Miércoles, 16.10.2019 - 17:38 h
Meirama (A Coruña), Narcea (Asturias) y La Robla (León)

Naturgy pide cerrar tres plantas térmicas y compromete 80 millones en renovables

La multinacional se ha comprometido a recolocar en otros centros de trabajo a buena parte de la plantilla de estas centrales.

La central térmica de Meirama, en A Coruña, tiene los días contados
La central térmica de Meirama, en A Coruña, tiene los días contados / Greenpeace

La multinacional energética Naturgy, antigua Gas Natural Fenosa, ha solicitado al Gobierno el cierre de las centrales térmicas de carbón de Meirama (A Coruña), Narcea (Asturias) y La Robla (León), unas instalaciones que deben estar paradas en junio de 2020. Fuentes de la compañía han asegurado a Efe que la solicitud de cierre de estas tres centrales se formalizó al Ministerio de Transición Ecológica la última semana de diciembre, y que este miércoles se ha comunicado a los comités de empresa de los centros afectados.

La multinacional se ha comprometido a recolocar en otros centros de trabajo a buena parte de la plantilla de esas centrales térmicas de carbón, y a buscar salidas individualizadas y pactadas con el resto.

En el caso de Meirama, situada en el municipio de Cerceda (A Coruña) y donde trabajan 77 personas, Naturgy compromete 40 recolocaciones y 37 salidas pactadas. Además, invertirá en la zona 80 millones para ubicar allí un parque eólico y un centro avanzado de gas renovable (biogás). Además de esa inversión, la multinacional ya tiene comprometidos otros 200 millones de euros en proyectos de energías renovables.

Por su parte, la central de Narcea (Asturias) emplea a 82 personas, y La Robla (León) a otros 80, y el compromiso de la compañía es también recolocar a la mayoría de la plantilla y a pactar salidas con el resto, al tiempo que se negocia con los gobiernos autonómicos afectados alternativas a esta actividad industrial.

En Meirama, la compañía prometió en 2015 una inversión de casi 100 millones de euros para adaptar la factoría, pero esa cuantía nunca se llegó a ejecutar, por lo que tampoco se desarrollaron las actuaciones de renovación tecnológica.

La firma asegura haber diseñado "un plan de adecuación" para los 77 trabajadores de Meirama, que "contempla la recolocación de una gran parte de ellos y salidas pactadas para el resto".

En concreto, "casi 40 de los 77 empleados", dice, "seguirán vinculados a la empresa, participando en los trabajos de desmantelamiento o siendo ubicados en otras unidades de la compañía". El resto de trabajadores "se desvincularán de la compañía a través de salidas pactadas".

Además, afirma, propondrá a las empresas auxiliares de la comarca "continuar trabajando para los nuevos proyectos renovables de Naturgy que sustituirán a la térmica". "Naturgy hará lo posible por favorecer su contratación para acometer los trabajos de cierre y desmantelamiento de la planta, así como para el desarrollo del plan alternativo", indica.

Y es que, para Meirama compromete además una iniciativa "para atraer nuevos proyectos industriales" al emplazamiento de Meirama, "en colaboración con la Xunta de Galicia".

Precisamente el conselleiro de Economía de la Xunta, Francisco Conde, al trascender la noticia del cierre, reclamó este miércoles a Naturgy alternativas para el empleo de la central de Meirama, tras acusarle de "incumplir de nuevo sus compromisos con Galicia".

Según argumenta la empresa, son "las políticas energéticas impulsadas por Europa y España, junto al actual contexto de mercado y regulatorio", los que "no permiten la viabilidad económica de las centrales de generación con carbón".

Plan alternativo

En concreto, el plan "alternativo" que la compañía anuncia para "la zona" es uno en el que "ya se está trabajando" y que "constará de la construcción de un parque eólico adicional en Meirama", con una potencia que fija en unos 65 megavatios.

La energética precisa también que está realizando "un estudio de viabilidad para poner en marcha" el mencionado centro de gas renovable, a partir de residuos ganaderos y orgánicos industriales (residuos pesqueros, conserveros, lácteos, etcétera).

En una primera fase, según explica, este centro tendría una producción de biometano e inyección a la red de 4 millones de metros cúbicos anuales, además de "la posibilidad futura de ampliación a una planta de mayor escala una vez evaluada su viabilidad".

"El desarrollo eólico, junto con el de gas renovable, podrían alcanzar una inversión de alrededor de los 80 millones de euros, adicionales a la inversión que ya se había previsto en el plan estratégico de la compañía para Galicia", señala.

Nueva regulación europea

Por último, insiste en que el cierre se enmarca "dentro de un nuevo contexto regulatorio medioambientalmente más exigente, en el cual es obligatorio afrontar nuevas inversiones para que las plantas puedan continuar funcionando más allá de 2020".

Además, concluye, "los actuales precios de mercado, el mayor coste de precio del dióxido de carbono y las tasas medioambientales han agravado todavía más la viabilidad económica de estas plantas".

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