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Hipoteca
Las hipotecas a tipo fijo permiten un pago estable en las cuotas.
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¿Es realmente el momento de las hipotecas a tipo fijo?

El mercado inmobiliario ha visto cambios en algunas tendencias debido a la situación derivada de la pandemia. Ante un contexto incierto, la seguridad debe marcar decisiones como la de comprar una vivienda.

Comprar una vivienda es un paso decisivo: ha de encajar con las necesidades personales o familiares, con el poder adquisitivo y con algunas exigencias concretas.

En este sentido, la pandemia ha hecho cambiar la tendencia de las necesidades en torno a lo que José Manuel Pedregal, Director de Soluciones de Financiación de Banco Sabadell, denomina en el Podcast de Banco Sabadell “proyecto vital”: viviendas con más estancias, más grandes, con zonas verdes o al aire libre son el nuevo objeto de deseo. 

“Ha cambiado la tipología de vivienda y también la importancia de la vivienda en la vida diaria, porque ahora hay gente que desarrolla su trabajo en parte o totalmente desde casa”, explica Pedregal. “La vivienda ya no es solamente un sitio para dormir y disfrutar los fines de semana, sino un lugar para toda la familia donde hay que compatibilizar trabajo con la vida personal”.

Ese teletrabajo es, para muchos españoles, la piedra angular del cambio. Para otros lo ha sido el confinamiento, que les ha llevado a pensar en la necesidad de vivir en espacios abiertos y privados. “La tipología de viviendas ha cambiado, y la demanda de espacios abiertos o de mayor espacio ha aumentado”, apunta el Director de Soluciones de Financiación de Banco Sabadell.

Sin embargo, este tipo de características -casas más grandes, con espacios abiertos, etc.- suelen aumentar el precio del inmueble. Para poder alcanzar esas necesidades, el paso común es alejarse del centro de las ciudades a la periferia e incluso a zonas más rurales. “Ha crecido la posibilidad de no tener que vivir tan en el centro de las ciudades y poderse desplazar un poquito al extrarradio”, asegura Pedregal, volviendo a aludir al teletrabajo como nueva fórmula que hace más sencillo el no tener que vivir cerca de los centros de trabajo, que suelen estar ubicados en las grandes urbes.  

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Hipotecas para tiempos de cambio 

Otra de las preguntas que más quebraderos de cabeza generan a la hora de comprar una vivienda es el tipo de hipoteca a solicitar para la financiación. Elegir una hipoteca a tipo fijo o una a tipo variable depende fundamentalmente de la situación personal del comprador. En la primera, se conoce con certeza lo que se pagará cada mes; en la segunda, las fluctuaciones del mercado pueden favorecer si se ejecuta la compra en el momento adecuado.

Con los datos sobre la mesa, lo cierto es que las hipotecas a tipo fijo han crecido en relevancia: en el año 2009, suponían menos del 3% del total de las hipotecas que se firmaban mensualmente, mientras que hoy equivalen prácticamente al 50%. Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), en septiembre de 2020 las hipotecas de tipo fijo supusieron el 48,5% del total de transacciones, frente al 51,5% que registró las de tipo variable.

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El principal indicador que marca el precio en gran parte de las hipotecas de tipo variable en España es el euríbor, que marca la tasa que los bancos cobran al prestarse dinero entre ellos. Al comienzo de la pandemia, este índice se incrementó en gran medida, lo que llevó a la búsqueda de seguridad por parte de los compradores, con el consiguiente aumento de contratación de hipotecas a tipo fijo. 

¿Qué ventajas tiene cada tipo?

En periodos de crisis o en situaciones de riesgo, el euríbor tiende a subir al percibir una situación inestable. A eso se debe la escalada en marzo, abril y mayo, que bajó posteriormente a partir de junio cuando el Banco Central Europeo (BCE) inyectó liquidez en el mercado para aliviar la problemática causada por la crisis de la COVID-19.

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Por ello, las personas que cuentan con una hipoteca a tipo variable pasaron unos meses duros y, desde hace tres trimestres, se han beneficiado de la situación de bajada. No obstante, es más que probable que los tipos vuelvan a subir.

Cada tipo de hipoteca tiene sus ventajas. Las de tipo variable, al estar sujetas al devenir del mercado, suelen ofrecer diversos periodos de abaratamiento de cuotas a lo largo del préstamo, que suele mantenerse dos, tres o incluso cuatro décadas. Además, no incluyen comisiones por riesgo de tipo de interés y no dependen de productos como seguros de vida y de hogar.

En cambio, las de tipo fijo ofrecen estabilidad en cada cuota, que se mantiene inmutable a lo largo de la vida del préstamo, más allá de fluctuaciones, crisis o inflación. Además, cuenta con plazos de amortización más cortos, aunque tienen más comisiones e intereses al suponer un riesgo menor. Este tipo de hipoteca permite planificar los pagos futuros, por lo que es más fácil gestionar las finanzas en un proyecto de vida.

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La seguridad como valor

Dada la situación actual, y con las cifras del INE como base, lo cierto es que cada vez más personas optan por la seguridad que aportan las hipotecas a tipo fijo. En un contexto de volatilidad, la certeza de saber qué debemos pagar puede ahorrar más de un quebradero de cabeza al comprador.

“En una economía familiar, todo lo que sea poder eliminar riesgos e incertidumbre es positivo”, argumenta Pedregal. “Para una familia, en una deuda importante como es la hipotecaria, lo más conveniente suele ser adquirirla a un tipo de interés fijo, lo cual permite asegurar que esa carga no va a variar”, apunta. Ese componente especulativo con el que cuentan las hipotecas a tipo variable “suele escapar”, según su criterio, “de la capacidad de maniobra de una economía familiar”.

Sea como sea, el experto es claro: lo importante no es tanto el tipo de hipoteca como el hecho de que ésta se ajuste al proyecto vital y a las necesidades de cada uno. “Realmente la hipoteca no es el fin, la hipoteca es el medio”, apunta. “Lo importante es que realmente se valoren las características de ese proyecto, cómo encaja en las necesidades profesionales, familiares, en la relación con el medio o con el resto del entorno”.

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