados empresarios de origen árabe, italiano o de Europa del Este, mostrando interés en adquirir la propiedad que está en venta. A su vez, alegan estar interesados en realizar fuertes inversiones inmobiliarias en el país.

Mientras la charla avanza con normalidad, pedirán la concreción de una cita, para culminar el negocio, en algún importante hotel o cualquier otro lugar público que no levante ninguna sospechosa. Como todo parece estar bien encaminado por ambas partes (los estafadores jamás intentan negociar el precio del bien en venta), antes de cerrar el trato de la compra del objeto, ofrecen a la víctima la posibilidad de hacer un cambio de moneda.

Dicen que poseen dinero que quieren blanquear. Generalmente son francos suizos, marcos alemanes o dólares y pretenden obtener euros, ya que pretenden ponerlos en circulación. Si no, dirán que tienen billetes de 500 euros, los cuales pretenden cambiar por efectivo de menor tamaño. La comisión del 20 por ciento que ofrecen no es para nada despreciable y la elegante presencia y estatus de quienes pretenden llevar a cabo el negocio no deja lugar a dudas.Timo de la revistas oficiales policiales

Existen varias modalidades:

1. Los estafadores se presentan ante los encargados de los negocios como miembros de la Guardia Civil, generando, en todo momento, la confianza de los mismos, de forma que, tras mantener una conversación totalmente distendida, les ofrecen, a cambio de una cantidad de dinero, la posibilidad de colaborar con la “revista oficial”, incluyendo un anuncio publicitario de su empresa.

Los presuntos estafadores suelen comentar que la revista es una publicación oficial del Cuerpo, llegando a cobrar por cada uno de los anuncios de 100 a 300 euros.

2. En otras ocasiones, los estafadores llaman al anunciante que se publicita en la revista y se le pregunta si desea que su anuncio aparezca en el próximo número o si, por el contrario, desea darse de baja. En ambos casos, el método que siguen siempre es el mismo. Tanto si se da de baja como si no, a continuación se le piden sus datos identificativos, es decir, número de cuenta, NIF, domicilio, etc., a efectos, de comprobar que los obrantes en su poder son correctos.

3. En una tercera variante, los estafadores aseguran que representan a publicaciones relacionadas con las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado, empleando a teleoperadoras que, siguiendo un “manual”, llaman de forma insistente a multitud de empresas, utilizando habitualmente número oculto.

En algunos casos, inducen a su interlocutor telefónico a pensar que su jefe o el responsable de la empresa han autorizado la operación.El Tocomocho

El timador suele tener alguna discapacidad y accede a su victima preguntándole por una administración de lotería. Mientras le cuenta que tiene un décimo premiado aparece un gancho que quiere comprárselo por una cantidad inferior a la del premio. El timador propone a la víctima y al gancho venderles el billete. La víctima saca una fuerte cantidad de su cuenta y se queda con un décimo no premiado mientras el gancho y el timador desaparecen.El nazareno

De este tipo hay tres modalidades diferentes

Modalidad A: El timador crea una empresa ficticia con documentación falsa o una sociedad mercantil legal, pero con personas marginales, sin antecedentes de morosidad de modo que no aparezcan sus nombres en bases de datos financieros. Al frente de la empresa, los estafadores nombran como administrador único a un indigente que, a cambio de unos cientos de euros, actuará de testaferro. De esta manera ya obtienen talonarios de cheques y de pagarés a nombre de la sociedad fantasma creada.

Los estafadores alquilan un local al que le dan el aspecto de una ofician. La organización se dedica a contactar con proveedores. Este primer contacto lo hacen por teléfono móvil, fax o una dirección de correo electrónico gratuita, lo que suele ser un procedimiento poco habitual, e iniciar relaciones comerciales, acreditando su solvencia y liquidez. Solicitan precios que, en la mayoría de los casos, no negocian, lo que abre en muchos casos el apetito del vendedor. Se gana la confianza al pagar los primeros pedidos de mercancía, de forma inmediata y al contado.

Una vez ganada la confianza del suministrador, efectúa un pedido importante y solicita un pequeño aplazamiento para abonar los artículos. Los pagos se van retrasando cada vez más hasta que el timado se presenta en las oficinas y se encuentra con que han desaparecido.

Para evitar este tipo de situaciones, las empresas proveedoras deberían solicitar informes investigados de los nuevos clientes que aparecen de la noche a la mañana y que no son conocidos en el sector.

Modalidad B: Utilizan las aseguradoras de créditos. Es difícil detectar el mismo, puesto que utilizan empresas antiguas o inactivas, con buen historial en sus balances, lo que le permite obtener crédito con las aseguradoras. Al vencimiento del plazo de pago, la empresa ha desaparecido y los interlocutores se vuelven invisibles.

