OFRECIDO POR CELLNEX
Proyecto de investigación médica sobre inmunoterapia de la COVID-19, impulsado por Cellnex
Presentación del proyecto de investigación médica de inmunoterapia celular frente a la COVID-19, impulsado por Cellnex.
CELLNEX

Cellnex financia un proyecto de inmunoterapia celular frente a la COVID-19

Cinco millones de euros ha sido su aportación para una iniciativa diferencial.

Cellnex, que está jugando un papel relevante para garantizar el ecosistema de las comunicaciones en el contexto del confinamiento mundial, quiere ser también parte activa en la respuesta clínica al mayor desafío que han enfrentado los sistemas sanitarios de nuestra era asumiendo responsabilidades en actividades para la comunidad. "Como compañía hemos estado cerca del primer frente de la crisis del coronavirus, asegurando la resiliencia de las infraestructuras de telecomunicaciones y, con ella, una conectividad que se ha mostrado clave a la hora de mantener una cierta normalidad de la actividad social y económica en el contexto de esta gran anormalidad que ha supuesto la COVID-19", comenta Tobías Martínez, CEO de Cellnex.

"Desde la consciencia de esta situación sin precedentes hemos querido acompañar una acción decidida, y para nosotros sin precedentes, como la de destinar unos recursos importantes y extraordinarios a un esfuerzo cooperativo entre grandes hospitales europeos con la coordinación del Clínic de Barcelona. El objetivo: contribuir a la investigación de alternativas de tratamiento para los enfermos de la COVID-19. Una investigación clínica que, por sus características, cuenta además con el potencial de extender sus conclusiones a otras enfermedades y patologías que tienen también un origen vírico", detalla el CEO.

Así resume el máximo ejecutivo de Cellnex la decisión del Consejo de Administración de financiar con un desembolso estimado de cinco millones de euros durante dos años una investigación de un consorcio europeo de hospitales liderado por el Clínic-IDIBAPS junto al Banc de Sang i Teixits. En el consorcio también participan el IISGM-Hospital Universitario Gregorio Marañón, el IRST-IRCCS de Meldola, el INSERM-U1183 de Montpellier y el IRCCS-Hospital San Raffaele de Milán. "Solo a través del conocimiento y la investigación superaremos esta crisis", sentenció el consejero delegado en el acto de presentación del convenio.

Comprender la respuesta inmunitaria ante el SARS-CoV-2

El proyecto consiste sucintamente en comprender mejor el funcionamiento de la respuesta inmunitaria frente al SARS-CoV-2 y proponer nuevos tratamientos basados en la respuesta celular del organismo frente a la COVID-19 mediante el uso de linfocitos T, células que forman parte del sistema inmunitario y que se forman a partir de células madre en la médula ósea.

"Este acuerdo que hoy firmamos con Cellnex supone un impulso muy importante para la investigación en el campo de la COVID-19. La Sección de Inmunoterapia del Clínic tiene un amplio recorrido en el desarrollo de tratamientos basados en inmunoterapia celular y, junto con la experiencia que aportan todos los investigadores y centros participantes en el proyecto, se podrá avanzar en el desarrollo de nuevos tratamientos para frenar la COVID-19", explicó en rueda de prensa el Dr. Josep M. Campistol, Director General de l’Hospital Clínic.

Enfrentando la iniciativa de forma tan exhaustiva como si se tratase de analizar una posible inversión en infraestructuras, Cellnex no se ha conformado con aportar fondos al océano de proyectos de investigación en marcha promovidos por gobiernos, empresas o farmacéuticas y ha preferido explorar en busca de una iniciativa diferencial en su aplicación, en la que su colaboración es decisiva y con la que busca el máximo rendimiento social.

"Hemos analizado diversos proyectos con la idea de facilitar y promover una línea de investigación diferenciada, con sentido clínico y que necesitara financiación y con el proyecto liderado por el Clínic encontramos el match o encaje virtuoso", explica Toni Brunet, director de Asuntos Públicos y Corporativos de Cellnex.

La inmunización pasiva mediante la administración de anticuerpos específicos con fines curativos y/o preventivos es uno de los campos de exploración alternativos a las vacunas para enfrentar la enfermedad, en este caso mediante el uso de linfocitos T extraídos de pacientes de COVID-19 recuperados. "Las grandes potencias y las farmacéuticas ya están explorando posibles vacunas en las que hay mucha financiación, nosotros no pretendemos en absoluto competir con la industria farmacéutica", asegura Brunet.

