Sábado, 23.03.2019 - 00:11 h
Horizonte laboral 2030

Las cinco formas en las que la cultura laboral cambiará la próxima década

Los grandes desafíos de hoy conformarán el futuro de la cultura de trabajo en los próximos diez años... y el cambio va a ser inmenso.

Las empresas ya no son lo que eran. Y seguirán cambiando. / Pexels
Las empresas ya no son lo que eran. Y seguirán cambiando. / Pexels

La importancia de tener una cultura de empresa propia se afianza conforme pasa el tiempo. Se ha convertido en una prioridad para la gran mayoría de los trabajadores, independientemente de su lugar en la escala organizacional.

La cultura es la ‘personalidad’ de la empresa. Sus beneficios son muchos: atrae y mantiene al personal con talento, impulsa el compromiso, crea empleados satisfechos, aumenta la productividad e impulsa el rendimiento financiero, entre otros muchos, como apunta este artículo en 'Sidekicker' donde se explica, de una forma muy didáctica, en qué consiste exactamente la cultura de trabajo.

Pero esta cultura se moldea a base de toques de las diferentes influencias que la modelan. Los factores que se encargan de darle forma son muchos, desafíos que convergen en los últimos tiempos y que, en algunos de los casos, son de nueva generación y de los que aún no sabemos apenas nada. Se tratar de retos que crecen aceleradamente y que en una década pueden transformar drásticamente la forma en que entendemos nuestros lugares de trabajo y su cultura.

Gwen Moran, autor de 'The Complete Idiot's Guide to Business Plans', ha estudiado el asunto y se atreve a vaticinar sobre cómo evolucionará la cultura laboral en aproximadamente una década debido a factores como “los cambios demográficos, las iniciativas de diversidad e inclusión, la escasez de talento, la automatización, la evolución de la tecnología y la avalancha de datos”. Lo ha reflejado en un artículo escrito para 'Fast Company' siguiendo las conclusiones de diferentes expertos. 

1. Nueva composición del equipo de trabajo

Debido a la escasez de talento, las organizaciones se verán obligados a crear una red más amplia para encontrar este talento, aprovechando nuevas regiones o “segmentos demográficos subutilizados; las culturas deberán centrarse en la inclusión para crear entornos de trabajo armoniosos y productivos. Los equipos pueden estar más alejados, tener diferentes orígenes y tener diferentes preferencias de comunicación”, dice Moran.

Para esto, las nuevas soluciones tecnológicas desempeñarán un importante papel en este cambio. Ellas serán las encargadas de facilitar la colaboración a través de zonas horarias insospechadas, por ejemplo.

2. La dura realidad de la comunicación futura

Encontrar empleados y líderes con excelentes habilidades de comunicación es un desafío permanente para las empresas hoy en día. Tampoco las empresas se esfuerzan demasiado en cultivar y desarrollar este tipo de habilidades. Por eso es de esperar que la brecha en este tipo de habilidades se amplíe.

“Además de la voz, el texto y el video, los avances en realidad virtual cambiarán la forma en que las personas se encuentran e interactúan, y ser un comunicador efectivo incluirá el dominio de varios medios. La adaptación y la habilidad para usar múltiples plataformas serán esenciales”, dice Jeanne Meister, socia fundadora de Future Workplace, para el artículo de Moran.

La cultura empresarial está cambiando a marchas forzadas. / Pexels
La cultura empresarial está cambiando a marchas forzadas. / Pexels

3. La confianza será complicada de gestionar

A medida que la inteligencia artificial y el aprendizaje automático lleguen prácticamente a todas las áreas de trabajo, los jefes tendrán acceso a mucha más información sobre los empleados, la productividad y los patrones de trabajo.

“Esta transparencia permitirá a los empleadores encontrar formas de mejorar la productividad, como la capacitación en áreas donde los empleados parecen tener dificultades. Sin embargo, dichos datos también generarán nuevas preocupaciones sobre la privacidad y la confianza”, dice Moran. Por eso los líderes deberán analizar y verificar los datos para asegurarse de que los datos son correctos y que están equilibrando las decisiones sobre los empleados, con su propio conocimiento.

4. Buenos trabajadores en constante evolución positiva

Debido al gran desarrollo de las nuevas tecnologías, los trabajadores se verán abocados a una actualización constante ante la ansiedad por la lucha de la equiparación en la carrera tecnológica. Para no quedarse atrás nunca.

“Crear confianza para superar el temor persistente de ser reemplazado por la tecnología será una fortaleza cultural esencial en las empresas con tasas de retención fuertes”, asegura Moran.

5. Una posible vuelta a la oficina tradicional

La flexibilidad laboral, entre otros factores, está rediseñando las oficinas abiertas que tanto se han estandarizado en los últimos años. Siempre atendiendo a las demandas de los trabajadores.

“Los nuevos diseños incluirán más espacios privados y estaciones de trabajo que faciliten la concentración y el trabajo profundo. A medida que las herramientas de conexión y los controles ambientales se vuelvan ‘más inteligentes’ y lo controlen todo, desde la iluminación y los niveles de ruido hasta la temperatura, las oficinas se optimizarán para el rendimiento y la comodidad de los empleados”, asegura Moran.

No es nada que realmente sorprenda. Pero debemos estar preparados para los cambios más esenciales que nos depara el futuro. Actualizarse o morir.

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