Reunirse, defender el arte de vivir, los franceses inventan "una nueva resistencia"

  • Concentraciones espontáneas en todo el país, llamados festivos a través de internet... los franceses buscan los medios de superar el trauma provocado por los atentados, inventando "una nueva forma de resistencia".

"Se ha constatado en todas las culturas desde siempre. Cuando un drama afecta a la comunidad, ésta organiza rituales colectivos para superar las consecuencias", explica a la AFP la psicóloga Hélène Romano.

Aunque las manifestaciones en la vía pública están prohibidas hasta el jueves en la región parisina, se organizaron concentraciones en la plaza de la República y en los sitios de los atentados.

"Fueron ellos, pero podríamos haber sido nosotros", se emociona Eglantine, de 29 años, una actriz que se desplazó hasta el Bataclan, la sala de espectáculos en la que 89 personas perdieron la vida el viernes pasado.

En toda Francia se encienden velas, se depositan flores, incluso poemas en homenaje a las víctimas. Cuatro días después de la tragedia, el martes de noche unas 10.000 personas se reunieron en la plaza del Capitolio en Toulouse (sur). Además, estudiantes han convocado a formar una cadena humana bajo el lema #maindanslamain (mano con mano), el viernes a las 21H20 locales (20H20 GMT).

También el mensaje de una jubilada parisina, expresando ante las cámaras de la cadena BFMTV su fraternidad con los musulmanes y su cólera contra los "bárbaros", emocionó a internautas que hicieron una colecta para obsequiarle flores.

Estas manifestaciones espontáneas hacen recordar a las de enero pasado, tras los atentados contra el semanario satírico Charlie Hebdo y un hipermercado kósher, aunque no tengan tanta amplitud. Entonces, las grandes marchas concentraron a millones de personas en toda Francia.

"Como hace diez meses, se trata de transformar un acontecimiento negativo en pensamiento, movimiento, energía", explica la psicóloga Michèle Vitry, durante mucho tiempo encargada de células de urgencia.

Para el sociólogo Olivier Galland, las razones que motivaron estas concentraciones han cambiado, "porque los atentados son de naturaleza diferente".

"En enero, se trataba de los valores fundamentales de la República, la laicidad, la libertad de expresión, que fueron atacados. El mensaje era claro, y los franceses quisieron manifestar su arraigo a estos valores movilizándose a millones", explica a la AFP.

"Esta vez, los terroristas atacaron nuestra camaradería, nuestro arte de estar juntos, el mensaje es más difuso y la respuesta también. No se manifiesta forzosamente en masa pero se continúa viviendo normalmente, es otra manera de resistir", añade.

Para el filósofo Vincent Cespedes, "es una nueva forma de resistencia el ir a los cafés. No se trata de resistir como cuando se toman las armas o el maquis, es una neorresistencia, adaptada a un nuevo terrorismo".

Esta otra forma de respuesta se ha difundido ampliamente a través de internet, y los llamamientos a salir, a ir de fiesta y defender un modo de vida "a la francesa" se han multiplicado.

Hashtags desde #tousaubistrot (todos al café) hasta #jesuisenterrasse (estoy en la terraza) pasando por el #theatrelovelife (teatro amor vida) lanzado por la Comédie Française, la sociedad responde con un mensaje de desafío a los ataques yihadistas contra la "capital de la perversión".

"El deporte, que seguimos con pasión, las terrazas o la suavidad de este otoño nos invitan (a salir), y los espectáculos a los que corremos a divertirnos, todos los lugares donde cultivamos el arte de vivir juntos, es todo esto lo que fue atacado", tuiteó Eric Ruf, patrón de la Comédie Française.

"Somos el país del placer, más que de la moral", recalca en Facebook el cineasta Michel Hazanavicius. "La idea es principalmente besar, reír, comer, jugar, hacer el amor", insiste en un mensaje cuyo tono es voluntariamente crudo.

"¡Tienen las armas, que se jodan, nosotros el champán!" tituló el miércoles Charlie Hebdo, en tanto que otro semanario satírico, el centenario le Canard Enchaîné, lanzó este llamado: "¡Todos al zinc (barras de los bares) y que rechiflen los cañones!".

El hedonismo tricolor también encontró ardientes defensores en el extranjero. El humorista John Oliver dedicó el domingo a Francia a través de la cadena estadounidense HBO una oda apasionada, citando desordenadamente a Sartre, Piaf, Camus, el vino, las magdalenas, el queso camembert...

"Si quiere sentirse cercano de los parisinos, beba una botella de Burdeos, coma un cruasán, póngase una boina, fume un cigarrillo y coma patatas fritas", declaró por su parte el muy popular animador de la cadena CBS, Stephen Colbert.

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