Martes, 25.02.2020 - 07:11 h

Ángeles de Irisarri reúne en un volumen su trilogía sobre Isabel la Católica

Ana Mendoza.

Ana Mendoza.

Madrid, 27 mar.- Novelar la vida de Isabel la Católica, "la mejor reina que ha tenido España", no es fácil, y más si se le pide a la autora que escriba mil páginas sobre esa época tan compleja, pero Ángeles de Irisarri lo logró con éxito en una trilogía que se publicó en 2001 y que ahora se edita reunida en un solo volumen.

"Isabel la Católica fue una mujer extraordinaria que se sacrificó por todos, que pensó por todos, que puso orden en la corte y que, al casarse con Fernando, consiguió la unión de reinos para España", ha afirmado hoy De Irisarri en una entrevista con Efe, con motivo de la llegada a las librerías de "Isabel la Reina", publicado por Suma.

Para esta ocasión, Irisarri, autora de novelas históricas de gran éxito, ha revisado y actualizado la trilogía que le encargó Grijalbo en 1998, y que a ella al principio le dio "un miedo horrible" porque querían "unas mil páginas".

La verdad es que, al principio, el personaje no le gustaba demasiado, pero Irisarri (Zaragoza, 1947) reconoce que estaba "completamente equivocada" porque, tras los libros de historia y crónicas que leyó para documentarse, asegura que fue "la mejor reina que ha tenido España".

"Con ella empezó la creación del Estado español. Fue una mujer de su época y que se hizo respetar por todos. Fue mucho mejor reina que Isabel II, que era un desastre", como también lo era Doña Urraca, comenta.

Para reflejar los diferentes sectores de la sociedad del siglo XV, Irisarri crea varios personajes de ficción y, sobre todo, tres mujeres que nacieron el mismo día y a la misma hora que Isabel la Católica, y cuyos destinos estarán entrelazados.

En Ávila nacieron dos gemelas pertenecientes a la nobleza castellana, Leonor y Juana, y en el señorío de Vizcaya vino al mundo María de Abando, hija de una madre soltera que murió tras dar a luz. La niña será adoptada por dos sanadoras o brujas, lo que da pie a introducir ese interesante mundo en la novela.

En una nota final aclara con humor que "la autora no se hace responsable de la utilización de las recetas médicas ni de la puesta en práctica de las magias contenidas en este libro".

A más de un lector le sorprenderá saber que, cuando las reinas y las nobles daban a luz, tenía que haber en la misma habitación notarios "escribiendo con detalle el suceso", y a las parteras les registraban debajo de las faldas "por ver si llevaban una criatura escondida con mala intención, con propósito de trocarla por la que habría de nacer", escribe De Irisarri al comienzo de su libro.

"Debían de tener verdadero terror a que les cambiaran el niño", decía hoy la escritora, tras señalar que entonces "no había tanto pudor como ahora, se utilizaba la trona delante de todo el mundo y era un honor para el sirviente llevarse la bacina del rey".

Con numerosos premios en su haber, De Irisarri evoca en su trilogía la infancia de Isabel la Católica, "probablemente muy triste", asegura, porque "su madre, la reina Isabel, estaba muy alunada", un poco ida.

Y "con rigor histórico", repasa en su libro los principales acontecimientos de la vida de Isabel la Católica, entre ellos la llamada farsa de Ávila, en la que un grupo de nobles nombraron rey al pequeño Alfonso, hermano de Isabel y hermanastro del rey Enrique IV; la firma de la paz entre este e Isabel en los Toros de Guisando, o la boda con Fernando, "prácticamente clandestina".

Luego vendrían la entronización, la expulsión de los judíos, la toma de Granada, la llegada de Colón y el descubrimiento de América.

El lenguaje de "Isabel la reina" parece arcaico pero no lo es en realidad porque, si la autora hubiera utilizado el del siglo XV, "la gente no se enteraría de nada". EFE.

amb/mcm

(Recursos de archivo en www.lafototeca.com. Código 176085 y más)

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