Miércoles, 18.07.2018 - 14:48 h
Bruselas mantiene el expediente contra España

La CNMC recurre en el Tribunal Supremo el decreto que recorta sus funciones

Nadal dice ahora estar dispuesto a modificar la Ley Eléctrica, la de Hidrocarburos y la de la CNMC para evitar las sanciones de la Comisión Europea

El ministro de Energía, Ávaro Nadal, en el Congreso.
El ministro de Energía, Ávaro Nadal, en el Congreso. EFE

La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha presentado un recurso contencioso-administrativo en el Tribunal Supremo contra el Real Decreto 903/2017 por el que el Ministerio de Energía asumió parte de las funciones que venía desempeñando el organismo, entre ellas la liquidación de ingresos y gastos del sistema eléctrico. El recurso, confirmado por el regulador, es el segundo que interpone la CNMC contra el Gobierno. En julio, la Comisión recurrió también ante el Supremo el decreto que restringía la actividad de Uber y Cabify.

El recurso presentado ayer aprobado en un pleno de la CNMC celebrado en octubre, ha estado precedido de un requerimiento, rechazado por el Gobierno, para que dejara sin efecto el decreto en cuestión. El organismo que preside José María Marín Quemada ha tomado la iniciativa en un día de intensos contactos entre el Ministerio de Energía y la Comisión Europea.

Tan intensos que fuentes del departamento que dirige Álvaro Nadal confirmaban a mitad de jornada que el ministerio está dispuesto ahora a reformar hasta tres leyes -la Ley Eléctrica, la de Hidrocarburos y la de la CNMC- para evitar un choque frontal.

Puede ser tarde

Puede ser tarde. Bruselas abrió en septiembre de 2016 a España un procedimiento sancionador que se mantiene. El expediente se tramitó, entre otras cosas, por las injerencias del Ministerio en la fijación de los peajes eléctricos, que suponen un 40% de la tarifa regulada. La Comisión Europea dio dos meses para que España adoptara medidas y ajustara la legislación.

Desde entonces ha habido continuos contactos y negociaciones, pero Nadal no ha dado su brazo a torcer. En la última propuesta a Bruselas, el Ministerio de Energía proponía ceder a la CNMC la fijación de parte de los peajes, pero bajo sus orientaciones.

El recurso ante el Supremo dinamita también los puentes, extraoficiales, que la CNMC y el Ministerio de Energía mantienen abiertos. Los canales alternativos de comunicación no son extraños. Basta con recordar que el actual secretario de Estado de Energía, Daniel Navia, fue vocal asesor en la Oficina Económica del Presidente del Gobierno que dirigió Nadal y en la que la actual vicepresidenta de la CNMC, María Fernández, fue hasta 2013 directora de la Secretaría Técnica. Hay sintonía.

Abstenciones en la CNMC


Una muestra de esa sintonía es que la vicepresidenta María Fernández y el consejero Benigno Valdés, según fuentes del organismo, se abstuvieron en la votación que dio vía libre a la presentación del recurso ante el Supremo. Con las espadas formalmente en alto, tanto por parte de la CNMC, como por parte de Bruselas, está por ver si las modificaciones legales que Nadal estaría dispuesto a proponer al Parlamento convencen a las partes en liza. De momento, no lo ha conseguido.

Bruselas exige que sea la CNMC la que fije los peajes eléctricos -pieza clave de la tarifa eléctrica regulada- y el Ministerio de Energía dice "sí, pero no". En la última propuesta a Bruselas dejaba a la CNMC la fijación de los peajes de acceso a la red -7.000 millones-, aunque reservándose la última palabra en el conjunto de una partida que llega a 18.000 millones. Una fórmula a la francesa que Bruselas quiere limar más.

Un largo enfrentamiento

Si las propuestas de Energía convencieran a Bruselas, terminaría un largo enfrentamiento. Bruselas abrió un expediente sancionador contra España por no aplicar adecuadamente la legislación comunitaria y renunciar a fijar los peajes eléctricos. 

En su origen, la CNMC iba a encargarse de ello, pero la crisis y la necesidad de hacer ajustes apretaban tanto que el Ejecutivo cayó en la tentación. Tanto, que el Ejecutivo coló una enmienda en una norma que nada tenía que ver con esa guerra -la Ley de Metrología 32/2014-. Con ella, cambió la Ley del Sector Eléctrico y asumió nuevas competencias. 

Ni Bruselas ni la CNMC lo tomaron a bien. Un año después del choque con Bruselas, Nadal sigue buscando una salida al dilema: o cumplir a rajatabla con la legislación comunitaria o mantener la influencia en la gran palanca política que (todavía) supone el recibo de la luz. La partida sigue en los tribunales.



La CNMC recurre en el Tribunal Supremo el decreto que recorta sus funciones

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