Miércoles, 16.10.2019 - 17:26 h

La caída de dos obuses en Damasco hace peligrar la tregua en Siria

  • El cese de hostilidades, que entró en vigor esta madrugada, había transcurrido hasta ahora sin incidentes.

La débil tregua en Siria amenaza con romperse apenas unas horas después de su entrada en vigor, en la madrugada de este mismo sábado.El lanzamiento de varios obuses sobre Damasco, del que ha informado una fuente militar citada por la agencia France-Presse, hace peligrar el 'cese de hostilidades', que hasta ahora ha transcurrido en calma relativa. El Ejército ruso anunció esta mañana la interrupción de bombardeos sobre los grupos rebeldes, que, asimismo, han aceptado el alto el fuego.La guerra en Siria, iniciada a raíz de las protestas ciudadanas contra el régimen, en 2011, han provocado la muerte de al menos 260.000 personas. De ellas, 120.000 civiles, según el recuento del Observatorio Sirio de Derechos Humanos.El primer alto el fuego en el país en estos cinco años se considera tremendamente débil. El acuerdo está respaldado por 17 países y cuenta con la resolución aprobada por unanimidad del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para exigir su cumplimiento.

El acuerdo sólo afecta a las zonas de combate entre las fuerzas del régimen (respaldadas por la aviación rusa) y los rebeldes sirios. Los grupos yihadistas Estado Islámico y Frente al Nusra (brazo sirio de Al Qaeda) que controlan más del 50% del territorio quedan excluidos.Primeras horas de calma

Pese a la esperanza que suscita el acuerdo, la complejidad de su aplicación a largo plazo, debido sobre todo a la alianza de los rebeldes con el Frente al Nosra en varias regiones, hace que los analistas sean escépticos. Es 'un día y una noche excepcionales para los sirios', afirmó el emisario de la ONU para Siria, Staffan de Mistura. Matizó que la jornada del sábado será 'crítica'.

Para apoyar el acuerdo e impedir un error de bombardeo, la aviación rusa anunció la suspensión por un día de todas las salidas de sus aparatos en Siria, donde bombardeaba zonas rebeldes y yihadistas desde finales de septiembre.

Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) y varios miltitantes, la calma reinaba en las provincias de Homs y de Hama (centro), en la de Damasco y en la región de Alepo (norte). No se tiene constancia de ataques aéreos en las regiones insurgentes.

Con ironía, los 'cascos azules' que retiran de entre los escombros a las víctimas en las regiones rebeldes después de los bombardeos del régimen escribieron en Twitter: 'Cerrado por causa de alto el fuego'.

'Espero que la tregua dure y que el régimen respete su compromiso, aunque sea por un periodo corto', declaró a la AFP Abu Nadim, de 40 años, en el barrio rebelde de Bustan al Qasr, en Alepo.

En Damasco, Amar al Rai, un estudiante de medicina de 22 años está alegre. 'Mis amigos y yo estamos contentos. Es la primera vez que me despierto sin el ruido de la artillería'. Cuenta que un amigo suyo exiliado en Alemania lo llamó y le dijo bromeando: 'Entonces ¿la guerra se acabó? Puedo volver'. El comité local de Daraya, cerca de Damasco, afirmó que todo estaba tranquilo.

Los militantes colgaron hashtags #Todos somos Daraya', en solidaridad con esta localidad que el régimen excluyó del alto el fuego alegando que alberga al Frente al Nosra pese a los desmentidos de la oposición.

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