La familia de Politkóvskaya exige que se encuentre al verdadero asesino

  • Moscú, 19 feb (EFE).- La familia de la periodista rusa Anna Politkóvskaya, asesinada en octubre de 2006, exigió hoy a la Justicia rusa que encuentre al "verdadero" asesino, después de que un jurado popular declarara hoy inocentes a los tres acusados en el proceso abierto en Rusia.

Moscú, 19 feb (EFE).- La familia de la periodista rusa Anna Politkóvskaya, asesinada en octubre de 2006, exigió hoy a la Justicia rusa que encuentre al "verdadero" asesino, después de que un jurado popular declarara hoy inocentes a los tres acusados en el proceso abierto en Rusia.

"Lo exigimos. Necesitamos al auténtico asesino. El autor del asesinato no ha sido encontrado y tampoco se ha establecido quién lo encargó", señaló Karina Moskalenko, abogada de la familia Politkóvskaya, una de las periodistas más críticas con la política del Kremlin en Chechenia.

La abogada explicó en rueda de prensa que la familia de la reportera del bisemanario "Nóvaya Gazeta" había denunciado desde un principio la "ineficacia de la investigación", según las agencias rusas.

Los miembros del jurado dictaminaron por unanimidad que la acusación no había demostrado la culpabilidad de dos hermanos chechenes, Dzhabrail e Ibraguim Majmúdov, y del oficial del ministerio del Interior, Serguéi Jadzhikurbánov.

La Fiscalía informó seguidamente de que tiene intención de recurrir el fallo.

Los cuatro implicados en el caso del asesinato de la reportera del bisemanario "Nóvaya Gazeta" habían defendido su inocencia desde el comienzo del proceso a finales de noviembre.

El presunto asesino de la periodista, un tercer hermano Majmúdov (Rustam), se encuentra en paradero desconocido y es objeto de busca y captura internacional desde hace varios meses.

Según los hijos de la reportera del semanario "Nóvaya Gazeta", ésta comenzó a recibir amenazas de muerte cinco años antes de su asesinato en el portal de su casa en Moscú en 2006.

La periodista reveló en varias ocasiones que había recibido amenazas de muerte de los servicios secretos rusos, el Ejército y otras agencias de seguridad del Estado a las que había criticado con dureza en sus artículos.