Decenas de nacionalidades, unidas por el miedo

  • Lorca (Murcia).- Españoles, ecuatorianos, bolivianos, paraguayos, marroquíes, lituanos, subsaharianos... miles de personas de decenas de nacionalidades comparten esta noche en campamentos improvisados su temor a que se produzca un nuevo terremoto en Lorca.

Ya son nueve los fallecidos por el terremoto de Lorca
Ya son nueve los fallecidos por el terremoto de Lorca

Lorca (Murcia).- Españoles, ecuatorianos, bolivianos, paraguayos, marroquíes, lituanos, subsaharianos... miles de personas de decenas de nacionalidades comparten esta noche en campamentos improvisados su temor a que se produzca un nuevo terremoto en Lorca.

Allí permanecen, doce horas después del primero de los dos terremotos que sacudieron ayer la localidad murciana, por el miedo o la imposibilidad de volver a sus casas debido a los daños causados por los movimientos sísmicos.

Otros muchos han abandonado la ciudad para dormir en viviendas de familiares o en casas de campo para sentirse más seguros ante posibles réplicas.

Uno de estos campamentos habilitados, el del Huerto de la Rueda, donde se cobijan unas 3.000 personas bajo la atención de Cruz Roja y Protección Civil, se ha convertido en una pequeña muestra de la realidad sociológica del municipio de Lorca, que cuenta con un 20 por ciento de población extranjera de más de 80 nacionalidades.

Algunos vecinos intentan dormir, mientras otros permanecen en vela compartiendo entre ellos sus trágicas experiencias.

Así, el lituano Simas Rudys, de 25 años y trabajador de la construcción en paro, ha contado a Efe cómo comenzaron a abrirse las paredes de su casa, y cuando salió corriendo a la calle se impresionó al ver las aceras polvorientas y llenas de escombros.

Su hermana Lina, acompañada de su amiga lorquina Esther Lozano, ambas camareras, han narrado cómo el terremoto las sorprendió cuando trabajaban en una cafetería en la que en ese momento había varios clientes.

"Todos salimos corriendo cuando vimos grietas en las paredes y placas de yeso que caían del techo", dijeron.

Ángel Cali, natural de Ecuador y que lleva en Lorca varios años trabajando en el campo, ha relatado que recibió una llamada de alerta de un conocido mientras se encontraba faenando.

Ha contado que cuando él y sus compañeros llegaron a sus domicilios, encontraron todos sus objetos por el suelo y algunas paredes destrozadas; por lo que decidieron pasar la noche en una zona abierta ante el peligro de derrumbe.

Un compatriota suyo, Segundo Mendoza, también trabajador agrícola, ha manifestado, todavía con el miedo reflejado en su mirada, cómo huyó del edificio donde reside, que quedó literalmente "partido".

Abdul Eddaooi y su primo Mohamed, ambos marroquíes de 23 años, han expresado el "susto" y el "miedo" que han sentido cuando temblaba la tierra. "Nunca", dijeron, "hemos vivido algo similar".

En este mismo sentido, el ghanés Boakye Owusu ha expresado el "pánico" que sintió cuando en su huida por la calle vio desprenderse fachadas de edificios y parte de la iglesia de San Francisco.

La nicaragüense de 22 años Maylin Martínez ha explicado que durante la primera sacudida se quedó en su habitación "temblando de miedo", pero que tras la segunda, la de mayor intensidad, salió corriendo a la calle cuando "empezó a caerse todo en la casa".

Su amiga boliviana Valeria Ojeda, también de 22 años, no se lo pensó dos veces para sacar de su domicilio "con lo puesto" a la anciana a la que cuida ante el temor a que se desplomara el edificio.

El español Eusebio Martínez ha destacado lo afectada que ha quedado la población de Lorca ante las ocho muertes registradas y los destrozos sufridos en viviendas y edificios históricos de la localidad.

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