Lunes, 16.09.2019 - 17:34 h
Tribunales

Audio que desmontaría la coartada de 'El Chicle': "Yo solo quería robarla el móvil"

Arranca el juicio por el intento de rapto de una joven en Boiro que llevó a resolver el caso de Diana Quer. 

Imagen de la pantalla de la señal oficial de José Enrique Abuín Gey
Imagen de la pantalla de la señal oficial de José Enrique Abuín Gey / EFE

José Enrique Abuín Gey, alias el Chicle, ha llegado a los juzgados de Santiago, casi sin voz, para asistir a la primera jornada del juicio por la supuesta tentativa de secuestro de una joven en Boiro (A Coruña), el 25 de diciembre de 2017, suceso que precipitó su detención por la muerte de Diana Quer. En sus primeras declaraciones asegura que solo quería robar gasolina y se encontró con la víctima por casualidad. Se acercó a ella porque buscaba dinero y quería robarle el móvil. Su coartada quedaría desmontada escuchando el audio al que ha tenido acceso Telecinco. Ella activó la grabadora de su móvil y según esa conversación el Chicle le indica a la joven que le dé el móvil porque necesita dinero y que se meta en el coche y "como sigas gritando te corto". 

Asimismo, el Chicle ha sostenido que no pudo intentar introducirla en el maletero puesto que casi no podía levantar el brazo derecho por encima del hombro, dado que está operado desde hace años y tiene la movilidad reducida. Lo único que ha dicho recordar es que intentó quitarle el móvil "con la mano izquierda".

A preguntas del Ministerio Fiscal, Abuín Gey ha rechazado que intentase meter a la víctima en su coche, puesto que, según su versión, aquel día 25 de diciembre en el que salió de casa para robar gasóleo -al igual que la jornada en la que supuestamente asesinó a la joven Diana Quer- ni siquiera llegó a abrir el maletero del vehículo ya que el acusado "estaba a cinco metros del coche, igual más".

La mujer, que nunca ha hablado con los medios de comunicación y que ha declarado tras un biombo para preservar su anonimato, ha rememorado la noche en la que, ha dicho, el acusado intentó en un primer momento robarle el teléfono móvil, efectivamente, pero, siempre según su versión, tras la negativa a dárselo, pues él habría tratado directamente de meterla como pudo en el maletero de su coche. Su testimonio es en este extremo opuesto al aportado por el encausado, que en sede judicial ha negado tal hecho y ha afirmado que únicamente intentó apropiarse de su celular.

Es lo que ha contado en la misma sala que lo juzgará por la muerte de Diana Quer, cuyo padre, Juan Carlos, ha seguido esta sesión, a escasa distancia, apenas unos asientos, del presunto asesino de su hija. A su salida de los juzgados, Quer, visiblemente emocionado, ha roto a llorar y ha destacado "la enorme valentía de una niña" que sufre "un perjuicio emocional brutal después de esta agresión que sufrió".

Ha contrapuesto el intento de recomponerse de ella a la "cobardía" del Chicle, a quien considera, tal y como lo ha definido ante la prensa, "un depredador de niñas y de jóvenes" que ni siquiera es "capaz de levantar la mirada".

Durante la vista, la víctima de Boiro, cuya madre ha estado arropada por Juan Carlos Quer, ha recordado que en todo momento sujetó su teléfono, porque era la única forma que vio de salvarse, "para poder llamar a la policía o lo que fuese", puesto que la actitud del agresor era brusca, ha dicho, y ha agregado que sus piernas quedaron siempre colgando, que no llegó a estar todo su cuerpo en el turismo.

Las secuelas de lo vivido perduran en ella hasta el día de hoy, ha desvelado: "Me cambió la vida totalmente, yo era una persona súper sociable y ahora apenas salgo de casa, apenas hablo con mis amigos".

Incluso tiene dificultades para salir de su propia vivienda, aunque lo intenta, ha subrayado, para seguir así la recomendación de sus psicólogos.

Una de las pruebas más relevantes de la jornada ha sido un audio que ella logró grabar porque, cuando todo pasó, estaba manteniendo una conversación por WhatsApp con un amigo y de manera accidental dirigió tal sonido a ese chat y en el registro se escucha la voz de un hombre que le advierte: "Si sigues gritando, te rajo".

El Chicle, que ha negado también que su voz sea la de ese audio, está acusado, por este episodio, de un delito de detención ilegal o, alternativamente, uno consumado de coacciones, así como de un intento de agresión sexual, robo con violencia e intimidación en grado de tentativa, un delito de amenazas y otro de lesiones.

También han declarado los jóvenes que auxiliaron a la chica, que han corroborado la versión de la víctima asegurando que el acusado la intentó meter en el maletero de su coche.

Ambos han contado al tribunal que en la citada noche salvaron a una mujer que pedía "ayuda" y han explicado que cuando paseaban por una calle de Boiro, sobre las diez y media, a lo lejos escucharon "los gritos" de alguien que pedía auxilio, aunque al principio no conseguían saber de dónde procedían.

La Fiscalía solicita para el Chicle 15 años y diez meses de cárcel y el abono de una indemnización de 15.750 euros.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios