Lunes, 19.11.2018 - 21:40 h

De ser campesino en un pueblo de Burgos de 78 habitantes a unirse al Estado Islámico

Alí Afarkhane, ciudadano marroquí que residía legalmente en un pequeño pueblo de Burgos, era campesino y quería viajar a Siria a hacer la yihad.

Utilizaba su teléfono móvil aprovechando el wifi de la asociación cultural del municipio para consumir material propangandístico yihadista.

¿Está España verdaderamente amenazada por el terrorismo yihadista?

Se llama Alí Afarkhane, era campesino en la pequeña localidad burgalesa de Padilla de Arriba, de 78 habitantes, y está acusado de intentar unirse al Estado Islámico en Siria. Este lunes el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha procesado a esta ciudadano de origen marroquí que residía legalmente en España.

Afarkhane empleó los recursos obtenidos en su trabajo en una explotación agropecuaria de Burgos para desplazarse a Turquía con la intención de cruzar la frontera siria y unirse a las filas del Estado Islámico.

Pero su viaje se interrumpió de forma accidental después de ser detenido por la policía de Turquía coincidiendo con un atentado en la ciudad turca de Gaziantep en mayo pasado. Tras permanecer tres días interno en un centro de extranjeros fue expulsado y arrestado de nuevo en la frontera, donde sus escasas explicaciones no convencieron a los agentes.

El juez Velasco le acusa de un delito intentado de formar parte de la organización terrorista y otro de autoadoctrinamiento. Relata, además, en su auto cómo inició un progresivo proceso de radicalización que le llevó a viajar hasta Gaziantep (Turquía), a escasos kilómetros de Aleppo, zona por entonces controlada por el grupo yihadista y de donde regresó con 20 euros encima.

El magistrado de la Audiencia Nacional explica que durante los últimos dos años y "dentro del entorno especialmente aislado" en el que vivía, utilizaba de forma permanente su teléfono móvil, aprovechando el wifi de la asociación cultural de la localidad, o la sala de Internet de Padilla, para consumir material propangandístico yihadista.

Tras escalar en el proceso de radicalización, abandonó de forma sorpresiva su trabajo y se dirigió a esta zona del territorio turco, considerada de altísimo riesgo y donde despliegan su actividad los reclutadores del Estado Islámico, según Velasco. juez.

El magistrado refleja en su auto cómo es el proceso y la ruta que sigue un conocido como "combatiente extranjero" para unirse al Estado Islámico en las zonas en conflicto.

Relata el juez que "una vez en la frontera turco-siria (...) y siguiendo las instrucciones que previamente debió recibir a través de Internet en España, contactó con un miembro de DAESH de los desplegados en la frontera que realizan labores de "pasadores", tal y como se constata, a su llegada a España, al comprobar que tenía un trozo de papel pequeño y fácil de esconder con anotaciones de un número de teléfono turco, tal y como exige la recomendación de la página 18 del Manual para la Yihad" (el libro que el DAESH distribuyó a través de Internet para aquellos extranjeros que quieran unirse a la yihad), relata el juez sobre el hallazgo. "En él se especifica la necesidad llevar anotado el número de la persona de contacto para facilitar el cruce de la frontera a Siria en un trozo de papel de semejantes características al que él llevaba".

"Estas personas reciben a todos aquellos jóvenes llegados de cualquier parte del mundo, y que ya como miembros de DAESH, pasan a ponerse a disposición de la organización en cualquiera de sus áreas, ya sea en zona de conflicto, o retornando a territorio de países considerados enemigos para la comisión de atentados", sigue el escrito.

El viaje de Ali Afarkhane hacia el 'Califato' se frustró en este paso, casualmente porque un atentado aún en suelo turco se cruzó en su camino. "Ali llega a la frontera con Siria con la intención de incorporarse como miembro al DAESH, a falta tan solo de ser recibido por elementos de la organización que le reubicasen en alguna de sus plataformas, lo que no pudo conseguir porque resultó detenido por la Policía turca cuando sólo le faltaba por conocer la misión que le debía otorgar el DAESH".

El juez Velasco ha ordenado prorrogar su ingreso en prisión porque considera que, en caso de quedar libre, podría intentar huir.

Ahora en Portada 

Comentarios