Jueves, 19.09.2019 - 05:45 h
Cientos de miles no pueden sacarse el carnet 

300.000 en lista de espera: la ruina de las autoescuelas por la falta de examinadores

Muchas autoescuelas se encuentran en una situación crítica. Hacienda no libera fondos a la DGT para solucionar el problema.

300.000 personas están en lista de espera para sacarse el carnet de conducir.
300.000 personas están en lista de espera para sacarse el carnet de conducir.

José tiene 34 años, lleva "cinco meses en el paro” y vive en Alcorcón (Madrid). También lleva casi tres meses de espera para poder examinarse y sacarse el permiso de conducir que le habilite para conducir un camión. “Recibí una oferta de trabajo como transportista y me apunté a una autoescuela para poder sacarme el permiso, pero no me he podido examinar todavía. En la espera he perdido el trabajo que me ofrecieron porque la empresa no podía esperar más y ha contratado a otra persona”.

Luís, propietario de varias autoescuelas en Barcelona, reconoce que “no se hacen exámenes, aquí en Barcelona hay un colapso de varios meses y no podemos aceptar nuevas matriculaciones. Estamos perdiendo mucho dinero y no voy a tener más remedio que comenzar a despedir a trabajadores porque esta situación es inaguantable por culpa de la Administración General del Estado”.

La falta de examinadores está dejando a muchas autoescuelas al borde de la ruina. “Casi 300.000 españoles están a la espera de ser examinados del carné de conducir y casi 9.000 escuelas (actualmente hay en España 8.700 frente a 9.500 hace cinco años) están pasado verdaderos apuros para sobrevivir”, explica el Presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas de España (CNAE), José Miguel Báez. Faltan examinadores y el colapso es total. El tapón para hacer los exámenes para sacarse el carnet de conducir comenzó hace años, con la huelga de los examinadores, y en estos años no ha hecho más que incrementarse. Los motivos del colapso en la DGT: las jubilaciones que no se han repuesto, horas extra no pagadas y “un sistema de régimen interno que no se ha abierto a diferencia de por ejemplo Portugal y Alemania”, asegura Báez. “Los ciudadanos deben tener el derecho de examinarse en un examen por el que pagan una tasa y así las autoescuelas puedan sobrevivir”.

Báez señala que está problemática está afectando, además de a las escuelas y a los alumnos, a las empresas transportistas que no encuentran conductores e insinúa que también podría estar afectando a la bajada de venta de automóviles en España, ya que actualmente existe una bolsa de 300.000 personas que están en listas de espera, y que por tanto no se compran un coche. Por todo ello, CNAE reclama “la incorporación inmediata de 125 examinadores fijos y 50 itinerantes”, que, advierten, “no solucionaría el problema en su totalidad, pero sí lo aliviaría y se resolverían las necesidades urgentes” porque, actualmente, la lista de espera media para examinarse es de más de tres meses, aunque en algunas comunidades, como en Cataluña, llega “hasta los siete meses”, como denunciaron el pasado 16 de julio las cuatro asociaciones provinciales catalanas de autoescuelas tras manifestarse por las calles de Barcelona.

Las autoescuelas catalanas pidieron, y lo siguen haciendo, una solución inmediata a este problema que tiene al borde del cierre a numerosas empresas. Para el presidente de la FAC (Federación de Autoescuelas de Cataluña), Raül Viladrich, dicha solución pasa por “destinar más examinadores a Cataluña” y que las 50.000 personas que aguardan su turno para hacer el examen de conducir en esta Comunidad puedan hacerlo.

Según las autoescuelas, la situación es “crítica” en varias provincias como Madrid, Barcelona, Lleida, Tarragona, Málaga o Cádiz y señalan un culpable: el Ministerio de Hacienda no libera fondos a la DGT y ésta institución no puede ampliar su nómina de examinadores. “CNAE no pide que aumente el gasto público, sino inversión pública. Porque el servicio de exámenes de Tráfico es muy rentable”, las tasas  que hay que pagar al Estado para sacarse el carnet ascienden a 96,80 euros, “y deja unos beneficios suculentos en las arcas del Estado. Cuidarlo sería una operación ganadora para todos: los ciudadanos, las autoescuelas y la Administración; en definitiva, para el país”. Creen en la CNAE que “la Administración está dando la espalda a hombres y mujeres que tienen derecho a trasladarse a su puesto de trabajo y no tienen otro medio que un vehículo, que necesitan el carné para presentarse a unas oposiciones, o que ven disminuidas sus opciones laborales o de ocio sin el permiso de conducir”.

La Confederación Nacional de Autoescuelas lleva meses advirtiendo al Gobierno y a su Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de que hay una docena de provincias en las que la situación es caótica “porque no se dota a la plantilla de la DGT de suficientes efectivos para que esta ofrezca un servicio de exámenes de conducir digno. Ni se permite al organismo librar fondos para pagar las horas extras de los examinadores (pese a las reiteradas promesas al efecto). Con ello demuestra su incapacidad para resolver un problema que se ha vuelto crónico por culpa de la incomprensible e inaudita pasividad de las autoridades". El dinero que se pudiera “invertir en pagar horas extras, en incorporar a la plantilla de la DGT a 50 examinadores itinerantes y en cubrir 125 plazas para nuevos examinadores, solo enunciamos las necesidades urgentes, se recuperaría con creces con las tasas de examen”.

300.000 personas están en lista de espera para sacarse el carnet de conducir.
300.000 personas están en lista de espera para sacarse el carnet de conducir.

Mientras, la situación de colapso, en la que las autoescuelas no pueden admitir nuevos matriculados porque tienen a miles de alumnos a la espera de poder examinarse, se extiende como un reguero de pólvora por todo el país. Este viernes 2 de agosto, por ejemplo, las autoescuelas de la bahía de Cádiz convocaron una jornada de huelga y se manifestaron por la capital gaditana clamando que “se solucione el gravísimo problema”. Otro tanto sucedió el pasado 24 de julio en Málaga, donde las autoescuelas también están en pie de guerra por “la escasez de examinadores de Tráfico y los efectos de las huelgas de los últimos años, que han ocasionado un tapón en las pruebas prácticas”, que han propiciado que “la espera media para poder realizar el examen ronde ya los 45 días”. Una situación que ocasiona a las autoescuelas “graves pérdidas económicas y nos está obligando al despido de trabajadores”, según el presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Málaga (APAE), Antonio Martín.

Alex, un informático de 24 años de Barcelona capital que trabaja en una empresa tecnológica en San Cugat del Vallés, espera su turno para examinarse, sacarse el permiso y comprarse un coche para ir cada día a su trabajo, a 16 kilómetros de su domicilio en el barrio de Gracia. “Decidí hace unos meses”, cuenta, “invertir unos 800 euros en sacarme el carnet y luego otros 18.000 en comprarme un coche para ir a trabajar porque el transporte público no me venía bien y perdía mucho tiempo cada día. He dado las clases en una autoescuela, pero llevo más de tres meses en lista de espera para examinarme. Por supuesto que, de momento, lo de comprarme un coche, nada de nada, hasta que no tenga carnet… Me parece una vergüenza que pase esto en España en el siglo XXI”, sentencia.

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