Viernes, 20.04.2018 - 01:21 h

Por qué las empresas deberían escribir como Stephen Hawking

E

l libro de ciencia más vendido del mundo se titula 'Breve historia del tiempo'. Lo escribió Stephen Hawking y empieza con una historia que es más o menos así: estaba un señor dando una charla sobre cómo la Tierra giraba alrededor del Sol, cuando una señora le interrumpió para increparle que todo eso eran mentiras, pues en realidad la Tierra estaba sostenida por una tortuga gigante. El conferenciante le preguntó a la señora qué había debajo de la tortuga, y ésta respondió: “Pues infinitas tortugas, una encima de otra”.

Parece fácil escribir así pero para la gente que maneja conceptos abstractos y complejos como Hawking, supuso un esfuerzo extraordinario.

¿Qué técnica empleó Hawking para que su libro fuera tan popular? El storytelling. Consiste en explicar asuntos complejos empleando cuentos, analogías, anécdotas, símiles, ejemplos y metáforas. La historia que pongo al principio es un ejemplo de storytelling pues funciona especialmente bien cuando se trata de enganchar al lector en las primeras líneas. Así empiezan las mayorías de las charlas TED, y muchos de los artículos de The Economist. Empiezan con una historia. Un relato muy visual.

¿Se puede medir el grado de claridad de un texto?

Para responder a esa pregunta, me tomé la molestia de contar las veces en que Hawking empleaba las palabras ‘por ejemplo’: salen mencionada 62 veces en el libro. Es una locución que nos obliga a ser claros. Cuando Hawking escribía “por ejemplo” a continuación presentaba coches, trenes, mesas y hasta pelotas de ping pong. De modo que la gente entendía mejor las leyes de la gravedad, o cualquier otra ley del universo. Con ejemplos nos hacemos entender.

Otra palabra que nos obliga a ser claros es “como”. Hawking la empleó unas 450 veces. Decía: “como una estrella”, “como nuestro sol”, “como Aristóteles y Ptolomeo”, “como manzanas”, “como las olas de una balsa”, “como televisores y ordenadores”…

Suelo mencionar esta forma de escribir de Hawking para convencer a las empresas de que su lenguaje tiene que ser más sencillo. Deben emplear el storytelling. Ya sé que es una palabra de moda, y que se refiere a la vieja narrativa o al arte de contar historias. Da igual: si Hawking lo logró, ¿por qué no la comunicación empresarial? ¿Por qué no una web financiera? ¿por qué no una revista interna? ¿Por qué no la carta al accionista?

La claridad y la transparencia forman parte de la Responsabilidad Social Corporativa y es un camino necesario. Pero si no modificamos nuestra escritura, no hemos empezado a caminar.

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