España ha detenido a 171 yihadistas desde que subió el nivel de alerta antiterrorista


  • España es el segundo país europeo en número de detenciones a yihadistas (187), por detrás de Francia (424).

  • Desde junio 2015, cuando el que el Ministerio del Interior elevó a 4 el Nivel de Alerta Antiterrorista, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a un total de 170 terroristas yihadistas.

España ha detenido a 170 yihadistas desde que subió el nivel de alerta antiterrorista

España ha detenido a 170 yihadistas desde que subió el nivel de alerta antiterrorista

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España es un referente indiscutible en la lucha contra el yihadismo. Tanto es así que desde junio 2015, cuando el que el Ministerio del Interior elevó a 4 el Nivel de Alerta Antiterrorista (NAA-4), las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a un total de 171 terroristas yihadistas.

Según datos de Europol en 2015 en Europa fueron detenidos un total de 1077 yihadistas, un cifra elevada en comparación con la de 2014, donde fueron arrestados 774. España se ha convertido así en el segundo país en número de capturas (187), por detrás de Francia (424), aunque a diferencia del Estado galo, en las fronteras españolas no se ha lamentado ningún atentado.

A pesar de la gran amenaza que sufre España, los altos niveles de eficacia preventiva policial y las diferencias sustanciales con respecto a situación que viven otros países europeos hacen que el riesgo de atentado esté siendo controlado.

En primer lugar, Bélgica y Francia son los países occidentales que aportan un mayor número de yihadistas per cápita a Siria e Irak. La radicalización no se nutre exclusivamente de un predicador y un manual de explosivos por Internet, sino que las enseñanzas sobre el terreno son cruciales.

La realidad es que hay menos yihadistas españoles o de origen español que hayan viajado al Estado Islámico. Las aproximaciones rondan el centener de presuntos combatientes en Siria e Irak. Los yihadistas belgas, por ejemplo, eran cerca de 500 en diciembre de 2015.

Por otro lado, en España no existe una segunda generación adulta de inmigrantes. Los terroristas son, en la mayoría de las ocasiones, miembros inadaptados de esa segunda generación.

Además, los niveles de eficacia tanto en detección de radicales como en su posterior detención son altísimos, lo que provoca no solo que las células sean neutralizadas antes de que tengan tiempo a cometer un atentado, sino que desincentiva el asentamiento de los radicales en España.

Por último, la guerra en Siria tiene ocupados a docenas de yihadistas europeos. Si los combates terminan, su regreso a casa con formación militar podría poner en jaque a todas las autoridades europeas.