Jueves, 18.10.2018 - 23:14 h
Incertidumbre por su decisión de no salir de España

Wallapop exprime el negocio de motor y envíos ante las dudas sobre sus ingresos

La empresa cambia de planes y mantiene entre sus activos la joya americana, que pasa a depender del paraguas de la española.

El CEO de Wallapop, Agustín Gómez.
El CEO de Wallapop, Agustín Gómez.

Wallapop necesita sumar ingresos. Tras años haciendo crecer su base de usuarios en España, tiene que hacer negocio en su plataforma. Tras introducir la publicidad y la promoción de anuncios, la compañía trata de exprimir el vertical de motor, con una herramienta profesional para la gestión de stock de los concesionarios, y los envíos. La compañía no ha acudido al mercado a por más capital. Y, al menos por ahora, no hay intención de hacerlo. “Hay caja suficiente si no salimos fuera de España”, apunta su consejero delegado, Agustín Gómez.

El de Wallapop es uno de los casos más paradigmáticos del ecosistema ‘startup’ en España. Es una compañía que ha recaudado decenas de millones de euros en capital riesgo sin tener un modelo de ingresos claro. No fue hasta la primera parte del año pasado cuando se abrieron a la promoción de anuncios como primera vía para empezar a llenar una caja hasta ese momento vacía.

A esa vía, que crece entre un 15% y un 20% anual según sus propias cifras (no aportan datos absolutos) ha sumado tres: publicidad pura, el vertical de motor y los envíos de productos. Estas dos últimas han sido las que se han implementado más tarde. En el sector de los concesionarios, la compañía ha empezado a cobrar a las compañías que gestionan su stock de vehículos de segunda mano.

¿Y en los envíos? Desde finales del pasado año, la compañía cobra 2,95 euros por los costes de envío -gestionado por Correos- y un 10% de comisión en base al precio de la transacción por la gestión. Desde la empresa aseguran que ya se acercan los 1.000 pedidos diarios en toda España. Los pedidos tienen un precio final medio de unos 250 euros, de acuerdo a sus cifras.

Tanto motor como pedidos han crecido más rápido que la promoción de anuncios. El reparto por vías de ingresos que baraja la compañía para este año es igualitario entre esas tres y publicidad. Aún así, es difícil saber cuál es la evolución de los ingresos. No presentan cuentas desde 2015 -fue hace unos días cuando llegaron las cifras de ese ejercicio, en el que aún no había llegado la rentabilización de su plataforma, al Registro Mercantil-.

“No hay más nerviosismo”

Una de las grandes dudas en el mercado (y en algunos accionistas, según aseguran algunas fuentes) tiene que ver con la expansión fuera. La decisión de echar el freno y no expandirse llamó la atención. Máxime cuando sus planes se basaban en ‘olvidarse’ de Estados Unidos tras el ‘rescate’ de la americana Letgo en 2016 y tratar de expandirse en Europa e, incluso, Asia.

Desde la dirección tratan de quitar hierro. “¿Más nerviosos? No hay más nerviosismo que el habitual”, apunta Gómez. ¿Y si se ‘pasa el arroz’ fuera de España? Los competidores están armados y con ganas de crecer. Pero, Gómez apunta a una especie de ‘pacto de no agresión’ con Letgo -su socio americano- y a la dificultad de que el resto de actores aterricen en el continente.

“En Estados Unidos gastan muchísimo capital; a nuestros competidores les quedan 3 o 4 años allí y es muy difícil afrontar la expansión sin haber conquistado Estados Unidos… Hay tiempo de sobra y no hay ninguna ansiedad”, apostilla. “El año 2018 es el de monetizar España, reestructurar la compañía para mejorar los procesos y de ponernos fuertes y sólidos”, concluye.

“Sin rondas… si no salimos de España”

En ese contexto, sigue sin mirar al capital. “Apenas quemamos dinero”, apunta. Hasta ahora, han recaudado casi 200 millones de euros en diferentes rondas de financiación. Son Insight Ventures, 14W y Fidelity tres de los accionistas más destacados de la compañía.

Desde la adquisición de su negocio estadounidense por Letgo, que concluyó en una ronda de 100 millones de dólares de la que Wallapop se quedó con su parte proporcional (era dueño del 45% de la nueva sociedad fusionada), no ha habido ronda. Y, al menos por ahora, no lo necesitan. Eso sí, con una condición: “Si no salimos de España”. En caso de que haya expansión, sí que reconocen que será necesaria más inversión.

Cambio de planes con Estados Unidos

Al margen del capital, Wallapop ha vuelto a girar en la gestión de activos. Ese 45% de la sociedad americana que ostenta tras la operación iba a desgajarlo en una sociedad independiente, como ya hiciera Yahoo con Alibaba. Sin embargo, el equipo directivo español ha decidido mantenerlo bajo el paraguas del ‘holding’ español.

En un primer momento había dudas sobre cómo podía afectar la inclusión de estos activos dentro del balance de la española. Si esto podía distorsionar la valoración de la compañía o, incluso, la parte fiscal. “Mantenerlo bajo la española no genera ningún ruido fiscal, ni accionarial, por lo que lo mantendremos así por ahora”, concluye Gómez.

Con estos activos en la despensa, valorados en unos 450 millones de dólares, la compañía sigue tratando de exprimir al máximo todas las herramientas a su alcance para generar ingresos.

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