Las constructoras preparan un 'striptease' inédito en los contratos de obra pública

La patronal de las grandes constructoras ultima con Transparencia Internacional la adopción de un código que mejore la información que ofrecen de sus contratos con la Administración.

El modelo exigirá la publicación de más de medio centenar de indicadores con información sobre la adjudicación, ejecución, desarrollo y cierre de los proyectos.

El Gobierno estima que el nuevo plan de carreteras creará 189.200 empleos

Las grandes constructoras parecen dispuestas a hacer todo lo posible por desterrar cualquier asomo de duda sobre la rectitud de su actuación en los procesos de adjudicación de contratos públicos. Según han confirmado a lainformacion.com fuentes de ambas organizaciones, la plataforma que las aglutina, Seopan, está trabajando con Transparencia Internacional en el diseño y posterior adopción por parte de las empresas asociadas de un código de transparencia cuyo objetivo será mejorar la claridad y la calidad de la información que ofrecen sobre sus contratos de obra pública.

Estos trabajos son fruto de la línea de colaboración abierta hace unos meses entre ambas organizaciones para mejorar la transparencia de los procesos de contratación pública, un objetivo que la organización que preside Julián Núñez ha puesto en el centro de sus esfuerzos durante los últimos meses y para el que ha buscado el acompañamiento de la ONG especializada en transparencia y buen gobierno.

Según fuentes conocedoras del proyecto, la intención es poner en marcha este nuevo código de transparencia de la contratación pública aprovechando la activación del Plan de Inversión en Carreteras del Gobierno, que durante los próximos años movilizará alrededor de 5.000 millones de euros en inversiones de obra pública y que dará lugar a la suscripción de numerosos contratos públicos.

Desde Transparencia Internacional confirman que la ONG está trabajando en la elaboración de este código sobre la base de 63 indicadores, agrupados en una decena de categorías y que comprometerán a las empresas que se adhieran a proporcionar información suficiente sobre, por ejemplo, el objeto del contrato, si publican el estudio de viabilidad del proyecto, su impacto en el entorno, la contratación de servicios específicos a otras empresas en el marco de su ejecución o incluso si publican los mapas sobre el desarrollo del proyecto.

"Se trata de un conjunto muy detallado de indicadores que ofrecerán información fundamental sobre los contratos de obra pública 'de la cuna a la tumba', es decir, desde los procesos de contratación o ejecución del proyecto hasta las condiciones de entrega de los proyectos adjudicados por las Administraciones Públicas", asegura el presidente de Transparencia Internacional, Jesús Lizcano.

El compromiso es particularmente relevante, por cuanto el Plan de Inversión en Carreteras se sufragará en una parte con dinero privado. Las empresas aportarán alrededor del 20% del coste de las obras y recuperarán su inversión con un cierto margen de rendimiento durante los 30 años siguientes, lo que convierte la transparencia del proceso en fundamental.Una cuestión de reputaciónEl de las constructoras ha sido uno de los segmentos que más ha sufrido sobre su reputación los escándalos de corrupción de los últimos años, según ha reconocido en más de una ocasión el presidente de Seopan, Julián Núñez. En una reciente jornada sobre contratación pública Núñez se lamentaba de la crisis de confianza que estos casos habían generado tanto hacia los poderes adjudicadores, las Administraciones Públicas, como hacia los adjudicatarios, las empresas que ganan esos contratos.La presunta implicación de constructoras en casos como la trama Gürtel o los 'Papeles de Bárcenas', en el marco de tramas de financiación ilegal de partidos a través del cobro de comisiones a cambio de contratos públicos, ha arrojado un velo de sospecha sobre la rectitud en su desempeño.El lobby de las constructoras ha combatido esta mácula sobre su reputación recordando el extraordinario desempeño de las empresas españolas en países menos sospechosos de bordear la ley en la adjudicación de conratos públicos como los nórdicos o los anglosajones y proyectando una imagen de víctimas de estos apaños, más que de cómplices necesarios para los mismos.Y también situándose al frente de la manifestación que exige al Gobierno aprovechar la reforma de la Ley de Contratación Pública, a día de hoy en fase de enmiendas, para eliminar las zonas de sombra que aún quedan en los procedimientos de contratación pública e impulsar al máximo la transparencia de los mismos "para que tanto la propia Administración como la sociedad civil puedan ejercer la función de control y supervisión que consideren oportuna", ha asegurado el presidente de Seopan en alguna ocasión.A la espera de que la ley responda a este desafío las constructoras han decidido ser proactivas, ir de la mano de Transparencia Internacional y alentar ese control de la sociedad civil poniendo a su disposición la mayor cantidad de información posible. Ésa es la filosofía de Transparencia Internacional, según recuerda su presidente. "Donde hay transparencia es mucho más difícil que haya corrupción".

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