Érase una vez cuando Chávez llamaba dictadura a Cuba


  • En 1998 el mismo Hugo Chávez protagonista del famoso vídeo "exprópiese" declaraba un día antes de ser elegido presidente de Venezuela que nunca iba a nacionalizar nada, que estaba dispuesto a dejar el poder antes de cinco años y que mantendría la gestión privada de todos los medios de comunicación.

Fidel Castro y Hugo Chávez

Fidel Castro y Hugo Chávez GettyImages

- Dicen que no es demócrata, ¿usted está dispuesto a entregar el poder dentro de cinco años?

- Claro que estoy dispuesto a entregarlo, no sólo después decinco años, yo he dicho que incluso antes.

- ¿No hay entonces intención de nacionalizar absolutamente nada?

- No, absolutamente nada. Incluso nosotros hemos dicho que estamos dispuestos a darle facilidades aun más facilidades a los capitales privados internacionales para que vengan a invertir…

- ¿Para usted Cuba es una dictadura? Sí, es una dictadura.

Un día antes de ser elegido presidente de Venezuela, el 5 de diciembre de 1998, Hugo Chávez hacía estas declaraciones al periodista de Univisión Jorge Ramos.

Seguramente, para quienes entonces vieron la entrevista en televisión resultaría fácil confiar en las palabras de aquel joven político. Pero 14 años después, el tiempo parece habérselo tragado. Desaparecido bajo el carismático y sugestivo líder protagonista del archiempleado "exprópiese".

Chávez declaró entonces estar dispuesto a dejar el poder en cinco años; ya lleva 13 y se postula a la relección del próximo octubre. Ha nacionalizado más de 900 empresas, bancos, eléctricas, haciendas, operadoras etc., según la patronal venezolana Fedecámaras y mantiene el control estatal de los medios de comunicación.

Fidel Castro, líder de esa dictadura, se convirtió en uno de sus principales aliados.

"Vamos a darle un aplauso a Fidel (Aplausos). Un buen aplauso, hermano; un abrazo, camarada, compañero, y tú sabes que yo para eso no tengo complejos, ¡padre te llamo delante del mundo!

¡Hasta la victoria siempre!", despedía Chávez a Castro tras su intervención en uno de los espacios en la televisíón pública venezolana, Aló Presidente.

Y hoy, aquella entusiasta bienvenida a la inversión se ha convertido en una advertencia para el capital extranjero: Venezuela= inseguridad jurídica y riesgo, según el Banco Mundial.