Sábado, 18.01.2020 - 18:39 h
Con escolta policial

Greta Thunberg pisa Madrid custodiada y agotada después de casi un mes de viaje

Con una mochila, un abrigo y una sudadera con capucha que le tapaba el pelo, la adolescente ha descendido respaldada por una docena de efectivos.

Greta Thunberg custodiada por policías en la estación de Chamartín
Greta Thunberg pisa Madrid custodiada y agotada después de casi un mes de viaje. / EFE 

"Papi... ¿qué le digo?". La pequeña admiradora espera con inquietud en primera fila, no se decide sobre qué panfleto sorprenderá más a la mediática (y polémica) Greta Thunberg. Lleva al menos diez folletos escritos de su puño y letra. A su lado, una familia debate: "¿Por qué tanta gente... acaso va a cambiar el mundo?"  Y es que, a sus 16 años, la presencia de Greta en Madrid no ha dejado a nadie indiferente. Este viernes, con la salida del sol, la activista pisaba la castiza estación de Chamartín. 

Visiblemente cansada y con un cartel bajo el brazo cuyo mensaje ha protegido de miradas indiscretas, pero en el que leía su famoso lema "Skolstrejk för Klimatet" (huelga escolar por el clima). La joven se ha visto apremiada por una escolta de, al menos, una decena de policías que alejaban con contundencia a periodistas y admiradores que se agolpaban alrededor de la adolescente. Greta respondía por igual a murmullos y halagos, mientras miraba de frente a unas cámaras que se amontonaban en busca de la fotografía que, sin duda, será la imagen de este viernes.

Greta Thunberg a su llegada a Madrid
Greta Thunberg a su llegada a Madrid / EFE

Aunque la llegada de la 'estrella' del medio ambiente estaba prevista para las 8:40 horas de la mañana, la estación bullía desde primera hora. Una pareja de policías custodiaba el acceso a los trenes que llegaban de Lisboa. Desde las 8:00 horas y, según se iba acercando el esperado momento, a ellos se iban sumando efectivos, hasta alcanzar la docena. Los viajeros más despistados, se acercaban  a los agentes, temiendo que la respuesta a su "¿qué está pasando?", fuera una alerta terrorista. Los agentes, por su parte, afirmaban que allí no pasaba nada.

El tren ha llegado puntual a la estación pero la joven, que ha tardado un cuarto de hora en descender, no ha aparecido hasta las 8:55 horas de la mañana. La expectación era palpable y, entre admiradores y curiosos, una pequeña multitud se congregaba en torno al tren en el que viajaba la joven. Greta ascendía por una escalera mecánica como un ídolo de los años noventa, ataviada con una sudadera con capucha que cubría su pelo. Entre flashes y micrófonos, el huracán Thunberg avanzaba imperturbable, acompañada de su cohorte y de su padre, que ha grabado el 'paseillo' de principio a fin, junto a la treinta de periodistas, fotógrafos y cámaras que también han madrugado para no perder detalle. 

Según corren los relojes, el interés se traduce en revuelo y los efectivos a cargo de la seguridad de la adolescente empiezan a manifestar su inquietud. La activista sueca cruzaba con rapidez el espacio que separaba el vagón en el que ha pasado 10 horas y 17 paradas, para meterse en un Seat eléctrico modelo Mii en menos de 10 minutos. Tras ella, otro vehículo eléctrico del mismo color emprendía la marcha a modo de escolta.

El coche eléctrico en el que se marchó Greta Thunberg
El coche eléctrico en el que se marchó Greta Thunberg. / P.M. 

Ya en la estación de Santa Apolonia, en Lisboa, días antes de que partiese el tren, hubo confusión y carreras de la prensa para grabar el momento en que la adolescente se subía al vagón, finalmente por una puerta diferente a la esperada. La misma atención ha recibido la mañana de este viernes en Chamartín, situación que ha aprovechado para ironizar.

Rechaza el avión por la emisión de gases 

La activista rechaza el avión por la emisión de gases contaminantes y, tras descartar un vehículo eléctrico y recibir ofertas tan llamativas como la posibilidad de cubrir los 625 kilómetros que separan las capitales ibéricas en burro, se inclinó por llegar a Madrid en el tren nocturno. Una opción no limpia totalmente, puesto que el Lusitania recorre 210 kilómetros con una locomotora diésel a partir del momento en que cruza la frontera a la altura de la provincia española de Salamanca.

En Madrid, está previsto que participe en la manifestación convocada este viernes a las 18:00 horas, después de ofrecer una rueda de prensa a partir de las 16:00 horas en la Casa Encendida, junto a otros integrantes del movimiento 'Fridays for Future' y 'Juventud por el Clima'.  

Su agenda incluye también su participación, el lunes, en el acto 'Niños y jóvenes ante el cambio climático', junto a la ministra de Educación en funciones, Isabel Celaá, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, y la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta H. Fore. 

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