Jueves, 19.09.2019 - 19:08 h
El Palacio de Godoy albergará en 2020 un hotel de lujo

La familia de la futura duquesa de Alba explotará un palacete público en Cáceres

Los cuñados de Fernando Fitz-James Stuart, duque de Huéscar, desembolsarán 10 millones de euros

Fachada del palacio de Godoy, en Cáceres
Fachada del palacio de Godoy en Cáceres / Ayuntamiento de Cáceres

El grupo inversor peruano Scipion Real Estate, dedicado al desarrollo de proyectos inmobiliarios en mercados emergentes, acaba de cerrar un acuerdo con la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Cáceres para reformar uno de los edificios más emblemáticos del casco antiguo de la ciudad, Patrimonio Mundial de la Unesco. Se trata del Palacio de Godoy (1536), situado en la calle Cembreros 6 y que actualmente lleva más una década vacío después de haber albergado las dependencias provinciales de la Consejería de Educación y Cultura.

El objetivo es convertirlo en un hotel de lujo con 72 habitaciones y un restaurante de cocina fusión peruana española, en una ciudad con solo dos establecimientos de esta categoría: Hospes Palacio de Arenales y Atrio. La operación hubiera pasado desapercibida si no llega a ser porque el proyecto tiene vinculación con futuros duques de Alba, Sofía Palazuelo y su esposo Fernando Fitz-James Stuart. La pareja ha apoyado públicamente la operación en la que están implicados Jaime y Fernando Palazuelo Barroso, hermanos de Sofía, actual duquesa de Huéscar.

Render del hotel de lujo sobre el palacio de Godoy.

El presidente de la Junta Guillermo Fernández Vara ha aclarado que el palacio no se cede a la empresa en virtud del convenio, sino que se pone a disposición de la promotora por más de dos millones de euros para su rehabilitación, pero no será la encargada de gestionar las instalaciones. Las obras comenzarán en el último trimestre de 2019 y se prevé una inversión estimada de diez millones de euros y la contratación de 150 personas. En palabras de Fernando Palazuelo Barroso, cofundador de Scipion, "la propietaria actual del edificio es la sociedad pública Avante. La explotadora del inmueble es un SPV [Special Purpose Vehicle] específico que hemos creado para este proyecto".

Según lo publicado en la prensa peruana, mencionada empresa cerró el ejercicio 2018 con un beneficio de 15 millones de dólares y centra su actividad en rehabilitar el casco histórico de Lima.

La millonaria deuda con Hacienda de su progenitor

Fernando Palazuelo Barroso trabaja en Perú desde 2008 con su hermano Jaime. El negocio lo aprendió de su padre Fernando Palazuelo Baldasúa, con el que la actual duquesa de Huéscar no mantiene relación. Allí su progenitor exportó el mismo modus operandi que venía utilizando en España: compra edificio históricos en ruinas y los poner en circulación o los alquila como oficinas. Palazuelo Baldasúa cerró el 2018 con 38 edificios en Lima. La empresa allí se llama Arte Express Rent SAC.

Un dato para calcular la fortuna de Palazuelo. En 2017, el Estado peruano gastó 507 millones de soles en alquiler de inmuebles de su propiedad, según la prestigiosa revista de investigación peruana 'En sus trece'. Solo la Sunat (la Agencia Tributaria peruana) se gastó 39 millones de soles en este concepto, que en buena parte fueron a parar al bolsillo de Fernando Palazuelo. Y citamos a la prensa peruana: "El local más caro que arrienda la Sunat es el exhotel Crillón. Por el alquiler de este inmueble de ocho pisos el año pasado el ente pagó 7,5 millones a la empresa Arte Express Rent S.A.C., de propiedad del arquitecto español Fernando Palazuelo Basaldúa".

A pesar de su exitosa trayectoria en el país andino y su desembarco en el mercado inmobiliario de Estados Unidos, Barroso Baldasúa no ha vuelto a España para invertir y sí lo están haciendo sus dos hijos varones, que ahora se lanzan a rehabilitar el que fue el palacio de Godoy.

Fernando Palazuelo portada de la revista peruana Poder.
Fernando Palazuelo portada de la revista peruana Poder. / Cortesía

Tal vez, no juega a su favor que el fisco español reclame al exitoso promotor afincado en Perú la cantidad de 4.950.751,11 euros, a través de dos sociedades españolas Arte Express y Casas Góticas del Mediterráneo, como reveló en exclusiva El Confidencial. Barroso Baldasúa fue condenado en Palma hace diez años por coaccionar a varios inquilinos de un edificio que compró para rehabilitar.

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