Domingo, 22.09.2019 - 19:44 h
Horas clave en vísperas de su salida del consejo

Gimeno, forzado a pactar con sus primas por la deuda de 100 millones con el Fisco

El expresidente de El Corte Inglés debe 40 millones a Hacienda por la herencia que recibió de su tío Isidoro Álvarez. Su madre y su tío adeudan 60.

Dimas Gimeno, presidente de El Corte Inglés.
Dimas Gimeno, expresidente de El Corte Inglés. / EFE

Dimas Gimeno apura las horas antes de que la junta de accionistas de El Corte Inglés decida su más que previsible relevo en el consejo de administración. El expresidente del histórico grupo continúa negociando 'in extremis' un acuerdo económico a la espera de la reunión clave de este domingo 26 [el Corte Inglés celebra históricamente su junta de accionistas el último domingo de agosto]. Los plazos se acortan, ya que Gimeno y su familia están obligados a afrontar una deuda con la Agencia Tributaria de 100 millones de euros, la cual limita sus capacidades de negociación.

La deuda con el Fisco de Dimas Gimeno, su madre y su tío viene siendo arrastrada desde hace ya algún tiempo. Todo se complicó para el sobrino de Isidoro Álvarez cuando falleció su tío y legó a su familia la sociedad patrimonial Cartera de Valores IASA, que es con el 22,18% la segunda accionista del grupo, solo por detrás de la Fundación Ramón Areces (37,39%). El expresidente de El Corte Inglés repartió entre sus herederos esta sociedad, de forma que dejó el 69% a sus dos hijas y el 31% restante a su sobrino Gimeno, a su hermana María Antonia (madre de Gimeno) y a su hermano César.

Dimas Gimeno y su familia decidieron aceptar esta herencia, advertidos incluso de las consecuencias fiscales que tendría para ellos esa semisalomónica decisión de Isidoro Álvarez. Y es que Hacienda estaba vigilando y ahora exige el respectivo pago del Impuesto de Sucesiones (transferido a la Comunidad de Madrid, que solo bonifica a los herederos directos) por esa participación recibida por los herederos no directos. El propio Gimeno ha llegado a hablar de esta herencia en estos términos: "Tanto mi familia como yo tomamos una decisión arriesgada y valiente de cumplir con el legado de Isidoro Álvarez, que fue aceptar una herencia con consecuencias fiscales importantes".

Ahora, esta deuda con el Fisco se antoja trascendental en la negociación abierta entre Dimas Gimeno y El Corte Inglés. El expresidente está buscando un acuerdo global en las negociaciones que ha mantenido, forzado precisamente por esa 'espada de Damocles' que son los 100 millones de euros que le reclama la Agencia Tributaria. Es decir, lo que pretende alcanzar es un pacto económico con el que se cierre su desvinculación de la compañía y la venta de su porcentaje en IASA. Sin embargo, El Corte Inglés se desvincula de esta posibilidad y emplaza a Gimeno a negociar con sus primas, Cristina y Marta Álvarez Guil, las acciones que conserva en la patrimonial.

Las hermanas Álvarez Guil, por su parte, conscientes de que su primo tiene cierta urgencia por alcanzar un acuerdo económico, de momento no han planteado ninguna propuesta concreta. Quedan unas 48 horas para la junta y quien debe mover ficha es Gimeno, explican fuentes del entorno de las hijas de Isidoro Álvarez. Hay que recordar que, tal y como se contó en estas páginas, el propio Gimeno ya protagonizó algún movimiento para disolver IASA, consciente de que sus días en El Corte Inglés estaban llegando a su fin y de que sus primas podrían propiciar su salida, como finalmente ha ocurrido.

La relación entre Dimas Gimeno y las hermanas Álvarez se encuentra rota desde hace meses. El expresidente incluso ha denunciado que su familia y él no han encontrado "ningún tipo de colaboración desde el principio", es decir, desde el fallecimiento de Isidoro Álvarez. 

De momento las negociaciones para poder alcanzar un pacto antes de la junta de accionistas del domingo las están protagonizando los abogados de El Corte Inglés, el despacho Sagardoy, y los de Dimas Gimeno, que está siendo asesorado por Cremades y Calvo Sotelo. No han existido otros contactos, salvo una reunión entre Víctor del Pozo y Dimas Gimeno en la que no se trató asuntos accionariales sino operativos de la compañía entre el nuevo presidente y su predecesor, según fuentes conocedoras de la misma. El tira y afloja continuará hasta el último momento.

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