Sábado, 20.04.2019 - 09:00 h
Telediaria

La pegadiza sintonía de TVE que escribió Gloria Fuertes: la TV como aliada de la inspiradora poesía

"Un globo, dos globos, tres globos, la luna es un globo que se me escapó, un globo, dos globos, tres globos, la tierra es el globo donde vivo yo".

Así sonaba la sintonía de Un globo, dos globos, tres globos, el vanguardista programa infantil y juvenil que realizó RTVE entre 1974 y 1979.

Más de cuarenta años después, se haya vivido o no este programa, es fácil recordar y tararear esta mítica canción que servía de apertura para un programa presentado por María Luis Seco y Manolo Portillo, con guiones de Lolo Rico, antes de dirigir La Cometa Blanca y La Bola de Cristal, y con la participación de la poeta Gloria Fuertes.

Y Gloria Fuertes fue la encargada de poner historia, creativa y traviesa historia, a esta icónica canción que ha traspasado el tiempo. Por su melodía y por su letra.

Las creaciones de Fuertes llegaron a la sociedad de masas gracias a una televisión que daba cobijo a una poetisa que contaba historias sin snobismos y con una creatividad, tal vez, no apta para adultos grises en una España que aún no estaba sintonizada a todo color.

Por su visibilidad televisiva Gloria Fuertes fue -y por alguno todavía es- infravalorada-. "¿Te preocupa la difusión de la obra en televisión?", Incluso era preguntada, porque la televisión siempre se ha mirado con cierto desdén por una élite que veía la pequeña gran pantalla con demasiado complejo. Ella contestaba, rotunda: "Es que un poeta o un escritor no escribe para sí mismo. Llevo la poesía a la gente. Luego, después de oírme, igual quieren leerme". 

Con televisión o sin televisión, los poemas de Fuertes -que también fue la primera poeta española en escribir a diario en prensa- son una brillante mirada a la vida en su máxima expresión. Del amor a la frustración, con la soledad muy presente en su existencia, para bien y para mal. "Para los que padecemos o disfrutamos de la soledad, la televisión, que tiene tan mala prensa, es como una amiga. No falla. Siempre está",  reflexionaba en una entrevista en su piso de la madrileña calle de Alberto de Alcocer en 1997. 

Feminista, valiente y contundente, Fuertes fue por delante de su tiempo, hablo claro de sus sentimientos en un tiempo en que no se hablaba nada claro de los sentimientos e impidió que se esfumara su capacidad de imaginar, a pesar de una sociedad hambrienta de tabús y protocolos que frenan esa capacidad de imaginar. Por eso mismo, en programas como La cometa blanca, los niños entendieron tanto y tan bien a Gloria Fuertes, pues aún no habían tenido tiempo de adquirir complejos adultos y no segregaban al diferente. Y Gloria Fuertes era diferente. Luchadoramente e inspiradoramente diferente.

 Hay quien dice que soy como una cabra;

lo dicen, lo repiten, ya lo creo;

pero soy una cabra muy extraña

que lleva una medalla y siete cuernos.

¡Cabra! En vez de mala leche yo doy llanto.

¡Cabra! Por lo más peligroso me paseo.

¡Cabra! Me llevo bien con alimañas todas.

¡Cabra! Y escribo en los tebeos.

Vivo sola, cabra sola,

—que no quise cabrito en compañía—,

cuando subo a lo lato de este valle,

siempre encuentro un lirio de alegría.

Y vivo por mi cuenta, cabra sola;

que yo a ningún rebaño pertenezco.

Si sufrir es estar como una cabra,

entonces sí lo estoy, no dudar de ello.

​Gloria Fuertes, Poeta de guardia, 1968.

Hay quien dice que soy como una cabra; lo dicen, lo repiten, ya lo creo;

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