Lunes, 15.10.2018 - 22:03 h
Telediaria

El Continental: un despropósito que TVE no se puede permitir

Televisión Española ha estrenado este lunes El Continental, una nueva y perturbadora superproducción de ficción de la cadena pública. Perturbadora porque cuesta entender cómo se le da luz verde a un proyecto como este mientras se decide no renovar series con aporte social como El Ministerio del Tiempo y se rechazan otras propuestas de calidad de creadores reputados.

Sin embargo, aquí está El Continental, que no es una serie histórica, ni representa de forma alguna nuestro pasado y, lo que es peor, no entretiene siquiera. Porque si entretuviera al menos...

Desde su arranque, es un delirio que no se sabe cuándo o dónde ocurre, porque parece transcurrir en un limbo de ficción que ni se nos da a conocer. Lo que se sucede es un caprichoso caos argumental con una fotografía de filtro azul de Instagram que supone un menosprecio a la rica historia en ficción de la radio televisión pública.

Es complicado entender de qué va o qué nos quiere contar más allá de las múltiples pistolas, los horteras juegos de luces, los modernísimos cortes de pelo, los decorados de especial navideño, las vacías frases lapidarias y la música machacona. De hecho, todo es vacío. No cuenta nada.

El solvente plantel de actores prometía (Àlex García, Michelle Jenner, Raúl Arévalo...), pero todos deambulan por los decorados sin saber muy bien qué pintan en tal conjunto. Porque ellos parece que tampoco entienden la historia que están interpretando. Porque no hay historia, es humo. Nunca mejor dicho con tanta niebla en escena.

Las ínfulas de grandilocuencia de El Continental sólo sirven para dejar más en evidencia cada una de sus secuencias. Por momentos parece una telecomedia involuntaria o una mala parodia de Peaky Blinders, ficción británica con la que las comparaciones son inevitables. Más triste aún: ¿qué hace TVE produciendo una serie que es un quiero y no puedo de otra conocida ficción que está en la mente de todos?

Al final, y sabiendo los muchos proyectos que se topan con el no de TVE, es escandaloso que la dirección de la cadena pública invierta un abultado presupuesto en algo que no deja de ser un ejercicio ególatra de Frank Ariza, creador de la "recordada" Dreamland (aquí como en la frustrada serie de bailarines también hay muchas máquinas de humo).

Ariza lo firma todo: es creador, director, guionista, dialoguista, productor ejecutivo... Como si fuera un corto amateur de un adolescente primerizo, su nombre aparece incontables veces en los títulos de crédito. Sería plausible si Ariza fuera un genio, pero su trayectoria con Dreamland, Yo quisiera y Perdóname señor quizá no son los mejores credenciales. Y será que no hay guionistas y realizadores profesionales en los que delegar y apoyarse de cara a construir un mejor y más testado producto.

Porque, desde luego, lo que no parece es que El Continental haya pasado excesivos estándares de calidad en TVE. Cuesta imaginar que pintara bien sobre el papel antes de rodarse. Pero salió adelante. Y algo falla ahí, por tanto. Que el prime time de la cadena pública nos brinde una ficción tan desatinada es oscuro, decepcionante y poco transparente. Una inmensa oportunidad perdida que hace imprescindible revisar los métodos de selección de las ficciones de TVE.

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