Modalidad C: Mediante la “usurpación de identidad.”, los timadores se presentan ante los empresarios como miembros de una firma conocida, a veces disponen incluso de falsas tarjetas de visita, y realizan pedidos en nombre de dicha sociedad. El fraude se produce durante el traslado de la mercancía. El transportista, contratado por el timador, recibe una llamada antes de llegar al destino en la que le indica una dirección diferente de entrega. El empresario se encuentra que, cuando trata de cobrar el cheque, no tiene fondos, y cuando trata de localizar al vendedor, éste ha desaparecido

Recomendaciones: Existen varias pistas para reconocer a los “nazarenos”; en primer lugar, la mayoría de los fraudes son cometidos por empresas recientemente constituidas o que, legalmente, no han sido registradas. Por lo tanto, hay que comprobar la antigüedad real de la empresa solicitante y siempre hay que investigar a fondo las empresas con menos de un año de existencia. Es necesario que la empresa sea más exigente respecto al control de la identificación y seriedad financiera de sus clientes, ya que la venta a crédito implica un alto grado de confianza.Timo del familiar y/o grua

Elegida una víctima, normalmente de avanzada edad y sola, el autor recaban datos personales y familiares de la misma, bien por los vecinos o simulando una encuesta estadística. Entre los datos que les interesa saber figuran algunos tales como, si tiene hijos,o familiares directos, especialmente fuera de esa localidad, o en otros países, así como datos de interés de los mismos, coches, hijos, empleo etc.

Una vez en posesión de los datos necesarios, se personan en el domicilio de la víctima y, dándoles detalles personales de ese familiar, le solicitan, bien una cantidad de dinero, la cual no suele ser muy elevada para no levantar sospechas, alegando un incidente imprevisto durante un viaje en donde tiene que pagar una grúa, o bien le ofrecen algún objeto de gran valor a reducido precio, para salir de una situación económica apurada, siempre alegando que su hijo, hermano etc., les había dicho que podían ir con toda confianza. Una vez conseguido el dinero desaparecen y los objetos suelen ser simples imitaciones de relojes o joyas.

En ocasiones, la estafa esta acompañada de un hurto, ya que se aprovechan de la persona.Trileros

La estafa consiste en incitar al público a apostar dinero, en juegos de habilidad que, aparentemente, permiten grandes ganancias y que se ofrecen en plena vía pública, sobre una pequeña mesa. El juego más utilizado consiste en descubrir en qué lugar se esconde una bolita que es tapada por una chapa o vaso. Otras veces se utilizan cartas.La Estampita

La persona timadora, que simula tener cierta discapacidad intelectual, se acerca a su víctima con cualquier excusa y le muestra una bolsa que parece estar llena de billetes, mientras le explica que se los ha encontrado. El estafador no da ninguna importancia al contenido, diciéndole a la víctima que en la bolsa lleva "estampitas" o "cromos" y que en casa tiene muchos más.

En ese momento, aparece otro transeúnte, que hace de gancho, ofrece a la víctima la posibilidad de comprar la bolsa por una cantidad de dinero. El que hace de disminuido se deja convencer, aunque, sin embargo, el gancho dice no tener dinero para participar en la "compra" de la bolsa, por lo que anima a la víctima a realizar la compra, dándose la circunstancia, incluso, que el gancho se ofrece para acompañar a la víctima a buscar dinero, al objeto de que no tenga ningún contratiempo.

Una vez que la víctima materializa la "compra", entregando el dinero por la bolsa, desaparecen los dos estafadores. Cuando la víctima abre la bolsa comprueba que no contiene billetes sino tacos de recortes de papel.El instalador o inspectores

Los estafadores se personan en el domicilio de la víctima, vestidos con mono de trabajo y presentándose como trabajadores de la empresa instaladora del gas, luz u otro servicio, informando a la potencial víctima que vienen a realizar una revisión de la instalación. Aparentan realizar varios trabajos técnicos; normalmente, se limitan a cambiar un trozo de manguera del gas u otra obra menor. Finalizado el trabajo extienden una factura en la que cobran por el servicio. Hay veces que aprovechan un descuido del propietario para hurtar algún objeto de valor o, incluso, han llegado a efectuar robos con violencia/intimidación.

Se recomienda que no se abra la puerta a ningún inspector de gas, luz, etc. que no se haya solicitado previamente a través de la compañía suministradora.

Asimismo, se recomienda que se solicite al supuesto inspector que se identifique con el correspondiente carné de la empresa.

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