Lunes, 27.01.2020 - 19:41 h

España se presenta en Barcelona con el objetivo de hacer su mejor mundial

El equipo español de natación afronta con optimismo el Mundial de Barcelona, que dará el pistoletazo de salida el próximo sábado, con el objetivo de mejorar las once medallas conseguidas en Roma 2009, el mejor resultado en una cita mundialista.

Barcelona, 17 jul.- El equipo español de natación afronta con optimismo el Mundial de Barcelona, que dará el pistoletazo de salida el próximo sábado, con el objetivo de mejorar las once medallas conseguidas en Roma 2009, el mejor resultado en una cita mundialista.

A tres días del inicio de los campeonatos, la piscina del Palau Sant Jordi de Barcelona ha sido testigo de la presentación de los 64 atletas españoles que participarán en las disciplinas de natación sincronizada, waterpolo, natación, saltos y natación en aguas abiertas.

En el acto de presentación ha asistido, además de los deportistas, el presidente de la Federación Española de Natación, Fernando Carpena, quien, en declaraciones a Efe, se ha mostrado entre "optimista y prudente" para que en los mundiales "de casa" se igualen, al menos, las 3 medallas en natación, la plata en waterpolo masculino y los 7 metales de las sirenas de natación sincronizada que la delegación española obtuvo en Roma 2009.

Carpena ha reconocido que una de las disciplina en la que España tendrá más dificultades para colgarse un metal será la natación, porque al participar 190 países la "competencia es feroz".

Por ello, el objetivo de la federación es que los nadadores superen "sus mejores marcas" y "den el máximo" sea cuál sea el resultado en la clasificación general.

La máxima esperanza de la natación española, Mireia Belmonte, que conquistó las medallas de plata olímpica en 200 mariposa y 800 libre, se toma su participación en el Mundial con la máxima de disfrutar del momento.

"Hay que disfrutar. No todos los días se puede vivir un Mundial en casa, igual solo es una vez en la vida", ha insistido la badalonesa.

Belmonte competirá en seis pruebas: 400, 800 y 1.500 libre; 200 y 400 estilos y 200 mariposa. Considera que no tiene que ponerse presión. "Se trata de aprovechar el calor del público en las gradas", ha dicho.

Otra de las esperanzas de la natación española es el andaluz Rafa Muñoz, que participará en la especialidad de 50 y 100 metros mariposa, una prueba que, según ha explicado, será muy exigente debido al alto nivel de sus rivales.

"En los últimos años, el nivel ha subido mucho y eso obliga a que uno se presione y se obligue a dar el máximo -ha destacado-. Pero no me afecta la tensión que implica nadar en casa. La presión se la pone uno mismo".

En la modalidad de aguas abiertas, el combinado español se presenta con la veterana Erika Villaécija como máximo exponente, quien espera "mejorar" la octava posición conseguida en Londres y nadar a un buen nivel ante sus amigos y familiares que vendrán a verla.

"Tengo muchas ganas. Será una competición muy complicada pero será muy especial poder nada con los míos en la grada, estoy muy motivada", ha manifestado.

Pero una de las disciplinas con las que la Federación espera conseguir más metales es en la natación sincronizada que, pese a los cambios tras el despido de Anna Tarrés y el adiós de su capitana Andrea Fuentes, sus componentes confían en igualar las siete medallas que se colgaron en el Mundial de Roma.

Su capitana, Ona Carbonell, no duda de las posibilidades de su equipo: "Hace tiempo que tenemos esta presión y ya sabemos canalizarla".

El equipo de masculino de waterpolo llega con máxima ilusión a "su mundial" y, en la piscina Picornell, aspira a colgarse una medalla con la que poder repetir la sensación que los componentes de la selección tuvieron en Barcelona 92.

"Tenemos la oportunidad de jugar en casa y esto es único. Será espectacular. Todos vimos como en el 92 ganaron la plata en las Picornell y para nosotros es un honor", ha apuntado Felipe Perrone, quien destaca a Croacia, Serbia e Italia como los rivales a batir.

El combinado de waterpolo femenino, por su parte, llega a Barcelona con la presión de igualar la plata conseguida, contra pronóstico, en los Juegos Olímpicos de Londres.

Según la capitana del equipo que entrena Miki Oca, Jennifer Pareja, el campeonato será "aún más difícil" que Londres, si bien no descarta mejorar el resultado olímpico con un oro.

"Tenemos más presión. La gente nos conoce y pide un poco más, pero al mismo tiempo tenemos mucha ilusión de poder jugar en casa, con nuestra afición", ha admitido.

Con menos posibilidades para colgarse un metal llega el equipo de saltos que capitanea el madrileño Javier Illana quien, pese a los problemas físicos que ha arrastrado esta temporada, se presenta en Barcelona con la misión de pasar a la final de la disciplina de 3 metros trampolín. EFE

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