Jueves, 24.10.2019 - 04:48 h

España a la cabeza de Europa en el consumo de ansiolíticos y estimulantes

Suelen ser administrados por amigos y familias (44% en el caso de los opiáceos y 62% en sedantes).

El perfil del consumidor es un hombre de raza blanca y mayor de 18 años que está en paro. 

España a la cabeza de Europa en el consumo de ansiolíticos y estimulantes

Es una imagen conocida, la del Doctor House y su adicción a la vicodina. Un opiáceo que le acompaña a cualquier parte y sin el que no puede vivir. Puede parecer excesivo, pero según un estudio publicado ahora no lo es y esta imagen empieza a ser frecuente en la Unión Europea. LINVID20160805_0003

Aquí los nombres son otros pero los efectos los mismos. Los ansiolíticos más utilizados en España son el lorazepam, conocido como Orfidal, y el alprazolam, más popular como Trankimazin. Entre los hipnóticos o somníferos el más utilizado en nuestro país es el lormatazepam, más conocido como Noctamid.

Estos medicamentos no deben tomarse a la ligera, ya que crean dependencia con rapidez y si dejan de tomarse, surgen síntomas de abstinencia. Además, crean tolerancia, lo que implica que con la misma dosis el efecto terapéutico va disminuyendo paulatinamente.

A pesar de que el consumo de estos fármacos debería realizarse bajo supervisión médica lo cierto es que son muy comunes en los botiquines españoles. Un estudio realizado en España, Dinamarca, Alemania, Suecia y el Reino Unido, dirigido por el doctor Scott Novak y publicado en la revista 'BMC Psychiatry', ha evidenciado el elevado consumo de medicamentos que necesitan receta, como opioides, sedantes y estimulantes, en Europa.

Este trabajo señala a España como el país con el consumo más elevado de todos los estudiados, junto con Reino Unido y Suecia, mientras que Alemania presenta los niveles más bajos de uso no médico de medicamentos recetados

El perfil del consumidor es un hombre de raza blanca, mayor de 18 años y en paro. Estos medicamentos suelen ser administrados por amigos y familias (44% en el caso de los opiáceos y 62% en sedantes).

El trabajo también pretendía demostrar la relación entre la toma de unos y otros medicamentos. Según sus conclusiones, cuando se usa un calmante para el dolor se multiplicaban por ocho las probabilidades de tomar analgésicos recetados en otras ocasiones pero no para ese momento; por siete los estimulantes; y por diez el uso de sedantes.Abuso de analgésicos

El estudio evidencia el alto abuso de analgésicos con receta en La Unión Europea, que supera ya a Estados Unidos, el país, que más se identifica con el consumo de este tipo de sustancias. 

Otro aspecto interesante de este trabajo es el relativo a la relación entre el consumo de estimulantes y opiáceos con drogas ilegales. Afirman que alrededor del 52 por ciento de los que consumían estimulantes, el 32 por ciento de los que utilizaban opiáceos y el 28 por ciento de los que tomaban sedantes también consumían drogas ilegales, especialmente en el caso de los ciudadanos del Reino Unido.

Pero aclaran, por el tipo de diseño del estudio no se puede asegurar ni concluir si el uso no médico de medicamentos con receta sirve como puerta de entrada a otras sustancias o de si las personas que utilizan drogas ilícitas están en mayor riesgo de tomar por su cuenta fármacos recetados o para lograr la euforia.

Ahora en Portada 

Comentarios