"Para nosotros, la dotación a esta investigación es una expresión más del sentido de propósito de la compañía"

Cellnex, que recientemente también ha aportado su experiencia tecnológica conectando al internet de las cosas un respirador de campaña, lleva años combinando la rentabilidad en los negocios con la práctica de una cultura de  "propósito" con la que quiere reafirmar la contribución de la compañía en términos de impacto social positivo al desarrollo de determinados entornos.

"Tanto en el seno del management como en el del Consejo de Administración teníamos la sensación de que lo que estamos viviendo es una disrupción histórica, no sólo en términos de salud pública sino también en términos sociales y económicos. Llámalo responsabilidad corporativa, empatía o sensibilidad (...).  Queríamos que la compañía tuviera una reacción también sin precedentes y extraordinaria, para mostrar un compromiso que no únicamente se expresara apoyando acciones paliativas en la fase aguda de la crisis. Por eso, hemos querido comprometer recursos a medio y largo plazo destinados a una línea de investigación con centros hospitalarios y de investigación referentes, que cubriera aspectos diagnósticos y de tratamiento de la enfermedad. Nos orientamos así también a la solución del problema y no únicamente a su alivio puntual", justifica Brunet.

Investigación COVID-19 Hospital Clínic Barcelona.
Investigación sobre la inmunoterapia para la COVID-19 en el Hospital Clínic de Barcelona.
FRANCISCO AVIA

El sistema inmunitario como respuesta

Tras validar el sentido clínico/biomédico/científico del proyecto, Cellnex valoró particularmente el hecho de que las consecuencias e impacto de la investigación van más allá de la COVID-19. "Es evidente que es una investigación que parte y toma como pretexto el coronavirus y la COVID-19 como elemento tractor, pero sus consecuencias e impacto potencial (en términos de terapia inmunológica antiviral) podrían ser aplicable a otras enfermedades de origen viral como el ébola, el zika, etc.", añade.

"El potencial del proyecto va más allá puesto que no se centra en el patógeno en sí, sino en el sistema inmunitario", explica Manel Juan, Jefe del Servicio de Inmunología del Clínic y del grupo Inmunogenética e inmunoterapia de la respuesta inmune y autoinflamatoria del IDIBAPS. "Por tanto, lo planteado en el proyecto puede tener aplicación en otras enfermedades infecciosas, sean o no víricas (entre las víricas, especialmente aquellas con afectación inflamatoria o por hiperinflamación). Así, enfermedades autoinmunes, el trasplante o incluso la respuesta antitumoral (en muchos aspectos muy similar a la antiviral) pueden encontrar en estas propuestas elementos para su abordaje diagnóstico y terapéutico".

El reconocido inmunólogo explica que los linfocitos son las células que definen la respuesta adaptativa y controlan la innata, así que controlan y definen toda la respuesta inmunitaria. "Por tanto, una enfermedad como la COVID-19 que viene determinada por la respuesta inmunitaria (hiperinflamación o protección), depende de los linfocitos de manera principal".

El equipo investigador defiende que es fundamental disponer de herramientas que permitan detectar, estimular y controlar la respuesta celular, por lo que buscan mejorar la detección de linfocitos T con capacidad para atacar al coronavirus mediante técnicas que permitan manipularlos y orientar su respuesta frente a la infección en distintas etapas.

Con la sostenibilidad como máxima, Cellnex está aportando sus conocimientos tecnológicos a mejorar la vida de las personas participando en diversos proyectos, desde comunicaciones específicas para servicios de emergencias o desastres, alta tecnología para extinción de incendios, desarrollo de soluciones inteligentes para la circulación… Tampoco se olvida de proyectos puramente humanos, con acciones vinculadas al impacto económico y social de la crisis entre las personas con mayor necesidad o en riesgo de exclusión por los efectos de esta pandemia.

"Para nosotros, la dotación a esta investigación es una expresión más del sentido de propósito de la compañía que, más allá de la responsabilidad con accionistas e inversores para garantizar un retorno sólido y sano, también se expresa en este componente de empatía social. En estas circunstancias excepcionales y sin precedentes, es importante que ayudemos con el mismo grado de excepcionalidad", concluye Brunet.