Durante el mes de agosto se ahogaron dos personas al día en España

  • El total de ahogados en lo que va de año, casi todos en zonas sin vigilancia ni socorrista, asciende a 321, 50 más que el pasado año por estas fechas.

    Galicia, Andalucía y Canarias son las Comunidades donde más ahogamientos ha habido, mientras que en Madrid y Navarra sólo han perecido dos personas.

En el mes de agosto se ahogaron dos personas al día en España
En el mes de agosto se ahogaron dos personas al día en España
Iñaki Etxarri

Los 57 fallecidos en agosto elevan el número de muertos por ahogamiento en España en lo que va de año a 321 personas ahogadas en playas, piscinas, ríos y pantanos en toda España, según el último informe de la Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS).

De acuerdo con el informe, la mayor parte se ha producido durante los meses de verano y agosto se ha convertido, con una media de 1,8 fallecimientos por día, en el mes más trágico después de junio y julio en los que fallecieron 55 personas por mes.Casi dos personas perdieron de media la vida cada día de agosto ahogadas en espacios acuáticos. #StopAhogados https://t.co/6KbzhSkMR0— RFESS (@RFESS1) 1 de septiembre de 2016

Respecto a los lugares más comunes donde se producen, el 53 por ciento de los ahogamientos se han producido en playas, el 18,4 por ciento en ríos, el 7,2 por ciento en piscinas y el resto en otros espacios como canales, puertos, pantanos, pozas y torrentes.

La cifra de 321 supera con creces a la del año anterior por estas mismas fechas, que ascendía a 271. La situación, ha explicado Isabel Garcia, presidenta de esta organización, se está deteriorando por la falta de recursos que dedica la administración.

"Se ha registrado un incremento considerable", ha explicado García durante la presentación de los datos ante la prensa. Lo achaca a un aumento de la afluencia a los lugares de baño, a la imprudencia de los usuarios y también a la falta de una normativa clara que ayude a evitar víctimas. "Muchas son evitables", ha recalcado. "Aunque cuando hablas con las administraciones tratan el tema como si no se pudiese hacer nada".Los ahogados, en lugares sin socorrista

Del total de fallecidos hasta el 31 de agosto de 2016, casi nueve de cada diez murieron en zonas que no contaban con la presencia de socorristas. Playas sin vigilancia, piscinas privadas o zonas de baño en ríos y pantanos, sobre todo. "Y las cifras son las que son gracias a los socorristas; sin ellos estaríamos hablando de miles de ahogados", ha indicado García.El peligro de las piscinas privadas

Por franjas de edad, los mayores de 65 años fueron los que más víctimas aportaron a la estadística. "Si tuviésemos que definir un perfil del ahogado, diríamos que es un hombre de más de 45 años", explicó la presidenta de la RFESS. "Y en el caso de los mayores de 65, que son mayoritarios, suponemos que es porque como muchos ya no trabajan son los que más acuden a las zonas de baño". En el caso de las muertes de niños pequeños, resaltó, la mayoría se producen en piscinas privadas en las que no hay vigilancia.

A lo largo de todo 2015, el primer año con estadísticas de la RFESS, fallecieron en España 414 personas por ahogamiento. Si la tendencia sigue como hasta ahora, desde la Federación temen que 2016 acabe con un número de víctimas mucho mayor. Garcia ha denunciado también que su organización empezó a recabar sus propios datos sobre este fenómeno porque las administraciones tardan tres años en sacar los suyos. "Hasta 2020 no veremos los de este verano", indicó.Galicia, Andalucía y Canarias, donde más

Las tres comunidades autónomas más afectadas son Galicia (con 54 ahogados en lo que va de año), Andalucía (con 53) y Canarias (con 47). Entre las tres, casi suman la mitad del total de ahogados de todo el país. "En Galicia se han disparado los casos", ha reconocido García, que lo achaca a una nueva normativa autonómica tan estricta para titularse como socorrista que ha provocado que no haya suficientes. Por su parte, Madrid y Navarra solo han registrado un fallecimiento en una zona de baño cada una desde que empezó 2016.

Según García, el fenómeno debería tratarse de manera similar a las políticas de seguridad vial. Imponer una señalización clara en las zonas de baño, hacer campañas de información y concienciación sobre la prevención o, incluso, restringir el acceso al agua en zonas donde sea peligroso.

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